5 motores de 4 cilindros con mucho más de 100 CV que se venden en España

Los deportivos “asequibles” que querrías en tu garaje.

Los motores tetracilíndricos son una de las opciones más habituales entre los coches de los mercados europeos. Es así principalmente por su fiabilidad y versatilidad, pero también son una muy buena base para desarrollar modelos de alto rendimiento. Así, os traemos 5 motores de 4 cilindros con mucho más de 100 CV que se venden en España.

Volkswagen Golf GTI / GTI Clubsport / R

La familia deportiva del Volkswagen Golf lleva años confiando en los motores de cuatro cilindros, pero en su última actualización ha recibido una vuelta de tuerca que aumenta todavía más su rendimiento.

El modelo alemán, que este año ha celebrado su 50 cumpleaños, sigue ofreciendo un tridente de versiones de carácter deportivo, todas ellas armadas con el mismo motor, un bloque 2.0 TSI turbo tetracilíndrico, que varía su desempeño en función de la variante.

En el Golf GTI, que sigue siendo el escalón de acceso, ha mejorado su rendimiento hasta los 265 CV, lo que supone un salto respecto a los 245 CV que entregaba previamente. El que no ha experimentado cambios es el GTI Clubsport, que mantiene intactos sus 300 CV.

La joya de la corona sigue siendo en Golf R, en el que el bloque ahora desarrolla 333 CV y 420 Nm. Además, es el único del trío con tracción a las cuatro ruedas, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos y puede desbloquear una velocidad máxima de hasta 270 km/h.

Honda Civic Type R

El Honda Civic ya va por su undécima generación, que se dice pronto, y en Europa esto ha supuesto que el modelo se venda exclusivamente con una mecánica híbrida de 184 CV. Eso, en lo que se refiere al Civic “estándar”, pero su siempre salvaje variante deportiva, la Type R, sigue confiando en un motor de la vieja escuela.

De hecho, la firma nipona no se “ha calentado” mucho en este aspecto y es que hereda el mismo motor que ya empleaba su predecesor, el bloque 2.0 VTEC Turbo, que desarrolla 329 CV de potencia y 420 Nm de par máximo.

Toyota GR86 / Subaru BRZ

Todo apuntaba a que en España no veríamos la segunda generación de los ‘Toyobaru’, pero al final hubo suerte y ambos modelos llegaron al mercado español, aunque fuera en forma de series con unidades muy limitadas.

Lo mejor es que han evolucionado la fórmula original, con mejoras en muchos campos, entre los que encuentra el motor, que ahora es un bloque 2.4 de aspiración natural que desarrolla una potencia de 234 CV. De los pocos deportivos a la antigua usanza: potencia justa, ligeros y con tracción trasera.

Hyundai i30 N

De una manera muy similar a lo que ha hecho Toyota con sus GR, desde hace unos años Hyundai se ha labrado un nombre en el mundo deportivo con las versiones ‘N’ de algunos de sus modelos. 

Aunque el Kona N ha desaparecido en la segunda generación del modelo, todavía siguen coleando tanto el pequeño misil que es el Hyundai i20 N (204 CV) como, y es el que nos interesa en este caso, el i30 N.

El hot hatch coreano cuenta bajo el capó con un motor 2.0 T-GDi que se ofrece en dos niveles de potencia. El de acceso ya eroga 250 CV, aunque la opción más interesante es la que sube el rendimiento hasta los 280 CV. 

Esta última, además, es la que permite elegir entre una caja de cambios manual de 6 velocidades, para los más puristas, o una rápida automática de 8 relaciones. Con la primera es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos, mientras que con la segunda tarda solo 5,4 segundos en completar el sprint.

Mercedes-AMG A 45 S

Dejamos para el final lo mejor, o al menos esa es la conclusión que se puede sacar del hecho de que hablemos del motor de cuatro cilindros más potente del mercado.

Aunque el compacto alemán está disponible con una versión de acceso (dentro de su gama de altas prestaciones) que desarrolla 305 CV, el AMG A 35 4MATIC, metidos en harina la que interesa es su variante más salvaje, la que responde al nombre de AMG A 45 S, por varios motivos.

El primero es que, al contrario que su hermana pequeña, aquí no hay ayuda de electrificación alguna. Esto implica perder la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT), pero, a cambio, hablamos de un bloque de gasolina puro a la antigua.

Se trata de un propulsor 2.0 turbo tetracilíndrico que desarrolla una potencia de 421 CV y un par máximo de 500 Nm. Esto, asociado a una caja de cambios automática y al sistema de tracción integral, hace que pueda acelerar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos, así como alcanzar una velocidad máxima de 270 km/h.

Además de en el Mercedes Clase A, este bloque se ofrece en otros modelos de la gama de acceso de la marca alemana: GLA y CLA.

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