Reportaje

Las 7 reparaciones más infernales jamás contadas

Las 7 reparaciones más infernales jamás contadas

Ignacio de Haro

09/04/2015 - 16:04

¿Crees que has vivido malas experiencias intentando arreglar tu coche? Pues espera a conocer las siete reparaciones más infernales jamás contadas, una serie de casos prácticos que te demostrarán que hay gente que lo ha pasado -y lo está pasando- mucho peor que tú.

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Si piensas que has tenido malas experiencias intentando solucionar una avería de tu automóvil, te recomendamos que eches un vistazo a las siete reparaciones más infernales jamás contadas, tras leerlas quizá acabes replanteándote si verdaderamente tu caso fue complicado. Son siete ejemplos prácticos de reparaciones caseras que ya sea porque se prolongaron durante mucho tiempo o porque acabaron siendo demasiado complejas, no querrás que te sucedan a ti.

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No es que los protagonistas no quisieran llevar sus coches al taller por miedo a que les timaran, hay gente que prefiere hacer las cosas con sus propias manos, ya sea para divertirse los fines de semana o para ahorrarse unos cuantos euros en mano de obra. Y al contrario de lo que sucede con otros casos que hemos visto, como el de 15 de las peores reparaciones de coches, el objetivo que perseguían con estas siete reparaciones que acabaron siendo infernales no era precisamente el de hacer una chapuza, lo que pasa es que las cosas no siempre salen como a uno le gustaría. A continuación te contamos los siete casos más sorprendentes publicados por los lectores de Jalopnik.

 

7- Cambio de la correa de distribución con sorpresa incluida

 

Audi A6 Allroad 2001

Empezamos con el caso del lector que se puso manos a la obra, en el garaje de su casa, para sustituir la correa de distribución de un Audi A6 Allroad del año 2001. Completar la operación le llevó más de un mes -trabajando sólo el fin de semana- y bastante esfuerzo, pues para llevarla a cabo tuvo que desmontar por completo el frontal del Audi. Afortunadamente, todo salió bien y cuando terminó, el coche arrancó sin problemas.

Sin embargo, no hay que cantar victoria antes de tiempo. Cuando procedió a retirar los gatos que levantaban el coche, descubrió que por haber estado tanto tiempo con las ruedas en el aire, los fuelles de la suspensión neumática se habían estirado en exceso y acabaron rompiéndose.

6- Reconstrucción de un cambio automático

 

Ford Thunderbird de 1996

Un consejo, si es la primera vez que te vas a ensuciar las manos arreglando un coche, mejor empezar por algo sencillo y no reconstruyendo un cambio automático como el protagonista de esta otra historia. Decidió reparar en casa la caja de cambios averiada de su Ford Thunderbird de décima generación siguiendo las pautas que había encontrado en una página web. Tardó siete semanas en reconstruirla y otras tantas en volverla a montar en su sitio, pero finalmente lo consiguió.

5- ¡Cinco horas para cambiar unas bujías!

 

Nissan 300ZX

Cuando el propietario de un Nissan 300ZX decidió sustituir las bujías de su deportivo, seguro que no imaginaba que esta -habitualmente- sencilla operación le llevaría más de cinco horas y  que necesitaría no sólo la ayuda de tres amigos, también buenas dosis de paciencia. Y es que según nos cuenta el protagonista, los “ingenieros de Nissan decidieron ‘enterrar’ las bujías en lo más profundo de la culata”, por lo que además de lo anteriormente citado, también necesitó varias herramientas especiales que, como era de suponer, no tenía en su poder. Además, no pases por alto los 10 síntomas en las bujías para detectar averías en el motor.

4- Un cambio de motor problemático

 

Lexus IS 300

Los cambios de motor son mucho más habituales en Estados Unidos de lo que podrías imaginar, la idea es la de sustituir el modesto propulsor original de un modelo por otro más potente, generalmente un V8. Es lo que pretendía hacer el siguiente protagonista, cambiar el seis cilindros en línea de su Lexus IS por un V8, pero poco después descubrió que es más sencillo decirlo que hacerlo. ¿El motivo? Tuvo que desmontar dos cajas de cambios diferentes para crear una que no solo cupiera en el hueco de la transmisión, también debía soportar el par adicional que genera el nuevo motor.

3- Una restauración completa partiendo de cero, literalmente

 

Chevrolet Silverado

Empezar de cero es buena idea en algunos casos ya que por ejemplo, te evitará tener que solucionar las chapuzas de otros y sabrás que todo se está haciendo como a ti te gusta. Pero también te enfrentarás a otros problemas, ya que para reconstruir un coche por completo que está totalmente desmontado, tendrás que saber dónde va cada una de las piezas y cómo se montan, lo que no es nada fácil si tienes cientos de componentes repartidos en diferentes cajas. Esto es lo que le pasó al protagonista del tercer caso, que compró un Chevrolet Silverado para restaurarlo y tras meses de trabajo, el coche estaba casi en el mismo estado que tenía el día que empezó.

2- El GMC Typhoon viajero

 

GMC Typhoon

El siguiente caso lo protagoniza un militar que se ha llevado su coche, un GMC Typhoon, el icónico y rápido SUV estadounidense, a los diferentes países en los que ha estado destinado durante los últimos nueve años. Se lo compró a su padre y con la intención de asegurarse de que no le daba problemas, decidió invertir decenas de miles de libras esterlinas para restaurarlo por completo. Pero la realidad es que el coche nunca ha dejado de tener averías desde que está en su posesión. ¿La última? Una caja de cambios rota, lo mejor para entretenerse en las vacaciones estivales, como bien dice el dueño.

1- El BMW que agotó todos sus ahorros

 

BMW Serie 3 E30 Cabrio

“Si me preguntas que por qué no tuve dinero durante todos los años que estudié en la universidad, te responderé que por culpa de este coche”, afirma el último protagonista de las reparaciones más infernales jamás contadas. El coche en cuestión es un BMW Serie 3 E30 descapotable que compró con la intención de arreglarlo para usarlo para ir a estudiar, pero obviamente no midió bien la titánica tarea que tenía por delante. Cinco años después y tras haberse pasado toda la carrera sin dinero por todas las piezas que tuvo que comprar para el coche, ¡todavía no lo ha terminado! Lo único que no ha tenido que cambiar ha sido la carrocería y la puerta del conductor, todo lo demás es nuevo.

Fuente: Jalopnik

Imágenes: texto fabricantes, portada Facebook.

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Ignacio de Haro

Colaborador

Apasionado del mundo de las cuatro ruedas.

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