El precio de la gasolina está desbocado y supera los 100 euros por depósito. Y los especialistas avisan: el diésel podría subir otros 24 céntimos

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En cuestión de pocas semanas el precio por litro de gasolina ha incrementado en hasta 11 céntimos y registra cifras máximas en lo que llevamos de año.
Hace poco más de un mes, el Gobierno anunciaba una reducción en la bonificación de hasta 10 céntimos por litro en los combustibles como consecuencia del conflicto de Oriente Medio y la subida desorbitada de los precios de la gasolina y el diésel. Sin embargo, esa ayuda ha quedado totalmente eclipsada ante un nuevo incremento de los carburantes en el mes de septiembre y anula por completo su efecto en el bolsillo de los conductores.
A raíz de los últimos datos publicados por el Geoportal de Hidrocarburos del Ministerio para la Transición Ecológica y del Reto Demográfico (Miteco), la ciudadanía se ha visto sorprendida en pleno mes de septiembre con unos precios alarmantes del gasóleo y gasolina respectivamente. En este último informe, la institución alerta de que a principios de este mes el diésel se pagaba de media a 1,783 euros por litro. Sin embargo, ahora mismo este carburante llega a cifras de 1,893.
Subida de la gasolina
Respecto a la subida de la gasolina, la propia web informa que el 1 de septiembre el litro rondaba en torno a 1,79 litros, 12 céntimos menos que las cifras actuales que ya registran las más altas en lo que llevamos de año. De hecho, la gasolina cuenta con una bonificación menor a la del gasóleo, siendo únicamente de 5 céntimos la rebaja fiscal de este carburante.

Todos estos datos se resumen en que, ahora mismo, llenar un depósito medio de aproximadamente 50 litros de diésel supondría un coste de más de 100 euros, cerca de 26 euros más que hace justo un año, cuando el precio medio apenas llegaba a los 75 euros. En el caso de los vehículos propulsados por gasolina, llenar un combustible con las características similares a las mencionadas anteriormente supondría un precio de coste de 105 euros aproximadamente, un 23 más que el septiembre del año pasado.
A pesar de que lejos quedan las cifras registradas en los meses de verano de 2022, donde la gasolina y el gasóleo se mantenían en cifras de 2,141 y 2,1 respectivamente, poner combustible a los coches con los que millones de personas circulan día a día se está convirtiendo en toda una agonía económica. Ante esta delicada situación, dirigentes del sector sostienen que el órgano ejecutivo debe adoptar serias medidas para que echar gasolina no se convierta en un privilegio a partir de las próximas semanas.
Descuentos gasolina y diésel
De hecho, algunos expertos apuntan a otra posible subida considerable a principios de octubre. Es por ello que, si los descuentos fiscales del Gobierno no continúan a partir del 30 de septiembre, el sector alcanzaría números históricos. Concretamente, se estima que el diésel incrementará su precio en 24,20 céntimos por litro y la gasolina hasta 6,05 céntimos, tras aplicar la bonificación estatal de 20 y 5 céntimos respectivamente.
Esta subida también se ha visto reflejada en el Índice de Precios de Consumo (IPC), la cual aumentó siete décimas en agosto, hasta situarse en el 4,3% interanual. Además, desde el organismo señalan como principal responsable de ese repunte al precio de los carburantes y combustibles, que se encarecieron un 21,3% en tasa interanual de media como consecuencia de la guerra de Irán en un 30,3% en el caso del diésel y un 16,9% en el de la gasolina.
"La presión es extraordinariamente intensa en los mercados de productos refinados, con precios de la gasolina fuertemente disparados y un encarecimiento sin precedentes en el gasóleo", denuncian desde la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES). De manera complementaria, anuncian que "esta insostenible coyuntura está tensionando de forma extrema los costes de aprovisionamiento de las estaciones de servicio españolas, impactando de manera directa en los precios de venta al público (PVP) y amenazando tanto la viabilidad económica de las empresas del sector como el poder adquisitivo de los ciudadanos y la competitividad de la economía nacional".
Para la Confederación, la solución más factible hasta el momento es la "adopción de medidas extraordinarias similares a las implementadas entre los meses de marzo y junio" para controlar la situación económica hasta que vuelva a regularizarse. Asimismo, la CEEES demanda la vuelta de la aplicación del tipo impositivo del 10% en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) para los combustibles de automoción, así como la rebaja temporal del Impuesto Especial sobre los Hidrocarburos (IEH).

