Adiós a los descuentos "agresivos" de las marcas chinas por la mano dura de Pekín. Stella Li, vicepresidenta de BYD: “Algunos fabricantes terminarán siendo expulsados”

La industria automotriz en China se encuentra en el primer plano de los ataques del presidente Xi Jinping contra las encarnizadas guerras de precios derivadas del exceso de capacidad de fabricación.

BYD se ha convertido en un gigante con mucho poder. Tanto, que su guerra de precios tira a la baja la bolsa en China. Sin embargo, los descuentos “agresivos” tienen fecha de caducidad y Stella Li, vicepresidenta de la compañía, advierte: “Algunos fabricantes terminarán siendo expulsados”.

El pasado mes de mayo, la marca china anunció una agresiva campaña de descuentos, con una promoción de hasta el 34% en una veintena de modelos eléctricos puros e híbridos enchufables hasta finales de junio.

El modelo más barato de la gama de BYD es el Dolphin, que recibió una rebaja del 20%, dejándolo en unos 6.800 euros más barato con respecto a su precio habitual. Mientras, el BYD Seal cayó un 34%, unos 12.500 euros más barato.

Las marcas chinas están dispuestas a todo, incluso vender a pérdidas. Pero esta política de descuentos agresivos se ha terminado. El gobierno chino ha tomado medidas drásticas y BYD pronostica una auténtica “masacre” en la industria automotriz china, advirtiendo que unos 100 grupos tienen que ser “expulsados” del hipercompetitivo mercado.

“Incluso 20 fabricantes son demasiados”, apunta Stella Li

La industria automotriz de China se encuentra en el primer plano de los ataques del presidente Xi Jinping contra las encarnizadas guerras de precios derivadas del exceso de capacidad de fabricación. Algunos funcionarios de Pekín culpan a los descuentos agresivos de exacerbar la deflación.

Sin esos descuentos, no se venderían coches, como afirma la vicepresidente de BYD: “Algunos fabricantes terminarán siendo expulsados”, dijo en un encuentro durante el Salón del Automóvil de Múnich. “Incluso 20 fabricantes son demasiados”, añadió.

Actualmente, en China hay alrededor de 130 marcas de coches peleando por una parte del pastel en el mercado automotriz más grande del mundo de vehículos eléctricos e híbridos enchufables.

Sin embargo, tanto Stella Lu como otros ejecutivos de empresas globales del sector automotriz pronostican ahora una reducción en el número de compañías, después de un notable periodo de rápido crecimiento de las ventas y una caída en los precios de los vehículos eléctricos fabricados en China.

Según estimaciones de la consultora AlixPartners, de las 129 marcas que vendían eléctricos e híbridos en 2024, apenas 15 seguirán siendo financieramente viables en 2030

Ya Xpeng, otra marca premium, rival de BYD, había pronosticado que la industria mundial se reduciría a sólo diez empresas en la próxima década.

Crecimiento en el extranjero

La ejecutiva china afirmó que BYD se beneficiará de una menor competencia de precios, argumentando que los clientes se inclinarán a elegir coches basándose en otros criterios, como la tecnología y la experiencia de conducción.

Sin embargo, la marca china, compite con Tesla por el título de fabricante de vehículos eléctricos más grande del mundo, no se libra de las presiones internas del gobierno, según los analistas.

El grupo reportó beneficios netos e ingresos inferiores a lo esperado para el segundo trimestre, según el portal Milenio, afectado por las medidas de mano dura de Pekín contra las prácticas de pago a proveedores a largo plazo y los descuentos.

La consultora Citi recortó de forma drástica las previsiones de ventas anuales de BYD, pasando de 5,8 millones de vehículos este año, 7,2 millones el próximo y 8,4 millones en 2027, a 4,6 millones, 5,4 millones y 6 millones, respectivamente

El año pasado, BYD vendió 4,3 millones de automóviles, por lo que este año el crecimiento sería claramente inferior.

Sin embargo, Li restó importancia a las preocupaciones sobre el impacto a largo plazo de la campaña del gobierno en el desempeño de la compañía, aunque subrayó que muchas empresas chinas tendrán que buscar en el extranjero, dada la intensa competencia que persiste en el mercado nacional.

Buena parte de los beneficios de BYD se debe a sus ventas de coches híbridos enchufables asequibles con tecnología avanzada. “Creo que nuestras utilidades se mantendrán sólidas”, dijo Li. “Creo que veremos más empresas chinas llegar al extranjero, pero el mercado internacional no es tan sencillo”.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España