Andrea García, la camionera más joven de España, sobre si su profesión corre peligro por los drones: "Yo creo que no. Es un oficio un poco difícil de sustituir"

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El aumento de este tipo de dispositivos no preocupa a una de las mayores referentes del relevo generacional en el transporte español.
Andrea García, de 22 años y considerada la conductora de camión más joven de España, no teme que los drones acaben con su profesión. "Yo creo que no. Es un oficio un poco difícil de sustituir", asegura la barcelonesa en una entrevista, donde reflexiona sobre el futuro del transporte de mercancías en un contexto de rápida evolución tecnológica. Su confianza en la vigencia del camión como columna vertebral de la logística contrasta con el avance regulado de los drones de reparto, que en 2026 han dado un paso decisivo en España con la primera autorización para operaciones urbanas más allá del alcance visual del piloto.
El pasado 1 de julio de 2026, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) concedió la primera autorización en España para operaciones con sistemas de aeronaves no tripuladas (UAS) destinadas al transporte de mercancías no peligrosas en zonas pobladas. Este permiso, emitido bajo el nivel SAIL III (Specific Assurance and Integrity Level) del marco europeo, permite al operador CATUAV utilizar la aeronave RigiTech Eiger 3 en modalidad BVLOS (Beyond Visual Line of Sight), es decir, más allá del alcance visual del piloto, una capacidad esencial para desarrollar servicios logísticos eficientes y de mayor alcance.
La autorización marca un antes y un después en el desarrollo del sector, ya que abre la puerta a nuevos modelos de distribución que podrían transformar ámbitos como el comercio electrónico, el suministro sanitario o el reparto urgente de pequeños paquetes en entornos urbanos. Hasta ahora, el uso de drones en logística en España se concentraba en aplicaciones como la inspección de infraestructuras, la agricultura de precisión, la vigilancia y emergencias, o la cartografía y topografía, manteniéndose la logística de última milla en fase precomercial.

Los expertos coinciden en que los drones de reparto no reemplazarán por completo al camión, sino que se convertirán en un componente crucial de la logística, especialmente para hacer la última milla más rápida, inteligente y eficiente. Los casos de uso viables hoy se concentran en entregas ligeras, como medicación, repuestos críticos o comida empaquetada, mientras que en ciudades densas las restricciones de espacio aéreo, el ruido y la seguridad complican el despliegue masivo.
Andrea García, que comenzó su trayectoria a los 18 años y ya cuenta con los carnés de rígido y tráiler, imagina un escenario futuro donde los conductores podrían operar sus camiones de manera remota desde una sala equipada con pantallas y controles tipo videojuego. "Imagínate que tú llegas a tu empresa y en lugar de ir a buscar el camión, te metes en un cuarto que es la sala de conductores, tienes ahí un sillón tipo PlayStation con una pantalla y desde ahí conduces tu camión que está a más de 1.000 km", plantea la joven camionera, consciente de que la tecnología avanza a gran velocidad.
Para operaciones logísticas en entornos urbanos, la categoría específica es la más relevante, con escenarios estándar ya armonizados desde enero de 2026, y requisitos clave como la identificación remota obligatoria (Remote ID) y la integración futura con el sistema europeo U-Space de gestión del tráfico de drones. Es más, las sanciones por incumplimiento pueden alcanzar hasta 4,5 millones de euros en casos graves, lo que subraya la necesidad de una hoja de ruta clara antes de incorporar drones a las operaciones logísticas.
Andrea García representa a una nueva generación de profesionales que llega con fuerza y vocación al sector del transporte, un colectivo que cada vez cuenta con más mujeres aunque siguen siendo minoría. La joven camionera, que compagina su trabajo con la creación de contenido en redes sociales para dar visibilidad al sector, mantiene una postura optimista sobre el futuro de su profesión, convencida de que la experiencia humana y la capacidad de adaptación seguirán siendo insustituibles.
"Hay empresas que cumplen la ley y que si realmente le gusta el sector del transporte que tire, que salga para adelante, que la verdad no se va a arrepentir", afirma García, quien también reivindica mejoras salariales y una mayor flexibilidad en aspectos como la disponibilidad y el tacógrafo. El mercado español de drones, valorado en 256,4 millones de dólares en 2026, tiene en la movilidad aérea urbana y la integración logística sus principales motores de crecimiento, con una previsión de expansión significativa hasta 2033. Sin embargo, como resume Andrea García, el camión sigue siendo el rey de la carretera y los drones, por ahora, son más bien aliados que rivales en el largo recorrido.

