El Tesla Roadster vuelve a la vida. Estas son sus principales polémicas es los 10 años que han pasado desde su anuncio

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Tesla ya ha puesto fecha de presentación para el nuevo Roadster. El esperado coche eléctrico deportivo de la firma de Elon Musk llega después de numerosos retrasos y algunas dudas.
Han pasado casi diez años desde que Elon Musk anunció la segunda generación del Tesla Roadster, su primer descapotable. Desde entonces, el proyecto se ha retrasado numerosas veces, pero ahora este culebrón parece que llega a su fin (ya veremos). Vamos a recordar las principales polémicas alrededor del roadster eléctrico de Tesla en la última década. La compañía ha confirmado oficialmente la fecha para presentar su esperado superdeportivo eléctrico. Será el próximo 1 de octubre cuando conozcamos la versión definitiva del Roadster.
Si Elon Musk cumple (esta vez sí) su palabra, el coche verá la luz tras nueve años de espera desde que se destapó el primer prototipo.
Se ha retrasado ocho veces
El Tesla Roadster fue el primer modelo de producción de la marca estadounidense, producido entre 2008 y 2012. Casi cinco años más tarde, Elon Musk anunció la segunda generación, con un prototipo muy deportivo que prometía unas prestaciones que revolucionarían el sector.
En principio, el modelo estaría listo para su comercialización en 2020, sin embargo, lo que ha ocurrido ha sido todo lo contrario: ha acumulado retraso tras retraso, hasta un total de ocho. En parte, la explicación está en que la compañía ha priorizado otros negocios y modelos.
Estuvo en el espacio
En 2018, el fundador de Tesla puso en órbita el Falcon Heavy de SpaceX, su empresa aeroespacial. Su destino era Marte y dentro introdujo un Tesla Roadster de primera generación.
La nave despegó el 6 de febrero desde la base de Cabo Cañaveral y, ocho años después, el Roadster sigue su aventura por el espacio, alrededor del Sol. El objetivo de la misión es que el vehículo llegue algún día al planeta rojo.
El coche se acercó a Marte por primera vez en 2020, a una distancia de 8 millones de kilómetros y, según la NASA, es probable que no vuelva a acercarse a otro planeta hasta 2035, cuando se aproximará, de nuevo, al planeta rojo. Después, pasará dos veces cerca de la Tierra, en 2047 y en 2050.
Propulsión mediante cohetes de gas frío
Uno de los detalles que más genera sobre el Tesla Roadster es su sistema de propulsión. Parece que no será un vehículo eléctrico al uso, sino que empleará una tecnología mediante cohetes de gas frío.
Consiste en un sistema del que Musk lleva años hablando, compuesto por pequeños propulsores que utilizarían gas comprimido y permitirían al coche eléctrico alcanzar las prometidas prestaciones revolucionarias que comentábamos antes, como pasar de 0 a 100 km/h en 1,1 segundos y superar los 400 km/h.
Hace unos meses, Tesla presentó una patente que describía un innovador sistema de aerodinámica activa con cuatro ventiladores para generar un downforce brutal.
Problemas con las reservas
La compañía con sede en Texas ya ha comenzado a enviar invitaciones intransferibles a los primeros compradores que hicieron sus reservas hace casi diez años, aunque se desconoce cuántos de aquellos han mantenido su depósito hasta hoy.
Aunque Tesla ha fijado el 1 de octubre como la fecha para presentar su nuevo roadster eléctrico, todavía no ha comunicado una fecha definitiva de fabricación ni de entrega a los clientes.
Dudas: ¿prototipo o demostración tecnológica?
Pese al anuncio, hay dudas sobre si Tesla realmente el vehículo (o el prototipo) o si simplemente se trata de una maniobra por parte de Elon Musk para llamar la atención y hacer alguna demostración tecnológica.
Otra duda tiene que ver con el precio del vehículo. En su día, Tesla dijo que tendría un precio aproximado de unos 200.000 dólares (173.500 euros al cambio), pero el precio de los coches ha aumentado mucho en los últimos diez años, así que es posible que el nuevo Roadster eléctrico sea más caro.
Por otra parte, la marca dijo que utilizaría una batería de unos 200 kWh, una capacidad enorme que, además, aumentaría notablemente el peso del vehículo. Por último, queda por ver si el modelo definitivo conservará o no el diseño del prototipo que se presentó en 2017.
