Nos metemos hasta la cocina de la fábrica de PSA en Vigo

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Además de tesoros gastronómicos, en Vigo se encuentra una de las joyas de la corona del Grupo PSA en España. De su fábrica salen cada año miles de vehículos para todo el mundo
¿Conoces la fábrica de PSA en Vigo? Es una de las plantas más importantes de nuestro país, y también una de las más importantes para el grupo francés. Por ello, desde AUTOBILD hemos querido conocer a fondo esta fábrica de sueños rodantes, que tanta importancia económica tiene para España.
La fábrica de PSA en Vigo
Quien haya estado en la ciudad de Detroit (Estados Unidos) habrá comprobado que se mire hacia donde se mire, todo tiene algo que ver con el automóvil. Incluso hay un equipo de la NBA, los Detroit Pistons, que hacen gala en su nombre de su estrecha relación con la Motortown. Salvando las distancias, en Vigo ocurre tres cuartos de lo mismo, aunque más que en el sector del automóvil en general, el devenir de la ciudad está vinculado desde hace más de seis décadas con el Grupo PSA y, concretamente, con 'la Citroën', como se refieren cariñosamente a ella los lugareños.
"La relación con la Citroën es muy fuerte. Tienes que pensar que en la década de los 80, cuando Galicia sufría las consecuencias de la reconversión industrial, con el desmantelamiento de los astilleros, la Citroën siempre estuvo ahí, dando trabajo", me explica una periodista viguesa. Lo cierto es que en Vigo ya no solo está Citroën, sino todo el Grupo PSA, incluyendo a Peugeot y la última adquisición del consorcio francés: Opel.
El Opel Combo, el primero de la marca del rayo en fabricarse en Vigo
De hecho, el protagonista de este reportaje sobre la planta de PSA en Vigo es el nuevo Opel Combo, el vehículo comercial ligero –que comparte plataforma y genes con sus primos el Citroën Berlingo y el Peugeot Rifter– y el primero de la marca del rayo que se fabrica en Vigo. Todo un hito.
Estamos en la explanada de Bouzas, en el puerto de Vigo, donde esperan centenares de Opel Combo –de los que hasta el mes de abril se habían producido casi 27.000 unidades, a razón de 200 ejemplares diarios– la llegada del barco que los llevará a su próximo destino. Y es que, el 88% de la producción del Opel Combo en Vigo se destina a la exportación. Sus principales mercados son Alemania (19%), Reino Unido (18%), España (13%), Italia (9%), Francia (7%) y Bélgica (7%). Así hasta un total de 30 países. Casi nada...
En el puerto hace horas que está atracado uno de los barcos de la naviera Suardiaz. Esta y UECC son las dos navieras que se ocupan del traslado de los Opel Combo –y del resto de vehículos que se producen en la planta de PSA en Vigo, así como los que se ensamblan en los centros de Villaverde y Mangualde (Portugal)– a los distintos destinos, así como de traer a Vigo –y las otras plantaste PSA citadas– las piezas y los componentes necesarios para montar los diferentes modelos. En el caso de Suardiaz, lleva trabajando codo con codo con PSA desde hace 40 años.
Hasta 600 vehículos en un barco
El barco abre su enorme boca de carga y entonces comienza la procesión: un Opel Combo tras otro van ingresando en el barco. Parece como si el navío fuera insaciable porque traga y traga. En el interior del barco de Suardiaz hay ya centenares de Combo aparcados.
Según nos cuenta Antonio Rivas, director de Operaciones de Suardiaz, lo más habitual es que en un barco viajen 60 semirremolques –que transportan las piezas y componentes– y 600 vehículos; en el caso de que no hubiera semirremolques, podrían caber hasta 1.200 coches. No suele ser lo habitual, pues la prioridad es el transporte de piezas y componentes, porque "en Vigo, y en las otras plantas, se trabaja just-in-time", señala.

¿Y hacia dónde va el barco? La ruta de esta autopista del mar es Vigo-Saint Nazaire (Francia, a 70 km de Nantes)-Vigo. Según explica Rivas, es "una ruta espejo", es decir, al mismo tiempo que sale un barco de Vigo, hace lo propio otro desde Saint Nazaire. Salen lunes, miércoles y viernes/sábado. Cada trayecto dura 24 horas, pero el lapso entre salida y salida es de 36 horas, por lo que queda un margen de 12 horas en caso de incidencias, pues la prioridad es que las plantas de PSA, y en concreto la de Vigo, no queden desabastecidas. Cabe destacar en este sentido, que los semirremolques llegan a Vigo cargados de piezas, pero regresan a sus puntos de origen transportando conservas, pizarras... Todo aquello que genera Galicia.
Autopistas del mar
El 85% de lo que produce la planta de Vigo sale por mar. "Si no hubiera mar, esta fábrica no tendría sentido", indica José Noval, director regional de Gefco, una empresa de logística que hasta hace siete años era 100% propiedad del Grupo PSA, y ahora está participada por el consorcio francés en un 25%; el 75% restante está en manos de una empresa de ferrocarriles rusa.
Y es que, gracias a las distintas autopistas del mar (de Vigo también salen barcos con destino Sudamérica y África, dos barcos semanales para otros destinos de Europa), y en concreto la que lleva a Saint Nazaire, se han retirado millones de toneladas de CO2 de tierra firme, aunque el barco no sea tan eficiente en cuanto a emisiones se refiere. Lo que transportan los navíos equivale a lo que hubieran expulsado a la atmósfera 17.000 semirremolques y unos 18.000 camiones góndola al año. Un buen pico.
Gran volumen de producción
Máxime si tenemos en cuenta que de la planta de Vigo salen todos los días 214 camiones con destino la Península Ibérica y la ruta de Europa... Y que también cada día recalan en la fábrica del Grupo PSA una media de 573 camiones, procedentes en su mayor parte de otras partes de Galicia (55%), Francia (18%), Portugal (15%), otros lugares de España (10%) y otros países (2%).
En estos momentos que sobrevuelan nubarrones de incertidumbre sobre la industria del automóvil, sobre todo hay uno que cobra más importancia: el Brexit y sus consecuencias. Y es que, según comenta Ignacio Bueno, director del Centro de Producción PSA Vigo, "entre un 12 y un 15% de lo que se fabrica se exporta a Reino Unido". "No afecta directamente a la producción, pues no se importa nada desde allí, pero sí sería un problema para las plantas de PSA que hay allí", indica. "En cualquier caso, si hay Brexit duro, no solo será un problema para PSA, sino para toda Europa", sentencia.
Por el momento, y a la espera de que llegue una decisión firme por parte de Gran Bretaña, las expectativas de la planta de Vigo son muy halagüeñas, gracias en buena medida a la llegada de nuevos encargos, como el del Opel Combo, por ejemplo, con el que la producción podría superar el récord logrado en 2007, cuando se fabricaron más de 550.000 vehículos. Toda una hazaña.
Mientras tanto, Vigo sigue produciendo sin parar y exportando a todo el mundo.
De la mítica Citroën AZU al nuevo Peugeot 2008
La planta de PSA Vigo es un emblemático trozo de historia, además de ser la tercera fábrica automovilística de España, tras Martorell y Figueruelas. La planta de Vigo cumplió en 2018 seis décadas de existencia, concretamente nació el 10 de abril de 1958.
Por aquella época, Citroën se había convertido ya en una marca global muy potente que necesitaba expandirse para seguir creciendo, y España representaba para esa estrategia un pilar fundamental. Sin embargo, la autarquía económica que imperaba en aquella época, bajo la dictadura del general Franco, implicaba que o bien se pagaban unos aranceles bastante altos –lo que penalizaba la factura final y restaba competitividad–, o bien se fabricaba directamente en el país –tal y como ocurre actualmente con China-.
Fue así como Citroën decidió construir una planta en España. En un primer momento había tres ciudades candidatas: Barcelona, Cádiz y Vigo. La primera se descartó de inmediato, dado que ya estaba ahí ya implantada la marca Seat, participada por el Estado –a través del Instituto Nacional de Industria (INI)– por aquel entonces. Cádiz, por su parte, presentaba la ventaja de estar cerca de Marruecos, uno de los mercados más estratégicos para Citroën; pero Vigo hizo valer tres ventajas fundamentales: por una parte, su localización geoestratégica para exportar a África y América, además de contar con una comunicación rápida con Lorent, el puerto francés del que procedían los componentes; en segundo lugar, Vigo contaba con una mano de obra cualificada, gracias en gran medida a la industria naval y a la existencia de una Escuela de Artes y Oficios, además de una Escuela de Ingeniería Industrial; y, por último, y no por ello menos importante, por contar con una zona franca, con la reducción de costes que ello implica.
El primer modelo que salió de Vigo fue la mítica furgoneta Citroën AZU, que fue ensamblada en unas instalaciones provisionales, situadas en las antiguas naves de aduanas, a la espera de que se terminaran las obras de la fábrica, cuya construcción terminó 17 meses después.
Comenzaba entonces una saga de modelos 'Made in Vigo', de la que han salido algunos de los iconos que han circulado por las calles y carreteras españolas y también de medio mundo. Así, al Citroën AZU le siguió el Citroën 2CV, el H, el 2CV Sahara, el AK, el Dynam, el Dyane 6, el Mehari, el GS y el AYU.
En 1974 nace el Groupe PSA, una vez que Citroën es adquirida por Peugeot. Esa fusión posibilita que de las líneas de montaje de Vigo comiencen a salir los primeros Peugeot 504 y 505. Más adelante harían lo propio los Citroën AX y ZX o el Xsara.
A partir de 1996 se produce un hito con la producción del primer Citroën Berlingo, acompañado de su primo hermano el Peugeot Partner, con lo que la planta gallega recuperaba su especialización en vehículos comerciales ligeros.
A día de hoy, además del Peugeot 301 y el Citroën C-Elysée -destinados a mercados emergentes, aunque el segundo también se comercialice en España-, Vigo fabrica, entre otros comerciales ligeros, el Citroën Berlingo –versiones corta y larga–, el Peugeot Rifter –ambas batallas– y el Opel Combo –ídem–, además de incluir un modelo foráneo: el Toyota Proace, que comparte la plataforma con estos. Además, en breve se añadirá un encargo especial: el nuevo Peugeot 2008.