El "piloto automático" de Tesla en realidad no lo es tanto. Por eso en China se tiene que llamar de otro modo

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Tesla se prepara para lanzar un sistema similar a la conducción autónoma conocido como ‘Full Self-Driving’ en China, pero no será igual que el de EE.UU. 

Tesla ofrece una función avanzada de asistencia al conductor denominada Full Self-Driving. Sin embargo, no se consigue una conducción autónoma completa, sino que es una tecnología SAE de nivel 2 que requiere, en palabras de Tesla, “que el conductor preste atención a la carretera, a su entorno y a otros usuarios de la vía”, siendo necesaria una “supervisión constante”.

Siempre que el conductor esté preparado para intervenir cuando sea necesario, el FSD puede encargarse de la conducción en muchas situaciones. Sin embargo, esta funcionalidad nunca había estado disponible para los propietarios chinos. Eso está cambiando, ya que Tesla va a lanzar por fin un sistema similar al FSD en China, pero no se va a denominar igual. Te lo contamos. 

El nuevo Full-Self Driving de Tesla en China 

El sistema de conducción asistida (presentado como conducción 100% autónoma) conocido como Full Self-Driving de Tesla, se vende en España como un complemento adicional, el cual cuesta unos 7.500 euros (extra) a la hora de comprar un coche eléctrico del fabricante de Elon Musk

No estamos ante un sistema de conducción autónoma al 100%, ya que esto no existe. De hecho, aunque compres el modo Autopilot, que incluye navegación en piloto automático y cambio de carril automático (3.800 euros extra), tu vehículo va a requerir toda tu atención. 

Tras llegar a un acuerdo entre Musk y Baidu, se traerá el sistema FSD a China, de tal manera que se habilitarán las capacidades del sistema al conductor similares a las que hay actualmente en Estados Unidos, en cuyo país se comercializan como un sistema de conducción total (cosa que no es así). En el caso de China, Musk ha cambiado la tecnología y el marketing de esta tecnología. 

El comunicado oficial que ha emitido Tesla para los coches eléctricos que se venden en China lo denomina “Conducción automática asistida Autopilot en vías urbanas”, lo cual explica mejor cuáles son las capacidades reales de este sistema, no como lo hacía Tesla en otros países cuando decía: “conducción autónoma completa”. 

De hecho, Tesla describe su funcionamiento de la siguiente manera

“El uso de la conducción automática asistida Autopilot en carreteras controladas (carreteras principales donde los usuarios entran y salen a través de entradas y salidas de rampa) y carreteras urbanas, guiará el vehículo para salir de la rampa y la intersección de acuerdo con la ruta de navegación, e identificar los semáforos en las intersecciones para seguir recto, girar a la izquierda, girar a la derecha, dar la vuelta”.

“Y cambiará automáticamente de carril según la velocidad y la ruta. Cuando la ruta de navegación no esté establecida, se seleccionará la carretera óptima según la situación real de la carretera”, añade la firma estadounidense. 

La nueva conducción automática asistida Autopilot puede circular por calles urbanas, lo cual la hace mucho más capaz que las anteriores tecnologías de la compañía disponibles hasta ahora para los conductores en China. Asimismo, estará disponible en los modelos Model Y y Model 3 fabricados en China, aunque es cierto que se irá extendiendo gradualmente al resto de modelos. 

Al igual que sucede en el resto de países, como es el caso de EE.UU. y España, estas funciones estarán habilitadas para aquellos clientes que paguen el precio extra del FSD, el cual en China cuesta 64.000 yuanes, es decir, unos 8.400 euros al cambio actual. 

De acuerdo con Tesla, este sistema va a permitir a sus coches en China salir hacia salidas e intersecciones, así como permitirá reconocer señales de tráfico, cambiar de carril, controlar la velocidad y hacer giros, así como aparcar. 

A Tesla le faltan más datos sobre China 

Sin embargo, esta tecnología no llega a ser tan buena como lo que conocemos como FSD, el sistema a la conducción, porque Tesla aún no ha conseguido acumular en China la misma cantidad de datos de entrenamiento de este software como lo ha hecho en Estados Unidos. 

Y es que tanto Washington como Pekín están imponiendo ciertos límites a los métodos que emplea Tesla para entrenar a su software FSD por las carreteras locales de dichos países. Es por eso por lo que los ingenieros de Tesla están mirando vídeos en Internet de las calles de China para poder entrenar a sus sistemas tecnológicos, tal y como informa Bloomberg

Reuters explica que los datos que recopilan sus coches en el país están muy regulados, y deben permanecer dentro de las fronteras chinas, lo que ha supuesto un reto para Tesla a la hora de desarrollar el sistema con mayor rapidez. 

El AAD parece estar a la altura de una “versión intermedia” del sistema ‘God's Eye’ del fabricante chino de vehículos eléctricos BYD, según explica Reuters. Por ello, su nivel de autonomía es inferior al que han logrado los fabricantes de automóviles nacionales en la región. 

Sin embargo, Tesla firmó el año pasado un acuerdo con Baidu para acceder a sus datos cartográficos y reducir esa diferencia. Aún está por verse si lo logrará y, de ser así, cuánto tiempo le tomará. Tampoco sabemos por qué Tesla no comercializa este sistema FSD.

¿Competidores o legislación?

No puede deberse a las capacidades, o al menos a la propia evaluación de Tesla de sus capacidades, ya que la empresa empezó a utilizar el nombre FSD hace cinco años, cuando la tecnología era obviamente menos sofisticada de lo que es ahora. Tal vez pensó que utilizar esa marca sería aún peor en China, donde sus competidores ya le ganan la partida, o tal vez tenga algo que ver con la legislación.

El año pasado, Tesla cambió el nombre de FSD (Beta) a FSD (Supervisado) tras una serie de demandas en todo el mundo por publicidad engañosa. Es un nombre más apropiado dadas las limitaciones del sistema, aunque es cierto que tampoco llega a mostrar toda la realidad de esta tecnología.

Un estudio reveló, por ejemplo, que el FSD requiere la intervención humana una vez cada 13 millas de media (20 kilómetros). Teniendo todo eso en cuenta, la conducción autónoma asistida Autopilot parece el nombre adecuado si tenemos en cuenta todas las variables y limitaciones de la tecnología mencionadas hasta ahora. 

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