La ley que podría poner en un serio problema a estas marcas a la hora de vender coches en EE.UU. al tener participación china

La ley que podría poner en un serio problema a estas marcas a la hora de vender coches en Estados Unidos.
La ley que podría poner en un serio problema a estas marcas a la hora de vender coches en Estados Unidos.

El Comité de Comercio del Senado acaba de aprobar una legislación que bloquearía en Estados Unidos a las empresas con una participación china superior al 15%.

Hace aproximadamente un mes conocíamos que Estados Unidos había prohibido la venta de coches Polestar por incluir tecnología china. Pero no es la única marca que puede tener problemas para vender sus coches en el país norteamericano.

El motivo es la nueva normativa estadounidense sobre vehículos conectados, anunciada en 2025, y que entrará en vigor en 2027. Esta normativa restringe la importación y venta de ciertos automóviles con tecnología de conectividad vinculada a China o Rusia.

La propuesta llega del Senado, está diseñada para impedir la entrada de empresas automovilísticas vinculadas a China al mercado estadounidense, y ha puesto involuntariamente a Mercedes en el punto de mira.

Sin embargo, un destacado legislador ha prometido protegerla. La posibilidad de que Mercedes sea vetada en Estados Unidos surgió después de que el Comité de Comercio del Senado impulsara una legislación que restringiría a los fabricantes de automóviles con capital chino por encima de cierto umbral.

Lo sorprendente es que Mercedes tiene dos importantes inversores chinos cuyas participaciones combinadas rondan el 20%.

La propuesta de ley que pone en riesgo la continuidad de Mercedes en Estados Unidos

Según la redacción actual del proyecto de ley, esto podría generar problemas para el fabricante de automóviles alemán. Los inversores chinos son BAIC, el gigante automovilístico estatal chino, y Li Shufu, fundador de Geely. En conjunto, sus participaciones superan el límite del 15% propuesto por los legisladores estadounidenses.

Antes de que los concesionarios de Mercedes comiencen a vaciar sus salas de exposición, importantes legisladores ya advierten que la intención no es una prohibición total.

Según CNBC, el senador Ted Cruz reconoció el problema durante las discusiones del comité, diciendo: "Nunca consideraríamos" prohibir Mercedes-Benz.

El senador Bernie Moreno también señaló que la marca de la estrella tendría hasta 2030 para resolver la situación de la propiedad y que podría solicitar exenciones.

Parece que aún queda mucho camino por recorrer antes de que alguien empiece a demoler los concesionarios de Daimler para construir bloques de apartamentos.

Software chino prohibido

Este episodio pone de manifiesto la agresividad con la que Estados Unidos intenta reducir su dependencia de China en el sector automotriz. Las leyes sobre software chino, implementadas por la administración Biden, ya obligaron a Polestar (propiedad mayoritaria de la china Geely) a abandonar Estados Unidos este año.

Las normas sobre vehículos conectados prohíben el software de conectividad chino en los modelos de 2027 y el hardware chino en los modelos de 2030 debido a preocupaciones de seguridad nacional relacionadas con los sistemas de datos y comunicaciones de los vehículos.

Según Reuters, el sector se esfuerza por adaptarse. Los proveedores compiten por sustituir los componentes de conectividad fabricados en China, los fabricantes de automóviles auditan sus cadenas de suministro y algunas empresas ya buscan exenciones.

Sin embargo, incluso dejar de usar hardware chino puede aumentar los costos hasta en un 15%, según ejecutivos del sector.

Marcas de coches con una participación china superior al 15%

Hay varias marcas con una presencia de China en su accionariado superior al 15%, el límite que proponen los legisladores estadounidenses. Tenemos a Leapmotor International, la empresa conjunta que mantienen Stellantis y Leapmotor para producir automóviles en plantas europeas. Stellantis tiene el 51% de la empresa, mientras que el 49% restante pertenece a la marca china.

Otro ejemplo es Aston Martin, de la que el gigante Geely elevó su participación hasta el 17%, convirtiéndose en su tercer mayor inversor y socio tecnológico estratégico.

Luego está el caso de la citada Mercedes, cuya presencia china en el accionariado roza el 20% (19,7%), pero dividido en dos grandes bloques: 9,98% corresponde a BAIC (empresa estatal china) y un 9,69% a Tenaciou3 Prospect Investment (vehículo inversor de Li Shufu, presidente de Geely).

Por otro lado, la china Dongfeng llegó a poseer más del 12% de las acciones de las marcas Maserati, Alfa Romeo, Peugeot y Citroën (Stellantis) tras la fusión de PSA y FCA, pero ha recortado su participación gradualmente por debajo del 3-5%.

Marcas con más del 50% chino

Luego están las marcas que tienen una presencia china muy significativa, empezando por MG, que era una compañía británica, pero es propiedad absoluta de SAIC Motor y hoy tiene una filosofía completamente diferente.

Volvo pertenecía a Ford, pero fue adquirida por Geely y hoy es su accionista mayoritario (entre un 70 u 80% de las acciones). En el caso de Polestar, más del 80% de la propiedad es china, controlada de forma conjunta por Geely y su fundador, Li Shufu.

Geely también posee el 51% de Lotus y es su principal accionista. Igualmente, controla el 50% de Smart (la otra mitad sigue en manos de Mercedes).

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España