Los fabricantes de coches, en alerta tras las noticias que llegan de China

Cada vez son más las marcas que apuestan por diseños modernos en sus coches e incluyen tiradores retráctiles, pero China está planteándose prohibirlos.
El sector del automóvil está en constante cambio. De un tiempo a esta parte una novedad que cada vez más coches nuevos incorporan, son los tiradores de puerta completamente eléctricos y retráctiles. Estos no gustan a todo el mundo, además ya analizamos como en caso de accidente pueden ser más peligrosos que los convencionales. Ahora es China quien se está planteando prohibir estos en los automóviles que vayan a salir próximamente.
Los fabricantes de coches chinos están muy alerta, ya que de llevar a cabo este cambio de normativa tendrán que modificar su futura estrategia de producción. Se empezó a poner de moda hace algo más de un año, y ahora es algo muy común en los modelos modernos de muchas marcas. Se empezaron a implementar por su eficiencia energética y como otro avance tecnológico, pero se ha demostrado que no benefician tanto y que pueden ser un peligro para la seguridad del conductor.
China prohibirá los tiradores retráctiles
Ya estamos acostumbrados a encontrar un modelo de última generación y al mirar a un tirador en su puerta encontrarlo 'oculto'. Estos tiradores que siempre hemos conocido por fuera del vehículo, ahora se retraen para mejorar la aerodinámica. Cuando el conductor se acerca a su coche con la llave y estos emergen para poder entrar en el habitáculo. Esto era uno de los cambios en el diseño más sonados de los modelos de última generación, pero podemos estar ante su final.

Seguramente nos toque despedirnos de ellos, pues China está planteándose su prohibición. Estos diseños que tanta polémica han levantado en los últimos años, pueden estar ante sus últimos días si se aprueba la regulación que están preparando. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT) tiene entre manos una regulación que prohíba estos tiradores ocultos en vehículos nuevos a partir del año 2027.
Es decir, la idea de los dirigentes chinos es que esta ley se apruebe y se publique antes de que acabe el mes de septiembre, pero las marcas pueden respirar más tranquilas pues tienen dos años para cambiar su estrategia de producción respecto a estos tiradores. Además, el borrador de esta nueva normativa permite a las compañías poner en sus automóviles nuevos tiradores que sean semi-retráctiles, siempre y cuando tengan un sistema mecánico como opción para abrir el coche.
Tal y como decimos esto es una prohibición que se avecina en China, pero con la potencia de este país en el sector del automovilismo global, no podemos descartar que esto sea el futuro y el resto de países sigan los pasos con esta nueva normativa. De momento ya hay marcas, como es el caso de Volkswagen y Audi que se han puesto manos a la obra para crear alternativas más seguras a estos tiradores anticipándose así a un cambio que parece cantado.

Los motivos del cambio de normativa
Este tipo de tiradores emergentes no es algo que lleve mucho tiempo, es más es algo que todavía podemos considerar novedoso. Por eso puede llegar a sorprender que desde China se estén planteando ya su prohibición con tan pocos años de vida. Pero es que esta decisión no la han tomado a la ligera, sino que se han basado en varios datos que no favorecen a estos diseños.
Este cambio, además de ser algo estético va más allá. Pues la principal premisa para su aparición fue el beneficio aerodinámico que estos tenían, pero con el tiempo se ha demostrado que este es marginal. Un grupo de ingenieros aseguran que esto solo reduce entre el 0.005 y el 0.01 Cd de resistencia aerodinámica, lo que supone solo un ahorro de 0.6 kWh por cada 100 kilómetros. Es más, este diseño supone un aumento de peso en las puertas, lo que encarece el coche y posibles reparaciones.
Más allá de la estética o de estos datos que no muestran una mejora notable, la prohibición de estos también llega al ser considerados como un problema para la seguridad. Han registrado fallos recurrentes cuando el coche se encuentra en un sitio de baja temperatura, pues el motor se congela o se daña, y el conductor no puede abrir el coche. Luego también suponen un contratiempo en los accidentes con choques laterales, pues fallan y dificultan los rescates de emergencia.
Los críticos con estos mecanismos modernos pueden estar contentos, pues uno de los países más importantes dentro del sector del automovilismos se está planteando su prohibición. Veremos si esta normativa se aprueba, pero puede tener un verdadero impacto en los fabricantes de todo el mundo.
