Comparativa

Comparativa: VW T-Roc, Hyundai Kona y Audi Q2, guerra entre los SUV pequeños

Comparativa: Hyundai Kona contra Audi Q2
Noelia López

El VW T-Roc es el último en llegar al segmento de los SUV B. Es un coche que está llamado a ser un éxito. Lo comparamos con dos duros rivales: el Audi Q2 y el Hyundai Kona

En AutoBild tenemos un problema: ¡nuestro garaje es demasiado pequeño! Cada vez que tenemos una comparativa de tres o más SUV del segmento D y los aparcamos uno al lado del otro, subirse a ellos se torna una misión (casi) imposible. ¡Son muy grandes! 

¿Qué hacer? ¡Hay que ahorrar en tamaño! Parece como si algunas marcas hubieran escuchado nuestras plegarias. Como Volkswagen, por ejemplo, que por fin se decide a meterse de lleno en el segmento de los SUV pequeños.

En cuanto el T-Roc entró en nuestro garaje, con sus 4,23 metros de largo, enamoró a toda la redacción. Sus proporciones son el epítome de lo que hoy denominamos cool, se mire desde donde se mire. Sus líneas son poderosas y al mismo tiempo equilibradas y los nervios que recorren la carrocería te cautivan desde el primer vistazo.

En esta ocasión, Volkswagen ha dado en el clavo con el diseño: su T-Roc es un giracuellos en toda regla. Hoy lo enfrentamos contra su primo hermano: el Audi Q2, que resulta cuatro centímetros más corto, pero desprende mucho refinamiento y es un Audi en toda regla. El tercero en disputa es el Hyundai Kona, que con sus 4,17 metros es el peque de la comparativa. Pero también es un conquistador, con sus rasgadas luces delanteras y traseras.

Ahora viene lo más importante: cuando aparcamos estos coches uno al lado del otro en el garaje... ¡Nos queda espacio de sobra para subirnos con comodidad! 

Tres SUV pequeños con tracción integral y motores de gasolina

El VW T-Roc monta el bloque de 2,0 litros turboalimentado, con 190 CV, tracción integral y DSG. ¿Su precio? 33.984 euros. Pero, tranquilo, porque tienes un T-Roc desde 23.863 euros, con motor de tres cilindros y 115 CV. Pero, en esta primera comparativa, Volkswagen nos ha cedido su versión más prestacional.

Hay que comentar que los ingenieros han ahorrado en la concepción de su nuevo SUV, que prescinde de ciertos refinamientos. Sin duda, se nota su parentesco con el Volkswagen Polo.

"¿Salpicadero? Nada, lo tomamos del utilitario pero en su versión de plástico duro", parece que eso es lo que han dicho sus creadores. ¿Y quién quiere los asientos del Polo tan mullidos y con regulación hasta para los muslos? ¡Quién necesita eso! ¿El capó? Se abre manualmente y se sostiene con varilla, el sistema de barras telescópicas es mucho... Se nota cómo han ahorrado céntimo tras céntimo, aunque han mantenido lo que nos parece fundamental. Porque todo aquello que nos encanta del nuevo Polo, lo tenemos aquí. Como el Digital Cockpit con unos gráficos excelentes, la gran pantalla del navegador con rueda para el volumen, nada de control táctil (¡Gracias, Volkswagen!) y sus enormes iconos que se manejan de forma muy intuitiva.

El Hyundai puntúa alto en este aspecto. De hecho, la pantalla del navegador va más alta que en el VW, así que apenas tendrás que desviar la vista de la carretera. Los gráficos, todo hay que decirlo, no tienen la misma definición. Los plásticos del salpicadero, así como los revestimientos de las puertas, tienen un aspecto algo cutre. No se corresponde con un coche que alcanza los 28.740 euros. Aquí tienes todos los precios del Hyundai Kona.

Los asientos también son un poco más incómodos que los del T-Roc. Pero eso sí, equipado hasta arriba, queda, en precio, por debajo de sus rivales. ¡Ojo! Sus cotas interiores no están pensadas para grandes tallas. La habitabilidad no es muy generosa, y detrás, es el más angosto. Al maletero le falta un poco de calidad: los laterales son de plástico duro y se rayan con facilidad cuando metes objetos voluminosos. 

¿Y el Audi?

En fin. El coche que ves en las fotos, con el acabado Sport Edition, llega a los 39.535 euros y la versión básica con el motor 1.0 TFSI de 116 CV te saldrá por 27.206 euros.  A todas luces, es excesivo para un vehículo de este segmento y tamaño. Encima los asientos no tienen regulación eléctrica y no hay techo solar ni cámara de visión trasera (todo hay que pagarlo aparte). Cosas que cualquiera esperaría encontrar en un coche de este precio (aquí van los precios del Audi Q2).

Por cierto, antes de ponernos en marcha: ninguno de los tres es un coche de familia pensado para papá, mamá y sus dos hijos. Son demasiado pequeños para eso. Pero una pareja joven los disfrutará mucho. También -¿por qué no?- tus abuelos, que ya no necesitan tanto espacio y mantienen su espíritu viajero. 

Así se conducen: dos van bien, uno es demasiado incómodo

Empecemos con el Hyundai.

Y por una persona, Albert Biermann, especialista (incluso un gurú) en chasis y motores, que los coreanos han repescado de la división BMW M GmbH. Pero parece que Biermann debía estar de vacaciones cuando desarrollaron el chasis del Kona. ¡Demasiado duro! Y esto no es lo que suele buscarse en este segmento.

Su calidad de rodadura deja que desear, es demasiado seca y le cuesta puntos en nuestro exigente protocolo. Y tampoco es una maravilla en consumo, ya que es el que más gasta, hemos medido 8,9 litros. El motor de 1,6 litros turboalimentado de 177 CV y 265 Nm tiene una respuesta brusca, igual que las reacciones del cambio automático. Nada más arrancar, la mecánica ya es demasiado ruidosa y el cambio tiene un funcionamiento poco suave. Señor Biermann.... ¡Intervenga! Por otro lado, la dirección es rápida, comunicativa y ofrece un manejo preciso.

Saltamos del Hyundai al T-Roc.

El VW tiene un tacto más acorde al de un SUV: la suspensión es suave y los amortiguadores (de largo recorrido) filtran muy bien los baches. Por eso, es incomprensible que calce unas ruedas de 19 pulgadas. Su escaso perfil no se lleva bien con un chasis que busca el confort. Tal vez las de 17" no tengan tan buen aspecto pero tratarán mejor a tu espalda. A pesar de todo, su comportamiento es el más equilibrado: un motor alegre con 190 CV, una dirección tan suave como precisa y un cambio automático que solo da algún tirón al iniciar la marcha después de apagar el motor con el sistema Start-Stop.

¿Y el Audi?

Aunque el de Ingolstadt tiene la misma mecánica que Volkswagen y su comportamiento es aún mejor. La dirección es más rápida y comunicativa, y el chasis es levemente más firme, lo que le da mayor aplomo en curvas, donde balancea menos que el T-Roc. Su respuesta general es más ágil y las llantas, de 18 pulgadas, logran un mejor compromiso entre estética y confort de marcha. Sin duda, un coche más equilibrado.

Esto cuestan: una diferencia de casi 9.000 euros. ¡Guau!

¡El Hyundai gana! Estamos en el capítulo de costes. Y no es que por 28.740 euros (sin tener en cuenta los descuentos) sea especialmente barato, pero en calidad/precio gana por goleada, con una diferencia de hasta 8.328 euros respecto al Audi. Que también cuenta con tracción integral, un motor de 190 CV y cambio automático.

No obstante, por 37.068 euros del Q2 es un precio desproporcionado para un SUV de esta tamaño. El T-Roc, con sus 33.984 euros, se planta en el medio, pero eso no le basta para asegurarse la victoria. Y es que el Audi, aun con su diferencia de precio, puntúa muy bien en muchos apartados.

Y eso lo pone en lo más alto del podio y hace que sea el justo ganador si quieres el mejor SUV pequeño del mercado. 

Imagen de perfil de Noelia López

Redactora de AutoBild.es

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