China tiene un nuevo objetivo: quiere acabar con Tesla y SpaceX, las empresas de Elon Musk

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En China tienen como misión superar a Elon Musk y sus variadas empresas. Ya compiten en el sector del coche eléctrico y se preparan para una carrera espacial.

El despertar, a nivel internacional, de la industria china está suponiendo una amenaza para muchos sectores, incluyendo el de la fabricación de automóviles y, ahora también, el de los viajes espaciales. El gigante asiático ya ha demostrado que tiene el músculo económico, la ingeniería y el apoyo suficiente como para lograr grandes proezas. Entre ellas, la de superar a Tesla y SpaceX, las empresas de Elon Musk.

En Europa, estamos siendo testigos de la llegada de los fabricantes chinos. El sector del automóvil ha recibido una oleada de nuevas marcas y vehículos a precios muy competitivos, con un importante salto en calidad y con un completo equipamiento tecnológico de serie. 

Y esto ha puesto el sector patas arriba, con la Comisión Europea llegando a activar unos agresivos aranceles para tratar de frenar la llegada de coches eléctricos fabricados en China ante la amenaza que esto supone para los intereses de la industria automotriz local.

En China van a por Elon Musk y sus empresas

Pero el caso de las empresas de Elon Musk es todavía más preocupante. Empezando por Tesla, la firma norteamericana ha visto descender drásticamente sus ventas en los últimos trimestres. En estos volúmenes negativos ha jugado un papel crucial la aventura política de su CEO, que contribuyó a Donald Trump de nuevo a la Casa Blanca.

Más allá de eso, el avance en términos de electromovilidad de las marcas chinas ha supuesto un duro revés para los intereses comerciales de Tesla. La marca ha sido víctima de los coches eléctricos chinos, viéndose relegada a un segundo puesto después de que BYD le arrebatara en 2024 el título de marca que más coches eléctricos vende a nivel global.

Y no solo eso. En China Tesla también ha perdido mucho terreno frentes a las marcas locales. En agosto, BYD mantuvo el primer puesto en el mercado de vehículos de nueva energía, con una cuota del 27,8%, mientras que la marca de Elon Musk se desplomó hasta el quinto puesto, con un 5,1% de cuota.

Este parece ser solo el comienzo de la gran ofensiva china para desbancar a Elon Musk y sus empresas. La tecnología avanza a un ritmo imparable en la industria asiática, lo que provoca que sus empresas y vehículos sean cada vez más punteros, añadiendo a ello el atractivo factor de un precio de venta bajo con el que le es muy complicado competir a Tesla y el resto de marcas occidentales.

De los coches eléctricos a los viajes espaciales

Por otro lado, China quiere conquistar los viajes espaciales. Y para conseguirlo, todo pasa por superar a SpaceX, la otra gran empresa de Elon Musk. El magnate sudafricano lleva tiempo trabajando en el desarrollo de cohetes reutilizables que hagan viable los viajes interplanetarios, no solo para transportar mercancías, sino también para llevar a pasajeros por el espacio.

En China saben de los ambiciosos objetivos de Musk y por eso hay una docena de empresas trabajando para ser las primeras en conquistar los cielos. Una de esas empresas es Space Pioneer, cuyo cohete Tianhuo-12 encendió sus nueve motores el pasado 15 de septiembre durante 35 segundos desde una plataforma marina en el mar Amarillo.

LandSpace, la otra empresa espacial que más avanza en sus objetivos, también ha realizado esta prueba. Fue en junio y su cohete Zhuque-3 pudo completarla durante 45 segundos en los que generó 7.542 kilonewtons de empuje.

Y como es habitual en China, el gobierno también participa en esta carrera para conquistar los vuelos espaciales. Lo hace con su cohete Long March-12A, una nave que tiene programado su primer vuelo orbital a finales de este mismo año.

También quieren superar a Starlink

Con estos cohetes, China pretende desplegar más de 13.000 satélites de Internet en el espacio exterior para competir con Starlink, otra de las empresas de Elon Musk. De momento, no se avanzan al ritmo deseado, pero la proximidad a que las naves empiecen a completar viajes espaciales acerca un poco más ese objetivo.

A esto hay que sumar que China puede hacer que sus cohetes tengan unos costes de lanzamiento muy inferiores a los de SpaceX, donde el Falcon 9 cuesta unos 67 millones de dólares por lanzamientos, mientras que los cohetes chinos Tianlong-3 y Zhuque-3 constarán entre 26,5 y 63 millones de dólares.

Al mismo tiempo, los cohetes chinos ofrecen motores de dos etapas y capacidad media, con primeras etapas diseñadas para reutilizarse entre 10 y 20 veces, capacidad para transportar entre 17 y 18 toneladas a órbita baja, y avances tecnológicos pioneros, como el cohete de LandSpace, el primero en lanzarse al espacio con metano y oxígeno líquido como combustible.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España