Prueba

Prueba Skoda Karoq 2.0 TDI DSG 4x4

Prueba Skoda Karoq 2.0 TDI DSG 4x4
Nota

8

Kike Ruiz

Sin achantarse, alto y bien claro. El mensaje del Karoq a sus rivales no da lugar a dudas. Advierte: "¡Ojo que aquí estoy yo!". Y es que el SUV checo parece no arrugarse frente a su numerosa competencia

Caras sonrientes y una mirada de absoluta autocomplacencia. Cuando les preguntas a los responsables por el coche de la prueba, el Skoda Karoq 2.0 TDI DSG 4x4, a todos, sin excepción, se les dibuja en la cara un gesto de felicidad. Confían mucho en el sustituto del Yeti, un modelo que está llamado a pelear en la plaza más difícil de todas dentro del segmento SUV: la de los compactos. Reconozco que tenía ganas de probarlo, de conducirlo durante muchos kilómetros para hacerme una idea exacta de lo que ofrece este Karoq. Y así ha sido, así que no le doy más vueltas y entro directamente en faena.

Prueba Skoda Karoq 2.0 TDI DSG 4x4

El SUV checo llega al mercado un año después de que lo hiciera el Seat Ateca, modelo con el que comparte algo mucho más que plataforma. De hecho, uno de mis principales alicientes para esta prueba del Skoda Karoq era ver las diferencias concretas entre éste y el SUV español, que siempre me ha gustado. La pregunta es: ¿los últimos serán los primeros? Para empezar, el diseño se olvida de las líneas del Yeti, para adoptar un traje nuevo y más moderno, que le sienta de maravilla. Tiene un formato más lógico que el enorme Skoda Kodiaq, su hermano mayor de siete plazas, y eso convencerá a un mayor número de clientes.

El frontal me gusta: muy elegante y cargado de fuerza, con la incorporación de faros Full LED delante (de serie con este acabado Style) entra por los ojos. También la zaga resulta muy llamativa, gracias a su portón trasero abombado y, sobre todo, a sus extravagantes pilotos traseros en forma de C (también con tecnología LED), que recuerdan mucho a los del Skoda concept Vision C que probamos y que fue presentado hace dos años.

VÍDEO: Seat Ateca contra Skoda Karoq

Sus dimensiones: mide 4.382 mm de longitud, 1.841 mm de anchura y 1.605 mm de altura, con una batalla que llega a los 2.638 mm (2.630 mm en esta variante con tracción integral). Estarás conmigo en que luce el tamaño perfecto para convertirse en un auténtico SUV de éxito, dejando, además, espacio para un modelo más pequeño (al estilo del Seat Arona), basado en la plataforma MQB A0 (la misma del Polo y el Ibiza). Estas cotas procuran un interior suficientemente amplio para cinco ocupantes.

Delante no deja de sorprenderme el buen trabajo tanto en diseño como en la elección de materiales que han hecho los responsables checos. No vas a tener mucha queja de los ajustes ni de las distintas superficies. Todo está como uno espera de un modelo que podría poner en aprietos a los rivales más lujosos del segmento. Y aquí abro un apartado que es el de la tecnología. El Karoq no ha nacido precisamente modesto y hace gala de una sensacional batería de sistemas de última generación. Todavía no está disponible (llegará en 2018), pero este SUV será el primero de Skoda en contar con un cuadro de instrumentos 100% digital, el Virtual Cockpit. Será un extra que muchos de sus compradores elegirán, ya que deja atrás los relojes analógicos (algo anticuados, tengo que decir) y los reemplaza por una pantalla de 12,3 pulgadas que, además, será personalizable con cuatro vistas diferentes.

Muchos asistentes a la conducción

Por otro lado, el Karoq cuenta con un moderno sistema de conectividad, que se dividirá en dos partes: la primera, dedicada al infoentretenimiento, navegación y servicios online; la segunda, el CareConnect, centrada en servicios de asistencia en caso de accidente o emergencia, con lo que el Karoq se adelanta al botón de emergencia que tendrán que montar de serie obligatoriamente todos los modelos nuevos que se comercialicen en Europa en 2018.

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En lo que se refiere al apartado de ayudas a la conducción, nada que objetar: tengo asistente de aparcamiento, Lane Assist (asistente de carril), así como Traffic Jam Assist (asistente de atascos). Y se pueden añadir otros muchos sistemas, entre los que se incluyen, por ejemplo, el Adaptive Cruise Control (Control de Crucero Adaptativo), el Blind Spot Detect (Detector de Ángulo Muerto), el Front Assist (sistema de frenada de emergencia en ciudad), el Hill Hold Control (Control de Pendientes), el sistema de reconocimiento de señales de tráfico… Como ves, hay mucha tecnología y toda muy orientada a ponértelo fácil al volante.

La guinda: el sistema Varioflex

Paso a las plazas traseras, donde me encuentro una doble salida de aire y asientos calefactados (por ejemplo, algunos rivales japoneses no tienen ni lo uno ni lo otro) para mimar el confort de sus pasajeros. Nuevamente tengo que destacar la sorprendente calidad de acabados, aunque aquí todo el protagonismo se lo lleva el sistema VarioFlex opcional (445 euros), que convierte el interior del Karoq en uno de los más versátiles del segmento. Te lo explico: transforma la banqueta trasera en tres butacas independientes que, además de poder plegarse de manera individual son regulables en longitud, lo que permite que la capacidad del maletero o la distancia para las rodillas de sus inquilinos se adapte a cada necesidad. Y ojo: se pueden desmontar tirando de una palanca, lo que amplía el volumen hasta unos generosos 1.810 litros.

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Más detalles Simply Clever: en el maletero, en vez de llevar la típica cortinilla plegable, cuenta con una que va sujeta al portón, de modo que no molesta al cargar el equipaje. Y no se olvida del rascador de hielo en la trampilla del depósito de combustible o la linterna en el maletero –como el Kodiaq–, aunque en el Karoq no existe el ya clásico paraguas en la puerta delantera del copiloto, sino que se sitúa bajo el asiento del copiloto, y también carece de la protección de las puertas al abrirlas.

Cómodo, aunque no tan austero

Hasta el momento, el Karoq me está convenciendo por su puesta en escena... Pero todo esto ha sido en parado, así que ya va siendo hora de que me ponga en marcha y exprima las bondades de un chasis que en el Ateca me dejó muy buen sabor de boca. Para garantizar que el Karoq se adapta a mis gustos en todo momento, cuento (de serie) con el sistema que varía la respuesta del coche (Driving Mode Select) con un simple botón y añade un modo Off-Road al tratarse de la versión 4x4.

Prueba Skoda Karoq 2.0 TDI DSG 4x4

Bajo el capó me acompaña un motor diésel de 150 CV, basado en el archiconocido bloque sobrealimentado de 1.968 cc. Hasta que aparezca la variante TDI de 190 CV (ya existe en el Ateca) este motor es el más potente de la gama y va asociado inseparablemente (al menos, de momento) con la tracción integral 4x4. Un plus de seguridad y capacidad para cuando la cosa se ponga algo fea por la climatología o por que nos hayamos aventurado fuera del asfalto. Para ese tipo de situaciones, el Karoq permite bloquear el diferencial central y hacer girar ambos ejes a la misma velocidad. En un modo de trabajo normal, el eje delantero tendrá prevalencia, lo que también favorece a un consumo más contenido. Me pongo en marcha. Esta unidad lleva acoplada la transmisión automática DSG de doble embrague y siete relaciones, que es un extra totalmente recomendable por su agrado y funcionamiento. No te voy a descubrir a estas alturas nada nuevo acerca de esta caja, ni sus virtudes, que son muchas, ni sus defectos, como su poca precisión al maniobrar a bajas velocidades.

No te pierdas: Cinco virtudes (y un defecto) del Skoda Kodiaq

Después de unos pocos kilómetros ya me doy cuenta de que el tarado de las suspensiones de este Karoq buscan mimar al pasaje. Son cómodas y eso se agradece cuando circulas por carreteras rotas y en mal estado o por algún camino sencillo. El chasis deja balancear la carrocería lo justo, pero siempre bajo control, permitiendo elevar el ritmo. Porque si hay algo bueno que tiene esta plataforma (la misma que el Ateca) es que te ofrece una precisión de conducción muy elevada y te regala confianza a raudales.

Prueba Skoda Karoq 2.0 TDI DSG 4x4

El motor tiene una respuesta tan lineal como suave. Tiene fuerza de sobra, aunque debes ir siempre por encima de las 2.000 vueltas para que tenga una respuesta más enérgica. Lo único que no me convence es el gasto, por encima del consumo medio homologado. Por lo demás, solo tengo buenas palabras para un SUV que destaca en cada apartado por encima de muchos rivales directos. Al Seat Ateca le ha salido un rival de cuidado.

Los rivales del Skoda Karoq

Seat Ateca: Comparte con el checo muchas piezas: motor, cambio, equipamiento... Dinámicamente es superior.

Renault Kadjar: en diésel, la versión más potente solo ofrece 130 CV. Tiene menos maletero y también un precio más bajo.

Hyundai Tucson: un rival a tener en cuenta, aunque el Karoq le supera en maletero, calidad de rodadura, transmisión y equipamiento.

Toda la información del Skoda Karoq

Conclusión

Lo mejor

Frontal muy elegante y cargado de fuerza. Elección de materiales.

Lo peor

Precio. Consumo alto. Sistema multimedia sin botones físicos. Visibilidad 3/4 trasera.

Imagen de perfil de Kike Ruiz

Redactor de AUTO BILD

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