Manuel Santiago, sobre aumentar la bonificación del combustible: "Puedes dejar de hacer un viaje o comprar más marcas más baratas, pero no puedes dejar de coger el coche si lo necesitas para trabajar"

Manuel Santiago, de Petroprix, reflexiona sobre la bonificación de la gasolina.
Manuel Santiago, de Petroprix, reflexiona sobre la bonificación de la gasolina.
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Junto con sus dos hermanos, Manuel Santiago creó la red de gasolineras Petroprix; analiza el momento actual en que tanto la gasolina como el diésel se acercan al umbral de los 2 euros por litro.

El precio de la gasolina está desbocado y supera los 100 euros por depósito, algo que merma mucho la economía de muchas familias. Ahora el diésel tiene un descuento de 20 céntimos, pero, aun así, el precio roza los 2 euros/litro. Uno de los fundadores de la gasolinera Petroprix, Manuel Santiago, ha reflexionado al respecto.

Los hermanos Santiago (Manuel, Juan Carlos y Raquel) están detrás de la red de estaciones de servicio Petroprix, una de las gasolineras más baratas en España y que, poco a poco, se está expandiendo por toda España.

El objetivo de esta empresa andaluza es alcanzar los 250 puntos. Su última gran operación ha sido la adquisición de las estaciones de repostaje Eroski, cuya integración está a la espera de recibir el visto bueno de la Comisión Nacional de la Competencia.

Hoy, Petroprix compite con grandes grupos energéticos y fondos de inversión, superando ya los mil millones de euros de facturación. Asimismo, la cadena de gasolineras low cost jiennense ya ha iniciado su expansión internacional: opera en Portugal desde hace tiempo y ya está en Chile, Panamá y Polonia.

En una entrevista al diario ABC, Manuel Santiago (Martos, Jaén, 1968) ha hablado sobre el precio de los carburantes en estos momentos en los que tanto la gasolina como el diésel se acercan al umbral de los 2 euros por litro.

“El Gobierno no bonifica nada”, matiza Manuel Santiago

Preguntado sobre la bonificación que aplica el gobierno sobre el diésel (en el caso de la gasolina son 5 céntimos), Manuel Santiago recuerda algo que a muchos se les olvida: “Es importante señalar que el Gobierno no bonifica nada, simplemente devuelve parte de la sobrerrecaudación que está obteniendo por la subida de los combustibles, que es enorme”.

“Piense que, cuanto más caro está el repostaje, más percibe el Estado vía impuestos. Por cada euro de combustible, el Estado recauda 21 céntimos; si el litro sube a dos euros, recauda 42 céntimos. Cuando bonifica, lo que hace es descontar de la recaudación y es de justicia hacerlo”, apunta.

No obstante, todavía hay margen para aumentar esa bonificación: “Para una familia media, estos precios son inasumibles, sobre todo porque se suman a un efecto indirecto en la cesta de la compra y en el resto de gastos fijos”.

“Hoy tenemos el combustible más caro, la comida más cara, la hipoteca más cara y son gastos de primera necesidad que no puedes reducir. Puedes dejar de hacer un viaje o comprar marcas más baratas, pero no puedes dejar de coger el coche si lo necesitas para trabajar ni puedes dejar de comer”, explica uno de los fundadores de Petroprix.

Todavía no ha tocado techo

En estos momentos, una de las preocupaciones de los usuarios es volver a ver el precio de los carburantes por encima de los 2 euros en los surtidores, como ya ocurrió en el inicio del verano de 2022, cuando se alcanzó el récord histórico: 2,15 euros/litro la gasolina 95 y 2,10 euros/litro el gasóleo, de media.

Al respecto, Santiago advierte que “todavía no hay techo, no se puede saber, pero sí parece que estamos en un punto en el que se empieza a destruir demanda porque la gente no va a poder pagar”.

Ahora bien, “esto no sólo tiene que ver con el combustible, afecta a toda la cadena, a todo lo que se transporta o se cultiva, porque los fertilizantes también se ven afectados por la evolución del barril de petróleo”.

Sube la inflación y el Banco Central Europeo sube los tipos de interés, con lo que se encarecen los créditos al consumo y las hipotecas. Y todo esto sostenido en el tiempo nos lleva a una recesión”, señala.

Por otro lado, Manuel Santiago comenta cómo está afectando esta situación al negocio: “En el mercado minorista no se nota demasiado, porque al final tienes que llenar el depósito para ir a trabajar o para moverte”.

En cambio, “en el mayorista sí lo hemos sentido más, porque hay menos capacidad para comprar combustibles y nuestra operativa se limita. A eso hay que sumar que hemos tenido que asumir una subida de costes de alquileres, de personal, de la propia energía”, concluye.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España