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Prueba

Prueba: Mercedes G 500 2018

Prueba del Mercedes G 500.
Nota

8

Romper con el día a día. Poder escapar de la rutina y llegar allí donde no llega nadie. ¿Quién puede resistirse? Tenemos el coche perfecto para eso. Prueba: Mercedes G 500.

El icónico todoterreno es completamente nuevo, pero por suerte  mantiene si estética de todoterreno auténtico, y su chasis de largurtos y travesaños, reductora, mucha distancia respecto al suelo (24 centímetro), transmisión con engranajes de distribución, tres diferenciales con autobloqueo.

Estéticamente, el nuevo Mercedes G 500, apenas varía, tiene las mismas formas cuadradas  y la silueta clásica de 1979. Todo sigue ahí: faros redondo, umbrales detacados, y bisagras a la vista. El nuevo Clase G es cinco centímetros más largo pero, sobre todo, seis centímetros más ancho que el anterior.

Esto trae perceptiblemente más espacio al interior, sin ser un prodigio de desahogo para viajar, uno va sentado increíblemente alto: las plazas delanteras están 92 centímetros sobre la carretera. A bordo casi todo es nuevo, pero mantiene bonitos detalles como el robusto asidero enfrente del acompañante. Y la pantalla tátcil apaisada, se integra perfectamente en el cockpit. Como en el Mercedes Clase S y el Mercedes Clase E, son dos monitores de 12,3 pulgadas para la instrumentación digital y el navegador.

Lleva el motor de 4,0 litros V8 biturbo con 422 CV. El G 500, y a pesar de su peso tiene un rodar sorprendentemente ágil, y su sonido es cautivador.  El chasis se compone de suspensión independiente delante, y amortiguadores adaptativos. El coche de pruebas llevaba dirección de cremallera, y eso aporta al Mercedes una agilidad desconocida antes. El ESP entra en cuanto detecta pérdidas de tracción, y en general el coche transmite mucha confianza.

Conclusión

La nota podría ser más alta si no fuera por sus costes, también medioambientales. Se queda con un 8, pero es un coche con mucho carácter. Para quienes buscan uno de los mejores todoterrenos puros de la actualidad, y no quieren renunciar a mucho lujo y cierto confort en carretera.

Conclusión

Lo mejor

Potencia, chasis equilibrado, dirección precisa, diseño auténtico.

Lo peor

Consumo, emisiones. Por dentro no es un prodigio de espacio.

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