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Reportaje

Coches clásicos

La increíble historia del Fiat Dino, un coche que surgió de la desgracia

Historia del Fiat Dino
Creado 'por obligación', es uno de los coupés italianos más interesantes que se pueden encontrar.

La pasión italiana en el automóvil es mucho más que una leyenda. Y hace décadas, se hacía más patente. Importaba que la máquina fuera 'bella'. Si tenía toques deportivos, emocionales... mejor. Ah, y de paso, si no se rompía muchísimo, pues ya estaba el cocktail preparado para salir a la carretera. O a los circuitos. Hoy te contamos la increíble historia del Fiat Dino, un coche que surgió de la desgracia más absoluta y que hoy es un coupé del fabricante turinés tan bonito como cotizado (y con ese plus de romanticismo que lo hace aún más especial). 

Especial Coches Históricos

El Fiat Dino no existiría si no hubiera habido Fórmula 2. Esta no existiría sin Fórmula 1. La F1 no sería lo mismo sin el piloto y constructor Enzo Ferrari. Sin él, no habría existido su hijo Alfredo. Y sin Alfredo, no habría ni Ferrari Dino ni Fiat Dino. O al menos, nuestro protagonista de hoy quizás sería parecido, pero lo que es seguro es que no se llamaría así. Así que remontémonos al año 1956. 

Enzo y Alfredino: corazón Ferrari

Una agresiva distrofia muscular acaba con la vida del primer hijo de Enzo, 'Alfredino' -conocido en la familia como 'Dino'-, de sólo 24 años de edad. Trabajaba como ingeniero en Ferrari y desarrollaba la innovadora idea de hacer coches con motores más pequeños, de 'sólo' 6 y 8 cilindros en V para corrieran en la Fórmula 2, categoría que por aquel entonces no estaba tan lejos de la F1.  

La increíble historia del Fiat Dino
Alfredino 'Dino' Ferrari

'Il Commendatore' y su mujer quedan destrozados. Pero la empresa, las carreras y la vida (Enzo nunca tuvo claro dónde estaban las líneas divisorias ente esas tres cosas) siguieron. Los bólidos F2 con esos motores acaban siendo una realidad.

La increíble Historia del Fiat Dino
Ferrari F2 en Montecarlo (1957)

Pero la situación financiera de Ferrari era mala y participar en la categoría en el año requiere un esfuerzo logístico a priori inasumible.  

Fiat Dino: la llave para una nueva saga

Es hora de homologar otro motor para F2 y, atendiendo a las normas del momento, a Ferrari -que no pertenecerá a la familia Agnelli hasta 1969, tras el fracaso de la fusión con Ford que tan bien relata la película 'Le Mans 66'- necesita producir 500 unidades en 12 meses de un modelo de calle que monte esa mecánica para poder participar con ella en la categoría.

Esto no parece viable para un fabricante tan pequeño en volumen y tan artesanal. Así que se decide crear un coche nuevo bajo el paraguas de Fiat, como experimento menos arriesgado... pero con la mente puesta (el prototipo ya existe) en lanzar una submarca de coches menos 'top' que compita en el mercado con Porsche y otros y que reporte a las arcas familiares beneficios para sobrevivir. Justo lo que quería Dino Ferrari.   

Historia del Fiat Dino
Historia del Fiat Dino

Así arranca la increíble historia del Fiat Dino, que aunque tampoco lleve el logo de Ferrari -salvo en el caso de algún aficionado que se lo ponga como guiño, o manera de obtener un sobreprecio en la venta de una unidad- tiene todo su ADN bajo el capó. 

Historia del Fiat Dino

El Fiat Dino coupé, diseñado por Bertone, se produjo de 1966 a 1969. Con motor delantero y tracción trasera montó un bloque V6 de 1.987 cc y 160 CV que le permitían alcanzar una nada despreciable velocidad punta de 200 km/h. Era bonito, práctico, rápido... Pero no era un Ferrari. Ni falta que hacía gracias a un logo más popular. 

Historia del Fiat Dino
Historia del Fiat Dino

Cuando echas un vistazo al interior, llama la atención su amplitud, la habitabilidad real de las plazas traseras y todos esos elementos (relojes, agujas, botonería, palanca de cambios) que los de Turín aprovecharon en tantos y tantos modelos hasta entrados los años 80. 

Historia del Fiat Dino
Historia del Fiat Dino

Luego vino el Fiat Dino 2400, con un motor también V6 en la misma disposición, pero subido a los 2.418 cc y 180 CV. Ambas alternativas fueron compartidas también con el espectacular Fiat Dino Spider, un descapotable 2+2 acuñado por Pininfarina que llamó aún más si cabe la atención de todos.    

El Dino 'de luxe': el GT 246   

Fruto del mencionado afán por hacer deportivos menos caros y de sus nuevas y positivas perspectivas económicas con Fiat, el experimento del Dino 'popular' posibilito que Ferrari se animara a lanzar en 1968 su primer Ferrari a gran escala... aunque, igualmente, pudiera llamarse de todo menos eso, "Ferrari", para que el ilustre apellido siguiera ligado a los motores V12 y a las máximas prestaciones.   

Así, nació esta segunda marca en homenaje a su hijo y su primer modelo, que también diseñó Pininfarina: el Dino 246 GT (Gran Turismo, con motor trasero transversal de 2,4 litros y 6 cilindros en V).

Tenía unas líneas con tanta personalidad (el diseñador Frank Stephenson me contaría años después que eligió su profesión cuando de niño vio uno de estos coches) y unas prestaciones tales -238 km/h con tan sólo 195 CV- que la acogida fue muy buena. Hoy está considerado hoy uno de los mejores Ferrari de todos los tiempos.

¿Competición? 

Con la perspectiva actual, y pese a llevar uno genes tan racing como los del mismísimo Ferrari, resulta increíble también en esta historia que el Fiat Dino no compitiera nunca. Al menos, de forma oficial, porque está documentado que sí participó como privado en las 24 Horas de Le Mans. Probablemente, Ferrari quiso mantener su monopolio de en los circuitos dentro del Grupo Fiat...

Como nota curiosa, cabe destacar que el nombre de Dino Ferrari se le daría al Autódromo de Imola; luego, pasaría a llamarse 'Autodrome di Dino et Enzo Ferrari' -cuando el fundador de la 'Scuderia' falleció en 1988. Sin embargo este curcuito quedaría ligado para siempre al GP de San Marino de Fórmula 1 (pese a estar en suelo italiano) y seis años después, al los accidentes que les costaron la vida a Roland Ratzemberger y Ayrton Senna en el Gran Premio de 1984.  

Cuando menos es más

Por otra parte, no es descabellado considerar el Fiat Dino como uno de los pioneros en esa filosofía del 'downsizing' que impera actualmente en todos los órdenes (¡hasta los f1 actuales llevan motores V6 de 1,6 cc!), con su particular contribución a ese concepto que tan buenos réditos dio a Collin Chapman (Lotus) en las carreras o a Ferdinand Porsche dentro y fuera de las pistas. Y todo, para dar una vuelta de tuerca más al asunto, motivado en Italia por la genialidad de un malogrado joven de 24 años...  

 

 

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