Jaguar sigue vendiendo coches de gasolina superbaratos, pero tendrás que ir muy lejos si quieres uno de ellos

La marca británica quiere quitarse cuanto antes los modelos de gasolina y este es el único lugar donde los puedes comprar a buen precio.
La marca británica Jaguar está protagonizando una espectacular e inusual liquidación de inventario en el mercado automovilístico de China, donde sus modelos de coches de gasolina se venden actualmente a precios super baratos que resultan impensables en el resto del mundo.
Esta agresiva estrategia de descuentos que superan en algunos casos el 50% subraya la desesperada prisa de la compañía por limpiar el stock antes de su radical transición eléctrica programada para 2025, transformando a China en el último bastión de los sedanes y SUV de combustión de la marca.
La noticia, que ha causado revuelo en la industria, confirma que mientras Jaguar ha detenido la producción de sus modelos de combustión interna en Occidente, su empresa conjunta con Chery en China sigue ensamblando y vendiendo unidades a una velocidad vertiginosa.

El principal motivo de esta maniobra se basa en hacer espacio para la nueva era de lujo eléctrico que busca posicionar a Jaguar al nivel de marcas de ultralujo como Bentley. Para el consumidor global, sin embargo, estas ofertas son una quimera; una oportunidad increíble que solo se encuentra "muy lejos" de casa.
El destino exclusivo de los sedanes Long Wheelbase
El modelo más llamativo en esta "barata" es el Jaguar XEL, la versión de batalla larga del sedán XE que se fabrica y vende exclusivamente en China. Este modelo, equipado con un motor turboalimentado de cuatro cilindros y 250 CV, solía tener un precio de lista de 334.600 yuanes (aproximadamente 47.000$).
Gracias a los recortes masivos aplicados por los concesionarios, el XEL se ofrece ahora por tan solo 159.800 yuanes, lo que equivale a unos 22.600 dólares. Se trata de un descuento asombroso del 52.2%, que sitúa un sedán premium en el rango de precio de un utilitario compacto estándar.
Otro sedán beneficiado es el Jaguar XF, la variante de batalla extendida del XF, que también está experimentando una dramática reducción de precio del 45.5%. Su precio base, que comenzaba en 439.900 yuanes (62.000 $), ha caído hasta los 239.800 yuanes (44.000 dólares).
Estas rebajas posicionan a los modelos de lujo de la marca a un nivel de precio que apenas les permite competir con las marcas chinas de volumen o con vehículos eléctricos locales, reflejando la intensa y brutal guerra de precios que se vive en el gigante asiático.
La última oportunidad para el E-Pace
Incluso el popular SUV compacto E-Pace sigue en producción y en venta en el mercado chino, a pesar de que su producción ya cesó en los mercados occidentales en 2024. El E-Pace, que se ofrece allí con variantes de motor turbo de 1.5 y 2.0 litros, ha visto cómo su precio se desploma de 263.800 yuanes ($37.000 USD) a un irrisorio precio de venta de 148.000 yuanes (unos $21.000 USD).

Esta agresiva estrategia ha tenido un efecto inmediato. Antes de que se introdujeran estas rebajas a mitad de año, las ventas de Jaguar en China se habían desplomado, llegando a vender solo 759 unidades en mayo. Tras la entrada en vigor de los descuentos, las cifras de ventas se duplicaron inmediatamente en junio y continuaron aumentando, alcanzando picos cercanos a las 2.000 unidades mensuales.
El contexto de la despedida: La apuesta EV de Jaguar
Este movimiento de liquidación en China no es simplemente una respuesta a la dura competencia del mercado local, sino una pieza fundamental en la transformación global de la marca.
El CEO de Jaguar Land Rover, PB Balaji, ha sido claro: “Jaguar se relanzará como una marca de lujo puramente eléctrica a partir de 2025, con el objetivo de competir directamente con la élite automotriz. Esta ambición exige un borrón y cuenta nueva, lo que implica deshacerse de todos los modelos de combustión interna existentes”.
Por su parte, China, con sus propias dinámicas de producción y versiones específicas de batalla larga, se ha convertido en el cuello de botella final de esta purga de inventario. El dilema de Jaguar ahora reside en permitir que los coches languidecieran y devaluaran aún más la marca, o aplicar un golpe de timón drástico para convertir el stock en efectivo lo más rápido posible.
Para los entusiastas del automóvil que viven fuera de Asia, la noticia genera una mezcla de envidia y resignación. Poder adquirir un Jaguar nuevo por el precio de un coche de volumen es una oportunidad única que marca el final de una era.
Es más, estos descuentos masivos son, en esencia, el canto del cisne de los motores de gasolina de Jaguar, un último rugido antes de que el silencio eléctrico se apodere por completo del emblemático felino británico. Si quieres un Jaguar de gasolina "superbarato", China es el único lugar, y el tiempo se acaba.


