Ni cuatro cilindros, ni V6 pequeño: el deportivo que derive del Toyota FT-Se podría ser un eléctrico muy potente

Toyota se preparaba para resucitar un deportivo histórico, el fantástico MR-2.

Ni cuatro cilindros, ni V6 pequeño: el deportivo que derive del Toyota FT-Se podría ser un eléctrico muy potente. No hace demasiado os contábamos que Toyota se preparaba para resucitar un deportivo histórico, el fantástico MR-2. Un coche que podría llegar con más del doble de potencia que en su última generación. 

Se basaría en el Toyota FT-Se Concept, un prototipo que llegaba el pasado año. Fue en el Japan Mobility Show, un evento que quiso demostrar que los coches eléctricos no tienen que ser aburridos, y que entre otros enseñaba este prototipo. Los coches eléctricos siguen suscitando grandes dudas, y para muchos un deportivo no puede ser eléctrico.

Por muchos deportivos que se vendan en formato eléctrico, habrá clientes que seguirán sin ver con buenos ojos estos sistemas. Y el futuro MR2 tiene muchas papeletas para convertirse en un eléctrico. Una reinterpretación moderna del Toyota MR2 que no se llamará así pero que rinde tributo al modelo.

“Toyota cree que la movilidad futura irá más allá de proporcionar herramientas de transporte físico para convertirse en un compañero de estilo de vida. El concepto FT-Se es una visión de cómo un automóvil deportivo eléctrico con batería podría convertirse en un vehículo único para acelerar el pulso del conductor y fomentar un vínculo a largo plazo”, decían entonces.

En un primer momento se habló de que el nuevo MR2 estaría emparentado con el GR Yaris, pues compartirían el motor de gasolina de 1.6 litros y tres cilindros. Esta idea se ha descartado. Tras pasar por ser un eléctrico, y por ser de combustión, ahora se habla de un motor de 2.0 litros de alta potencia. Pero los rumores continúan.

Algunas fuentes han insinuado que habrá dos coches deportivos diferentes, ambos con motor central. Si bien, uno sería eléctrico y otro de gasolina. Esto está alejado de la realidad, pues desarrollar dos coches deportivos casi idénticos con sistemas de propulsión completamente diferentes es demasiado costoso como para realizar esta inversión.

En un segmento donde los márgenes de ganancia son reducidos y los compradores son pocos, no parece muy realista. La idea de ofrecer un solo coche deportivo con la opción de un sistema de propulsión eléctrico o de combustión interna parece más eficiente.

Ya lo hemos visto en varios modelos. Y en este caso podría llegar una primera versión con motor gasolina de 2.0 litros de unos 400 caballos de potencia. El modelo sería tracción total y llegaría en 2026. Un año después, en 2027, llegaría el modelo eléctrico, con la misma configuración pero con baterías.

“Las últimas baterías, con una altura baja y una alta densidad de energía, son un factor importante que permite al FT-Se superar los límites del rendimiento. Esa tecnología, combinada con la reducción de tamaño y peso de componentes como el motor, la transmisión y la unidad de aire acondicionado, permite nuevas posibilidades para mejorar las cualidades tradicionales de los coches deportivos, como la estabilidad en las curvas, el manejo receptivo y el frenado seguro”, comentaba la marca sobre la tecnología del concepto FT-Se.

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