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Coches clásicos

La historia del único Alfa Romeo 155 GTA Stradale de 1993

Alfa Romeo 155 GTA Stradale

Hoy te revelo la historia del único Alfa Romeo 155 GTA Stradale de 1993, un ejemplar muy especial que la firma italiana no llegó a materializar con más unidades.

Los 80 y 90 fueron dos épocas de cambio, de transición en el mundo del automóvil, y de grandes logros en competición. De uno de estos éxitos en competición y del intento de crear un vehículo de producción quiero hablarte hoy. Esta es la historia del único Alfa Romeo 155 GTA Stradale de 1993, un prototipo que jamás llegó a materializarse como una versión de producción de un vehículo que prometía mucho.

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La década de 1990 fue todo un éxito para Alfa Romeo y su 155. Conquistaron el Campeonato de Superturismo en Italia, el DTM alemán y los campeonatos de turismos en España y Gran Bretaña. La compañía italiana estaba más que satisfecha con el rendimiento de su sedán de competición, por lo que estaba dispuesta a crear una versión de producción para calle que pudiera hacer frente a los admirados BMW M3 E30 y Mercedes 190E 2.5-16V.

La historia del Alfa Romeo 155 GTA Stradale de 1993

Alfa Romeo decidió poner al frente del proyecto a Sergio Limone, creador, entre otros, del Lancia 037 y diseñador durante bastante tiempo de Abarth. El Alfa Romeo 155 GTA Stradale tomaba como base un 155 Q4, aunque compartía muchos de sus principales atributos con otro icónico modelo de la época, el Lancia Delta Integrale. Fruto de su asociación con Lancia, Alfa pudo beneficiarse de muchos de sus componentes mecánicos.

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Con el Delta Integrale compartía su motor, un bloque de cuatro cilindros y 2.0 litros turbo con 190 CV, lo cual significaba tener suficiente potencia para enfrentarse al 190E (197 CV) y al M3 (217 CV) con facilidad. El motor, asociado a un cambio manual de cinco velocidades, canalizaba toda la potencia al tren posterior mediante un pesado diferencial de hierro fundido que se usaba, al mismo tiempo, para variar la distribución de pesos y combatir el subviraje.

Por último, el equipo de Desarrollo de Limone también adoptó la suspensión del Integrale en el Alfa Romeo 155 GTA Stradale, mientras que el exterior recibió una imagen más deportiva con parachoques a medida, mayor anchura y un alerón posterior característico. El interior fue despojado de algunos elementos con el fin de mantener a raya el peso y optimizar su rendimiento.

El proyecto no llegó a los concesionarios

El proyecto del 155 GTA Stradale finalmente se materializó en un solo ejemplar, pero como toda mala historia, se quedó sin un final. Fiat opinaba que un coche de estas características necesitaba de un motor de seis cilindros que entregara un rendimiento superior y un sonido más premium. Sin embargo, el Delta Integrale no podía ofrecer este componente, ya que solo se comercializó con motores de cuatro cilindros.

El que debería haber sido el predecesor del Alfa Romeo Giulia QV presentaba lo que los ejecutivos de la firma de Turín consideraban unos costes de desarrollo demasiado elevados, por lo que decidieron cancelar el programa. La unidad resultante, la única jamás desarrollada, no fue destruida ni desechada con el proyecto, sino que fue presentado en el Salón del Automóvil de Bolonia y ejerció el papel de coche médico del doctor Sid Watkins en el Gran Premio de Monza de 1994 de Fórmula 1.

Después, el coche pasó a manos privadas. Se registró en Alemania en 1998 y regresó a Italia un año más tarde para unirse a una colección privada de un especialista en motores Alfa, donde permaneció hasta el año pasado y donde también fue sometido a una completa restauración antes de ser subastado a finales de octubre de 2018.

Fuente: Bonhams

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