Noruega es el paraíso de los eléctricos y el coche que más se ha vendido es un Toyota que aquí ha pasado desapercibido

Noruega es el líder europeo entre los países que conforman el Viejo Continente en lo que se refiere a la transición a la movilidad eléctrica. Estas son sus cifras.
La transición al coche eléctrico se podría definir bajo el lema: “Las cosas de palacio, van despacio”. Y es que la utopía europea de despedirnos de los motores de combustión para dar paso a los coches 100% eléctricos continúa siendo eso mismo, una utopía. Aunque la normativa en Europa es cada vez más estricta, no todos los países pueden cumplirla tan rápido. Pero, en el caso de Noruega, es distinto.
Noruega lidera el sector del coche eléctrico
El pasado 2017, Noruega se propuso que, llegado el 2025, el 100% de las ventas de coches fueran vehículos eléctricos o cero emisiones. Tras ocho años después de fijarse dicho objetivo, está a punto de conseguirlo. Aunque esto no sorprende, teniendo en cuenta que es uno de los países más ricos del mundo.
El pasado mes de enero, los vehículos electrificados representaron el 96,9% del total de las ventas del mercado escandinavo, de los cuales los 100% eléctricos o eléctricos puros (EV) ocuparon el 95,8% de la cuota total.
Si nos fijamos en nuestro país, España, estamos realmente lejos de conseguir esas cifras. Sólo hay que fijarnos en los datos de la cuota del mercado de los coches eléctricos, que en enero de 2025 apenas fue del 6,17%. Por no mencionar la derogación de las ayudas gubernamentales a la compra del coche eléctrico, conocidas como Plan Moves.
El Toyota BZ4X ha sido el más vendido en Noruega
Sí, un Toyota ha sido el eléctrico más vendido en el país escandinavo. Sinceramente, a mí no me sorprende, teniendo en cuenta las cifras y los galardones que ha sumado la firma japonesa a su palmarés durante el pasado 2024.
Expertos aseguran que Toyota es uno de los fabricantes más fiables de todo el mercado, así como Consumer Reports recalca esta idea con su estudio sobre las marcas más fiables desde el 2000 al 2025, en la que ocupa el tercer puesto, por detrás de Subaru y Lexus.
De acuerdo con las cifras de la Autoridad Noruega de Información Vial (OFV), únicamente 2 de los 50 coches más vendidos durante el mes de enero en Noruega no son 100% eléctricos. En otras palabras: los coches de gasolina representan el 0,35% del mercado noruego (33 vehículos), los diésel el 1,5%, los híbridos enchufables el 1,3% y los híbridos convencionales el 1,0%. Lo dicho, en España estamos muy lejos.
En lo que se refiere a los modelos más vendidos en Noruega en enero, tal y como mencionamos en líneas anteriores, ha sido el Toyota BZ4X, un SUV eléctrico que ha conseguido sumar 863 unidades matriculadas. A éste le siguieron el Volkswagen ID.3, con 542 unidades y, finalmente, el Nissan Ariya, con 403 unidades matriculadas.
¿Cómo ha conseguido Noruega ser líder en movilidad eléctrica?
Por supuesto, no lo ha conseguido por magia divina. Noruega lleva años invirtiendo en una infraestructura de recarga de coches eléctricos avanzada, así como cuenta con una política de transición a la movilidad eléctrica clara y bien definida, por no mencionar los fuertes incentivos fiscales.
En el caso de otros países europeos como Alemania y Francia, no ocurre lo mismo en cuanto a las ventas de coches eléctricos, ya que éstas han disminuido. En lo que se refiere a España, sí es cierto que durante el último trimestre de 2024 y lo que lleva de 2025 las ventas han ido al alza.
Sin embargo, no llegamos ni de lejos a los mismos resultados que en el país escandinavo. De hecho, en el mercado español, Tesla, BYD y Kia son las marcas que ocupan los primeros puestos en el segmento de los eléctricos. No hay rastro de Toyota en este segmento.
La batalla entre Noruega y el resto de Europa
Como hemos visto hasta ahora, Noruega se posiciona como líder en la adopción del coche eléctrico, impulsada por una economía estable con una inflación controlada del 2,2 % y tipos de interés del 4,1 %.
La oferta creciente de los modelos eléctricos asequibles y la eliminación progresiva de los vehículos de combustión interna nos dan a entender y, por ende, permiten prever que la cuota de mercado de estos vehículos alcance el 100 % en los próximos meses.
En el resto de Europa, la electrificación avanza con regulaciones más estrictas sobre emisiones, lo que ha incentivado una mayor diversificación de la oferta. Se espera que en el corto plazo lleguen modelos eléctricos a segmentos menos representados hasta ahora, como furgonetas y camionetas medianas, atrayendo a nuevos compradores.
Además, la competitividad de los fabricantes chinos, con opciones más accesibles, podría acelerar la transición. La infraestructura de carga en Noruega sigue mejorando con más estaciones ultrarrápidas y sistemas de pago optimizados.
Entre otras cosas, esto refuerza su papel como promotor principal de movilidad eléctrica en Europa, demostrando que, con las condiciones adecuadas, la transición no sólo es viable, sino que también va a terminar siendo prácticamente inevitable.




