Los "primos coreanos" de la baliza V-16 que la DGT piensa desplegar en nuestras carreteras ya están aquí: así son los nuevos conos conectados que veremos en el futuro

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Los nuevos conos inteligentes avisan de la presencia de obras antes de llegar y pueden enviar avisos sobre posibles peligros.
Después de la llegada a principios de año de las balizas V-16, la DGT quiere seguir apostando por la conectividad en tiempo real. Para ello, el organismo ha participado en un encuentro internacional sobre señalización, que reúne a decenas de países para presentar novedades. Y lo ha hecho para presentar otra innovación similar a la de las polémicas luces de aviso que todos llevamos ya en nuestros coches, aunque en este caso no tendremos que hacer sitio en el maletero.
Durante el 32º Congreso Mundial sobre Sistemas Inteligentes de Transporte, celebrado en la ciudad surcoreana de Gangneung, la DGT ha presentado los conos conectados, orientados a la señalización de obras y la protección de los operarios que trabajan en el mantenimiento de las carreteras. Su objetivo no es que se vean sobre el asfalto, sino emitir datos de geolocalización precisos a la infraestructura digital del tráfico antes de que el conductor tenga la incidencia a la vista.
Dispositivos integrados en DGT 3.0
A diferencia de los conos convencionales, los nuevos conos inteligentes incorporan módulos de comunicación y transmisión de datos capaces de conectar con la plataforma DGT 3.0, similares a los que llevan las balizas V-16. Esta arquitectura digital actúa como el nodo central que procesa los avisos emitidos en la vía pública para enviarlos al Punto de Acceso Nacional de información de tráfico y movilidad (NAP).
La información generada por estos dispositivos se distribuye al momento hacia navegadores GPS, aplicaciones de movilidad y paneles de mensaje variable situados en las calzadas. La regulación que ampara esta tecnología establece que el cono conectado debe transmitir su puesta en servicio en un periodo de tiempo no superior a los 120 segundos tras su posicionamiento, y tiene la obligación de actualizar su estado y ubicación con intervalos máximos de 5 minutos. Con este margen se puede conocer el inicio, la evolución y el final de cualquier intervención en la calzada, advirtiendo también de obstáculos en caso de que el personal de conservación no esté presente.

La DGT ya tiene dos modelos homologados
La cobertura legal para la implantación de estos dispositivos se fijó en la normativa aprobada en enero de 2025. Desde la entrada en vigor del texto técnico, los fabricantes han trabajado en la certificación de sistemas que cumplan con los protocolos de cifrado y conectividad exigidos por la administración de tráfico.
En la actualidad, el registro oficial de la DGT recoge dos modelos comerciales que han superado con éxito las pruebas de certificación. El primer dispositivo homologado ha sido el Cono Conectado DGT V01, desarrollado por la firma especializada API Movilidad y certificado el 22 de mayo de 2026. Pocos días después, el 3 de junio de 2026, la empresa Netun Solutions obtuvo la homologación para su modelo NDS-C01. Ambos equipos reúnen las especificaciones necesarias para vincularse de forma autónoma con el servidor nacional de movilidad.
No obstante, su exhibición en el foro de tecnología del transporte de Corea del Sur no significa que vaya a haber un despliegue masivo e inmediato en la red viaria. El organismo estatal no ha fijado por el momento un calendario obligatorio ni un volumen mínimo de unidades a desplegar, ya que la resolución administrativa vigente concibe el uso de estas balizas como una medida de adopción voluntaria por parte de las empresas concesionarias y las entidades titulares de las carreteras.

La protección del operario de conservación en el centro de la estrategia
El trasfondo técnico de esta innovación responde a la elevada siniestralidad registrada en las tareas de mantenimiento de infraestructuras. La exposición de los trabajadores de obras al flujo constante de vehículos representa uno de los puntos más críticos de la seguridad vial actual, en especial en vías de gran capacidad donde las velocidades de aproximación reducen los tiempos de reacción de los conductores.
Al integrar los conos conectados en la red DGT 3.0, un coche moderno equipado con sistemas avanzados de asistencia a la conducción o navegación conectada puede prever la presencia de operarios en la calzada mucho antes de llegar a la zona de alcance visual. Esta anticipación permite adaptar la velocidad con margen suficiente, reordenar los carriles de marcha de forma progresiva y minimizar el riesgo de atropello en zonas de trabajo temporal o de señalización compleja.