Volkswagen le dice adiós a un motor que lleva fabricando 34 años

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La marca Volkswagen instaló recientemente su último motor VR6 en un coche de producción. El propulsor se despide para siempre después de casi 34 años en activo.

En la historia del Grupo Volkswagen figuran varios motores de fama mundial que se han ganado el respeto y la admiración de todos por razones obvias, como es el glorioso V10 del Audi R8, el bloque W12 o el indestructible 1.9 TDI diésel de cuatro cilindros. Pero, si por algo es famoso Volkswagen como constructor de motores es por el admirado propulsor VR6.

El motor VR6 es, como su nombre indica, un motor de seis cilindros en V cuyas bancadas están casi juntas, en ángulo estrecho de 15º. Esto permitió a los ingenieros de Volkswagen construir un bloque que equipa una sola culata, que se caracteriza por su alta cilindrada -hasta 3.6 litros-, su potencia y su rendimiento. 

La historia del motor VR6 de Volkswagen

Este emblemático motor de Volkswagen está compuesto por un bloque de hierro fundido con culata de aluminio de 12 o 24 válvulas y cárter húmedo. Se ofreció con cuatro cilindradas (2.792 cc, 2.861 cc, 3.189 cc y 3.598 cc), pistones de entre 81 y 89 mm, y carreras de pistón de 90,3 a 96,4 mm. También equipa un sistema de inyección de combustible multipunto o directa, dependiendo de la versión.

El resultado de esta combinación era un motor de aspiración natural con diferentes niveles de potencia. En las versiones con culata de 12 válvulas, que fueron los primeros en llegar al mercado cuando se lanzó el motor en 1991, el bloque de 2.8 litros desarrollaba 174 CV de potencia (más tarde pasaría a tener 177 CV), mientras que este mismo motor, pero con 2.9 litros, ya alcanzaba los 190 CV.

En 1997, los ingenieros de Volkswagen instalan una culata de 24 válvulas en el VR6 de 2.8 litros, entregando entonces 204 CV. Cuatro años más tarde, la marca introduce en el mercado el VR6 de 3.2 litros, con 241 CV y 250 CV de potencia, y responsable de impulsar al primer Golf R32 (cuarta generación), el Audi A3 y al primer Audi TT (8N).

El motor tendría más aplicaciones en modelos como el Volkswagen Touareg (224 CV), el Volkswagen New Beetle RSi (241 CV), el Volkswagen Golf V R32 (250 CV), el Volkswagen Phaeton y Eos, y el Porsche Cayenne.

Por último, el VR6 experimenta una última evolución en el año 2005 alcanzando su máxima cilindrada. El bloque pasa a tener 3.6 litros, pero con un ángulo de bancada aún más estrecho (10,6 grados), lo que le permite desarrollar 280 CV de potencia. El punto álgido del VR6 3.6 litros llega de la mano del Passat R36 en 2008, con 300 CV de potencia.

El VR6 no solo ha estado presente en modelos de Volkswagen y Audi. En sus diferentes versiones se ha equipado en modelos tan variados como el Ford Galaxy, el Mercedes Vito de primera generación, el Seat León Cupra 4, el Seat Alhambra, el Skoda Superb y el deportivo alemán Artega GT.

Nos dice adiós después de casi 34 años

Ahora, casi 34 años después de su lanzamiento al mercado, el motor VR6 de Volkswagen se despide para siempre. Porque sí, el motor aún estaba a la venta, aunque no en Europa. El último modelo que lo equipaba en Estados Unidos era el Volkswagen Atlas de 2023, mientras que en China podías encontrarlo en el Volkswagen Talagon y la versión de gasolina del Audi Q6 que se vendía desde 2022.

Ahora, el motor VR6 está oficialmente muerto. La noticia la compartió en LinkedIn el portavoz de Volkswagen Andreas G. Schleith, quien dijo que el último de estos propulsores se montó en un coche nuevo el pasado 12 de diciembre de 2024, lo que significa que el bloque ha estado en producción durante casi 34 años desde que debutó en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1991 con el Golf Mk3.

Desde entonces, Volkswagen ha equipado su famoso VR6 en casi 1,87 millones de coches. Su longeva vida comercial, sorprendente para un motor de estas características y después de llevar años con la electrificación del sector del automóvil por bandera, se ha debido principalmente a que mercados como Estados Unidos y China lo han seguido equipando en coches de Volkswagen y Audi.

Hoy es impensable que ningún fabricante se atreva a desarrollar y comercializar un motor con estas características, por lo que la muerte del motor VR6 de Volkswagen es un adiós que nos debería doler mucho.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España