Skip to main content

Noticia

Motor

VÍDEO: los 500 CV de un BMW 540i vs los 904 de un Toyota Supra Mk4, ¿quién gana?

Una drag race con mucho carisma

Vamos con una drag race de dos grandes clásicos. Un BMW 540i con 500 CV contra un Toyota Supra Mk4 con 904 CV… ¿cuál será el más rápido? 

Te interesa: ¿Estás buscando coche nuevo? Aquí tienes la manera más sencilla de encontrarlo

La fiabilidad alemana de BMW contra la deportividad japonesa del Supra de Toyota. Estos dos coches son dos mitos del automóvil y en este vídeo se enfrentan de la forma que más nos gusta. En la pista y dando gas a tope. Los dos cuentan con motores modificados y un extra de potencia… estás muy cerca de saber cuál gana. 

BMW 540i vs un Toyota Supra Mk4

A muchos fans del motor o del cine en general, os sonará, y mucho, el coche de color naranja que se sitúa en el carril derecho. Sí, efectivamente, se trata de un Toyota Supra Mk4 tuneado con el mismo color y vinilado que el modelo que protagoniza la primera entrega de “The Fast and Furious”. 

No te pierdas esto: VÍDEO: Toyota Supra MK4 de ¡800 CV! ¿Se puede ser más bestia?

Este coche, aparte de la fama que adquirió cuando salió la película, se ganó la admiración de todos los apasionados del tuning, en la época que estaba de moda está práctica, por la sencillez con la que se dejaba modificar. De hecho, está unidad del vídeo cuenta con un motor sobrealimentado que deja salir 904 CV. ¡Una burrada! 

Toyota Supra

Pero, en el otro carril se encuentra un BMW 540i con 500 CV. Un coche rápido, con una gran respuesta y empuje desde bien abajo, y que nada tiene que envidiarle al deportivo japonés, a excepción de ese tuning tan característico. Los dos queman rueda, esperando a que la bandera baje y de la salida. 

Las carreras de aceleración son una delicia para los fans del motor. Nada influye aparte de la potencia pura y dura. No hay curvas, no hay más o menos habilidad, a excepción del juego de pies en la salida. Es el culto al motor en su máxima expresión. Sólo importa quién corre más y más rápido. Y entre estás dos leyendas, ¿quién crees que gana? 

Y además