Los ejecutivos de Toyota hablan claro sobre los pick-up PHEV: "Los sistemas no están necesariamente desarrollados en este momento para cumplir con nuestros estándares de remolque pesado"

Por el momento, el fabricante japonés no considera que una versión híbrida enchufable del Toyota Hilux tenga sentido a nivel de prestaciones y rendimiento en trabajos pesados.
El mercado de pick-up está experimentando un importante cambio. Este tipo de vehículos, pensados para el trabajo pesado y enfrentarse a terrenos complicados, vive un momento de transición hacia la electrificación, si bien su primera parada es la tecnología híbrida enchufable que servirá como puente para las camionetas eléctricas del futuro. Sin embargo, en Toyota no están del todo convencidos respecto a esta combinación de vehículo de trabajo y sistema de propulsión híbrido, y ven dudas acerca de su idoneidad para las funciones que desempeñan este tipo de coches.
El fabricante japonés es uno de los grandes referentes del segmento de pick-up con modelos como el Toyota Hilux que se vende en Europa, o el Toyota Tacoma que el comprador estadounidense puede comprar en los concesionarios de la marca. Por eso, su opinión es muy respetada dentro del sector, aunque sí va en contra de la tendencia del mercado puede que no ayude a Toyota a hacer aliados.
El Toyota Hilux híbrido enchufable no llegará por ahora
Y es que Toyota no tiene previsto lanzar una versión híbrida enchufable del Hilux en el futuro. Según la compañía, el sistema híbrido enchufable comprometería la capacidad de remolque del pick-up y su carga útil, algo que muchos de sus rivales directos, como el Ford Ranger y algunos modelos chinos, han decidido pasar por alto y apostar por este tipo de sistemas de propulsión en sus camionetas.
Toyota dice que la tecnología híbrida enchufable no está lista para las exigencias del segmento de pick-up, por lo que, por el momento al menos, se mantiene fiel a mecánicas tradicionales, como el clásico motor turbodiésel que lleva años dando tan buenos resultados en el Hilux.
La nueva generación del Toyota Hilux debutó el año pasado y lo hizo acompañada de una gama de sistemas de propulsión que incluye una versión diésel, variantes híbridas ligeras (MHEV) y una alternativa totalmente eléctrica. Porque sí, Toyota ha decidido lanzar un Hilux eléctrico antes que una versión híbrida enchufable. Y se espera que en 2028 la gama se amplíe con otra opción mecánica, un modelo de pila de combustible de hidrógeno (FCEV).
En cambio, el Ford Ranger se inclina por otras tecnologías de propulsión diferentes, con opciones diésel y gasolina no electrificadas, y una variante híbrida enchufable que en España está a la venta desde 33.840 euros (sin impuestos), con 280 CV de potencia, 679 Nm de par motor y una batería de 11,8 kWh que le permite homologar hasta 50 kilómetros de autonomía en modo eléctrico, por lo que se beneficia del distintivo ambiental Cero Emisiones de la DGT.
Además del Ranger, el mercado de pick-up híbridos enchufables ofrece otras alternativas como el BYD Shark 6, el GMW Cannon Alpha, el Nissan Frontier Pro y el Chery Stockman. Si bien no todos ellos se venden en Europa, los que sí lo hacen son un alivio para los fabricantes, que pueden comercializar vehículos de este tamaño y con estas características sin que se vean afectados los cómputos totales de emisiones.
Toyota prefiere esperar a que madure la tecnología
En cambio, en Toyota no están preocupados por los movimientos que hacen sus rivales directos y apuestan por los actuales sistemas de propulsión que ofrecen en su pick-up mientras esperan a desarrollar un producto a la altura de las expectativas y que, sobre todo, cumpla con las exigencias de las funciones para las que ha sido diseñado.
“Reconocemos que existe una fuerte competencia en ese sector y la estamos analizando, pero hasta que la tecnología esté lista, no lanzaremos un producto precipitado”, aseguró Ray Munday, directivo de Toyota Australia, en una entrevista reciente con CarExpert.
“Actualmente, el principal desafío de los vehículos híbridos enchufables (PHEV) o cualquier electrificación es el aumento de peso, lo que reduce la capacidad de carga y, por consiguiente, la capacidad de remolque. Los sistemas no están necesariamente desarrollados en este momento para cumplir con nuestros estándares de remolque pesado para un cliente de Hilux”, añadió Munday.
A Toyota le preocupa que una futura versión híbrida enchufable del Hilux no pueda igualar la capacidad de remolque de 3.500 kilos ni la carga útil de 1 tonelada que homologa su homónimo con motor diésel. Cabe destacar que el Hilux eléctrico equipa dos motores que desarrollan una potencia combinada de 195 CV, anunciando con ella una capacidad de remolque de 2.000 kilos, casi la mitad de lo que homologa el modelo de combustión.
Por lo tanto, los esfuerzos de la marca japonesa en materia de tecnología híbrida enchufable seguirán centrados en su gama de turismos y SUV, al menos hasta que este tipo de sistemas de propulsión madure lo suficiente para que tenga sentido, según Toyota, para aplicaciones de trabajo pesado.
