La DGT ha elegido esta hiperronda para poner cámaras y lectores de matrícula

En Málaga, una de las vías con mayor volumen de tráfico de la provincia, contará con una importante dotación tecnológica que ayudará a vigilar y coordinar la circulación.

La Dirección General de Tráfico (DGT) continúa reforzando la vigilancia y la gestión inteligente de las carreteras españolas. En esta ocasión, el organismo ha puesto el foco en uno de los corredores viarios con mayor volumen de circulación de la provincia de Málaga, donde instalará cámaras de vigilancia, lectores de matrícula, detectores de aforo y paneles de mensaje variable con el objetivo de mejorar la seguridad y optimizar la gestión del tráfico.

La actuación se llevará a cabo en la autovía A-7, concretamente en el tramo comprendido entre el enlace con la A-357 y la conexión con la AP-7, un recorrido de 8 kilómetros que incluye el Túnel de Churriana. Se trata de una de las vías con mayor intensidad de tráfico del área metropolitana malagueña y, según ha adelantado el Diario SUR, la DGT considera necesario dotar a la hiperronda de nuevos sistemas inteligentes ante el incremento constante de vehículos que soporta.

La propia DGT advierte de que esta infraestructura tendrá que asumir todavía más circulación cuando entre en funcionamiento el futuro acceso Norte al aeropuerto de Málaga, un proyecto que acumula casi dos décadas de retrasos y que continúa en fase de redacción.

La hiperronda de Málaga se equipa con cámaras y lectores de matrícula

Según recoge la documentación técnica del proyecto, la A-7 desempeña un papel estratégico como eje de conexión del litoral malagueño y como vía de acceso a zonas industriales, centros logísticos, áreas residenciales y, próximamente, al nuevo acceso aeroportuario. Todo ello ha provocado un crecimiento sostenido del número de desplazamientos diarios que empieza a poner a prueba la capacidad de esta infraestructura.

Para afrontar este escenario, Tráfico apostará por la implantación de sistemas ITS (Intelligent Transport Systems) o Sistemas Inteligentes de Transporte, una tecnología que permite monitorizar el estado de la circulación y reaccionar con mayor rapidez cuando se produce una incidencia.

Uno de los elementos más llamativos del proyecto será la instalación de cámaras de circuito cerrado de televisión. Estos equipos permitirán supervisar en tiempo real el estado de la carretera desde el Centro de Gestión de Tráfico, facilitando la detección inmediata de accidentes, averías, retenciones o cualquier otra incidencia que pueda afectar a la circulación.

Junto a ellas se instalarán lectores automáticos de matrícula. Conviene aclarar que estos dispositivos no tienen como finalidad principal sancionar a los conductores. Su función consiste en registrar el paso de los vehículos para analizar los flujos de circulación, estudiar los tiempos de recorrido entre distintos puntos de la autovía y facilitar la gestión del tráfico cuando se producen situaciones de congestión o emergencias. Esta información también resulta útil para coordinar desvíos, gestionar incidencias y conocer con precisión cómo evoluciona el tráfico en tiempo real.

El proyecto también contempla la colocación de detectores de aforo, encargados de contabilizar el volumen de vehículos que circulan por este tramo de la A-7, así como paneles de mensaje variable que ofrecerán información dinámica a los conductores. Estos paneles podrán mostrar avisos sobre accidentes, retenciones, tiempos estimados de recorrido, obras o cualquier circunstancia que pueda afectar a la circulación.

Herramientas para el control y la gestión del tráfico

El objetivo de la actuación pasa por aumentar la seguridad vial, reducir la congestión y mejorar la movilidad en uno de los principales accesos al área metropolitana de Málaga. El organismo dirigido por Pere Navarro considera que disponer de información en tiempo real permitirá actuar con mayor rapidez ante cualquier incidente y optimizar la capacidad de una infraestructura que soporta un volumen creciente de tráfico.

Las obras para la instalación de estos nuevos dispositivos abarcarán el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 992+000 y 1000+000 de la A-7, incluyendo el paso por el Túnel de Churriana.

Buena parte de esta inversión también mira al futuro. El nuevo acceso Norte al aeropuerto de Málaga, de 1,7 kilómetros de longitud, todavía no ha salido a licitación, aunque ya dispone de declaración de impacto ambiental favorable. Cuando finalmente entre en servicio, está previsto que absorba una parte importante del tráfico que ahora mismo utiliza otros accesos al aeropuerto, una infraestructura que ya supera los 26 millones de pasajeros al año.

Precisamente por ello, la DGT considera imprescindible anticiparse al incremento de la demanda y dotar a la hiperronda de herramientas que permitan gestionar de forma más eficiente la circulación, reduciendo las retenciones y aumentando los índices de seguridad vial de la zona.

La combinación de cámaras, lectores de matrícula, detectores de tráfico y paneles informativos forma parte de una estrategia que cada vez se extiende más en las carreteras españolas, donde la tecnología desempeña un papel fundamental para mejorar la movilidad sin necesidad de ampliar la capacidad de las vías.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España