Comparativa: VW T-Roc, Hyundai Kona y Audi Q2, guerra entre los SUV pequeños

El VW T-Roc es el último en llegar al segmento de los SUV B. Es un coche que está llamado a ser un éxito. Lo comparamos con dos duros rivales: el Audi Q2 y el Hyundai Kona
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En AutoBild tenemos un problema: ¡nuestro garaje es demasiado pequeño! Cada vez que tenemos una comparativa de tres o más SUV del segmento D y los aparcamos uno al lado del otro, subirse a ellos se torna una misión (casi) imposible. ¡Son muy grandes!
¿Qué hacer? ¡Hay que ahorrar en tamaño! Parece como si algunas marcas hubieran escuchado nuestras plegarias. Como Volkswagen, por ejemplo, que por fin se decide a meterse de lleno en el segmento de los SUV pequeños.
En cuanto el T-Roc entró en nuestro garaje, con sus 4,23 metros de largo, enamoró a toda la redacción. Sus proporciones son el epítome de lo que hoy denominamos cool, se mire desde donde se mire. Sus líneas son poderosas y al mismo tiempo equilibradas y los nervios que recorren la carrocería te cautivan desde el primer vistazo.
En esta ocasión, Volkswagen ha dado en el clavo con el diseño: su T-Roc es un giracuellos en toda regla. Hoy lo enfrentamos contra su primo hermano: el Audi Q2, que resulta cuatro centímetros más corto, pero desprende mucho refinamiento y es un Audi en toda regla. El tercero en disputa es el Hyundai Kona, que con sus 4,17 metros es el peque de la comparativa. Pero también es un conquistador, con sus rasgadas luces delanteras y traseras.
Ahora viene lo más importante: cuando aparcamos estos coches uno al lado del otro en el garaje... ¡Nos queda espacio de sobra para subirnos con comodidad!
Tres SUV pequeños con tracción integral y motores de gasolina
El VW T-Roc monta el bloque de 2,0 litros turboalimentado, con 190 CV, tracción integral y DSG. ¿Su precio? 33.984 euros. Pero, tranquilo, porque tienes un T-Roc desde 23.863 euros, con motor de tres cilindros y 115 CV. Pero, en esta primera comparativa, Volkswagen nos ha cedido su versión más prestacional.
Hay que comentar que los ingenieros han ahorrado en la concepción de su nuevo SUV, que prescinde de ciertos refinamientos. Sin duda, se nota su parentesco con el Volkswagen Polo.
"¿Salpicadero? Nada, lo tomamos del utilitario pero en su versión de plástico duro", parece que eso es lo que han dicho sus creadores. ¿Y quién quiere los asientos del Polo tan mullidos y con regulación hasta para los muslos? ¡Quién necesita eso! ¿El capó? Se abre manualmente y se sostiene con varilla, el sistema de barras telescópicas es mucho... Se nota cómo han ahorrado céntimo tras céntimo, aunque han mantenido lo que nos parece fundamental. Porque todo aquello que nos encanta del nuevo Polo, lo tenemos aquí. Como el Digital Cockpit con unos gráficos excelentes, la gran pantalla del navegador con rueda para el volumen, nada de control táctil (¡Gracias, Volkswagen!) y sus enormes iconos que se manejan de forma muy intuitiva.
El Hyundai puntúa alto en este aspecto. De hecho, la pantalla del navegador va más alta que en el VW, así que apenas tendrás que desviar la vista de la carretera. Los gráficos, todo hay que decirlo, no tienen la misma definición. Los plásticos del salpicadero, así como los revestimientos de las puertas, tienen un aspecto algo cutre. No se corresponde con un coche que alcanza los 28.740 euros. Aquí tienes todos los precios del Hyundai Kona.
Los asientos también son un poco más incómodos que los del T-Roc. Pero eso sí, equipado hasta arriba, queda, en precio, por debajo de sus rivales. ¡Ojo! Sus cotas interiores no están pensadas para grandes tallas. La habitabilidad no es muy generosa, y detrás, es el más angosto. Al maletero le falta un poco de calidad: los laterales son de plástico duro y se rayan con facilidad cuando metes objetos voluminosos.
