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Prueba de copiloto: nos subimos al Mercedes Clase G 2018

Prueba del Mercedes Clase G 2018

Redacción Auto Bild

08/01/2018 - 16:43

Que no te engañen sus líneas clásicas... Mejora en todo, ¡y de qué manera!

La futura generación del Mercedes Clase G se presentará en el Salón de Detroit (20 al 28 de enero de 2018). Por el momento, la publicación autoweek.nl ha publicado unas primeras imágenes oficiales sobre su diseño exterior. AUTOBILD ha podido subir y circular en un modelo preserie, eso sí, camuflado por fuera. Ya te podemos contar nuestras primeras impresiones. Prueba de copiloto: nos subimos al Mercedes Clase G 2018.

(Nota: la ficha técnica y la nota media corresponden, por el momento, a la Clase G actual, a la espera de que Mercedes haga públicos los datos oficiales de la nueva generación)

El nuevo todoterreno de Mercedes estará desarrollado por AMG, y fabricado en la planta Magna, que la firma tiene en Graz, Austria. Estamos en un circuito offroad por el que tienen que pasar todos los Clase G antes de salir al mercado. Es de los pocos uno de los pocos coches actuales que guardan las esencias de los todoterrenos puros, y eso la marca se lo toma muy en serio. 

En el nuevo modelo, Mercedes prescinde del eje rígido delantero y en su lugar instala una revolucionaria suspensión independiente para cada rueda, y un sistema de amortiguación con tres niveles de regulación de la compresión y la extensión. Pero también debe mejorar en carretera y, por eso, el Clase G por fin se pone al día en lo que respecta a asistentes.

El interior

El nuevo todoterreno estrena salpicadero, que de alguna manera recrea dentro el frontal exterior del coche. Así, los aireadores con estética de turbina (como los del nuevo Mercedes CLS) simbolizan los faros, y llaman la atención dos de los siete altavoces de serie, con una forma cuadriculada similar a los intermitentes. 

Prueba del Mercedes Clase G 2018

Otro detalle que nunca ha faltado en un Clase G: ¡El asidero para el acompañante! El volante multifuncional sí que es nuevo, y aglutina los mismos controles que el Mercedes Clase S. De serie, tendrá instrumentación circular analógica, pero podrá equipar el cockpit digital a base de pantalla apaisadas que ya conocemos de otros modelos de la marca. En este caso, son dos monitores de 12,3 pulgadas recubiertos por un único cristal, que mostrarán la información en tres estilos a elegir: Classic, Sport y Progressive. Ya de fábrica vendrá con guarnecidos de madera veteada, pero podrás optar además por kistde aluminio y carbono.

Mercedes quiere dar al habitáculo de su legendario todoterreno algo más de confort. Por eso, delante tiene 38 milímetros más de espacio para los hombros, 28 detrás. Para los brazos, ahora hay delante 68 milímetros más de aire, y 56 en la segunda fila. Los pasajeros de detrás ganan ahora 150 milímetros para las piernas, mientras que los de delante tienen 38 más para los pies. 

Los asientos llevan de serie función de memoria, reposacabezas con extra de confort y calefacción. Opcionalmente se podrán pedir con función de masaje, climatización integrada y secciones laterales regulables por aire, para aumentar el agarre. 

¡Arrancamos!

Iniciamos el circuito offroad desde el asiento del copiloto, con la cumbre del monte Schöckl, en Austria, sobre nosotros. Arrancamos en modo High Range, pensado para la conducción normal por carretera. Es un tramo corto, porque enseguida nos desviamos fuera del asfalto, pero ya noto una mejora clara de confort. Ponemos el programa en modo Low Range, con una relación de transmisión de 1:2,93. El coche varía además la multiplicación automáticamente en modo G. También varía la respuesta de la dirección y el pedal del acelerador, para posibilitar la mayor precisión en las maniobras fuera del asfalto.

Prueba del Mercedes Clase G 2018

Así, circulamos por la agreste falda del Schöckl con sorprendente relajación. Descendemos por un pasaje especialmente abrupto, pero el Clase G lo solventa con mucha eficacia apoyado en su diferencial central con bloqueo, y el delantero y trasero solo se activan en momentos puntuales. Pero el nuevo Clase G no solo está pensado para rodar por pistas. Al volante va el jefe de Desarrollo del chasis, que se conoce hasta el último pedrusco del Schöckl. Gracias a la multiplicación de la transmisión, superar una roca saliente con un 41% de inclinación tampoco supone mayor problema. Según Mercedes, sería posible incluso con un valor de un 100%.

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La nueva suspensión independiente del eje delantero logra reducir los movimientos de la carrocería. Y por terrenos bacheados, lo cierto es que mi espalda sufre menos de lo que me esperaba. Detrás mantiene el conocido eje rígido, aunque Mercedes lo ha revisado. Aun yendo en un preserie, lo noto: ni rastro de crujidos o ruidos parásitos en el interior. 

Motores

El nuevo Mercedes Clase G irá equipado con todos los seis cilindros en línea y V8 que ya conocemos de la Clase S. También habrá una variante híbrida con una potencia total en torno a los 450 CV y 750 Nm. El modelo tope de gama será el G 63 con un V8 de 630 CV. Las variantes AMG, como es de esperar, tendrán un frontal específico que las diferenciará del Clase G “civilizado”.

Hemos probado 1 versión del Mercedes Clase G

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