Andrea García, la camionera más joven de España, sobre sus primeras rutas: "Lo complicado era tener que pasar por toda Barcelona, era una pasada, iba con un Scania rígido de 21 palés nuevo"

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La camionera más joven de España recuerda cómo era moverse con su camión por las concurridas calles de la capital condal.
La profesional del transporte Andrea García Cano, considerada estadísticamente como la conductora de camión más joven de España al obtener el permiso rígido con 21 años recién cumplidos, ha recordado los inicios de su trayectoria profesional al frente de vehículos de gran tonelaje señalando la elevada exigencia que supuso debutar en entornos urbanos complejos: «Lo complicado era tener que pasar por toda Barcelona, era una pasada, iba con un Scania rígido de 21 palés nuevo».
Durante su participación en el espacio de entrevistas «El camionero recomienda historias», conducido por José María Sallés y producido por la Fundación Merece, la joven transportista de 22 años repasó sus primeros pasos en el sector, las dificultades del tráfico en las horas punta de la capital catalana y los retos a los que se enfrentan las nuevas generaciones de mujeres que se incorporan a esta profesión.
En sus comienzos laborales, García se encargaba de la logística para una cadena de supermercados, realizando la carga en almacén y el posterior reparto directo en los establecimientos de la ciudad condal. La combinación de avenidas emblemáticas como la Diagonal a primeras horas de la tarde, el denso flujo de automóviles, la abundancia de motocicletas cruzándose por cualquier ángulo y las imprudencias de peatones e inviernos de tráfico supusieron un bautismo de fuego al volante de un camión rígido de gran volumen.

La conductora confesó que aquellas primeras semanas le provocaban una gran tensión emocional por el nivel de alerta que requería circular con un vehículo de esas dimensiones entre el tránsito urbano, si bien la práctica diaria le permitió adquirir la fluidez necesaria para dominar el trabajo. Antes de subirse a la cabina, Andrea García ya formaba parte del entorno logístico trabajando como carretillera en almacenes moviendo palés con el toro mecánico.
Apasionada desde la infancia por el mundo del motor, la conducción y la carretera, aprovechó el momento de sacarse el carné de turismo a los 18 años para consultar los trámites de los permisos pesados. Impulsada también por el ejemplo de su pareja, actual marido y también camionero, obtuvo progresivamente los permisos C y C+E.
A pesar de los agobios iniciales con los horarios y de sopesar el regreso temporal al trabajo de almacén, la joven decidió consolidar su carrera sobre las ruedas y actualmente ejerce en su tercera empresa de transporte, realizando rutas nocturnas de intercambio de remolques articulados e interprovinciales.
A lo largo de la entrevista difundida, la transportista catalana abordó con naturalidad los estereotipos sociales y las reacciones que provoca su presencia en un sector donde las mujeres continúan siendo minoritarias. García explicó que ha recibido tanto mensajes de aliento y sorpresa positiva por su precocidad al volante de un tráiler, como comentarios despectivos y machistas cuestionando su capacidad técnica por el mero hecho de ser mujer. Ante estas situaciones, la profesional prefiere responder con profesionalidad, paciencia y educación, enfocándose en realizar sus tareas correctamente y en inspirar a otras jóvenes a perseguir sus metas sin dejarse condicionar por los prejuicios ajenos.
Además de compartir sus vivencias en la carretera, García utiliza sus apariciones para visibilizar el día a día de la profesión, explicar situaciones cotidianas de la circulación y mostrar la realidad del transporte de mercancías. En el plano reivindicativo, la conductora señaló aspectos de la regulación laboral que, a su juicio, deberían actualizarse para mejorar las condiciones de los chóferes, tales como la retribución salarial en determinados subsectores, las rigideces del funcionamiento del tacógrafo digital respecto a los tiempos de descanso e interrupciones obligatorias y la excesiva amplitud de las jornadas de disponibilidad.
Mirando hacia el futuro, Andrea García combina su pasión por la conducción nocturna con metas personales y profesionales a largo plazo. Entre sus objetivos figura completar el Grado Superior en Transporte y Logística para acceder en un futuro a puestos de gestión y jefatura de tráfico en oficina, una posición que le permitiría conciliar mejor los horarios ante la posibilidad de formar una familia.

