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La opinión de
Alex Morán

Así me gastaría en coches el dinero de El Gordo de Navidad 2018

Nissan GT-R Nismo delantera

Soñar es gratis, los coches no.

Es el día del sorteo de El Gordo y, aunque de puertas a fuera soltemos frases como “es prácticamente imposible” o “compro para no ser el único de la oficina que no tiene, por si acaso”, por dentro todos albergamos la esperanza de que nos toque. Y en ese supuesto entramos en las siempre entretenidas ensoñaciones sobre qué haríamos con tamaña cantidad de dinero. Yo he hecho mis cábalas sobre cómo me fundiría El Gordo de Navidad 2018 en coches.

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Ahora bien, antes de empezar con mi particular (y cara) lista de los Reyes Magos, hay que tener en cuenta que el dinero que toca en El Gordo es bastante, pero en realidad no es tanto: con una cantidad de 400.000 euros al décima premiado, una vez que Hacienda (que teóricamente somos todos aunque de la sensación de que no) se lleva su aproximadamente 20% del premio, se queda en “solo” 320.000 euros.

Es dinero, sí, pero no tanto como para pensar en formar un garaje de súper-ultra-mega lujo, ya que no da ni para comprar, por ejemplo, una quinta parte de un Bugatti Chiron. Por eso, con algo de racionalidad en la hipotética cuestión, estos son los coches que me compraría con El Gordo.

Opción A: todo a una

La menos sensata de todas, que consiste básicamente en gastar el grueso del premio en un supercochazo y luego ya ver si sobra algo para hacerme con algún otro. Lo difícil de la cuestión es decidir en cuál aflojar el dinero, aunque yo me decantaría por un McLaren 720S.

El británico se ha desvelado como uno de los vehículos más rápidos en las carreras de aceleración, también es un escándalo conducirlo en general y solo hace falta echarle un vistazo para darse cuenta de que es precioso. Además, con un precio base de 255.000 euros, al que habría que sumarle algunos más gastados en “chuches” para él, todavía quedarían entre 50 y 60.000 para hacerse con otro coche.

La copia china del Jaguar F-Pace

Eso sí, este sería algo más práctico, que se pudiera usar en el día a día y, aunque no soy muy fan de los SUV, algo como un Jaguar F-Pace cumpliría con los requisitos de versatilidad, espacio, motor potente y capacidad off-road.

Opción B: desde Japón con amor

Soy un fan confeso de los deportivos nipones de cualquier época y lo bueno es que con 320.000 euros se puede formar un garaje interesante con ese leitmotiv.

Lo primero que haría sería pasar por Nissan y hacer una compra doble, lo primero un Nissan GT-R y lo segundo un Nissan 370Z, ambos, ya que hay dinero, en versión Nismo, como es lógico. Eso supondría 185.000 y 45.000 euros respectivamente. El tercero en liza sería un Toyota GT86, una debilidad personal por la que habría que desembolsar otros casi 35.000 euros. Y como cuarta adquisición tampoco faltaría un Mazda MX-5, en el que gastaría otros 30.000 euros.

Los tres peores rivales del Nissan GT-R

La alineación es perfecta y lo mejor es que sobrarían todavía sobraría entre 20.000 y 30.000 euros que bien podrían ser para pagar seguros y gasolina, aunque tampoco estaría mal peinar el mercado de segunda mano para hacerse con un Mitsubishi 3000GT, un Toyota Supra o un Mitsubishi Eclipse.

Opción C: going green

La sensatez hecha lista de deseos (algo poco común): la cosa pinta “malita “ para quien tenga coche en la Comunidad de Madrid, así que, ¿por qué no gastar El Gordo en cochazos con etiqueta CERO o ECO con los que poder circular hasta por Madrid Central?

Por no tirar de obvios, el primero sería un Tesla, pero no los grandes, sino el Model 3, que se ha puesto a la venta hace poco por hasta 70.000 euros, en versión Performance con 530 kilómetros de autonomía y una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos.

Prueba del BMW i8 Roadster

Habiendo cumplido con el eléctrico, otro capricho sería un deportivo híbrido descapotable, el BMW i8 Roadster, cuya cuantía asciende hasta los 160.200 euros. Y, como no podía ser de otra manera, redondearía la tripleta con una opción versátil, un Mitsubishi Outlander PHEV, que es enorme, híbrido enchufable, bastante agraciado y cuesta 50.000 euros.

En total son 280.000 euros, aunque el resto habría que dedicárselo a instalar una buena estación de carga en casa, con supercargadores y demás.

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