Renault ha dado con la tecla de los coches retro. Estos modelos presentados en unos pocos meses lo demuestran

Renault 5 E-Tech, Renault 4 E-Tech, Renault Twingo… La marca francesa ha dado con la tecla de los coches retro, como demuestran los modelos que han llegado y los que veremos en los próximos meses.
Dicen que no hay que mirar nunca al pasado, pero hay veces en que volver la vista atrás puede ser una buena estrategia. Por ejemplo, para hacer coches. Algo así debieron pensar en Renault, de ahí que hayamos visto el regreso del R5 y otros coches retro que están a punto de llegar. En este sentido, la marca francesa ha dado con la tecla.
Han pasado ya tres años desde que Renault puso en marcha su estrategia ‘Renaulution’, un ambicioso plan centrado en varios pilares con el objetivo de modernizar la compañía, dando un peso importante a la tecnología y la electrificación.
Pero una parte de esa estrategia contemplaba también la recuperación de algunos modelos que han sido importantes para la marca del rombo a lo largo de su historia. La reinterpretación de auténticos mitos como el mencionado Renault 5, transformado en un coche eléctrico del siglo XXI.
Una idea que el CEO de la compañía desde hace tres años, Luca de Meo, ya llevó a cabo en su anterior etapa en Fiat, cuando recuperó el Fiat 500 a mediados de los 2000.
Pero el Renault 5 E-Tech no va a ser el único. En los próximos meses o años llegarán otros como el Renault 4, otro tótem de la firma francesa, y el Renault Twingo.
A estos hay que añadir el Renault 17 Restomod presentado hace unos días, si bien, en este caso, se trata de un coche de exhibición que no llegará a producción. Pero sirve para afianzar el camino iniciado en Boulogne-Billancourt.
Renault da con la tecla de los coches retro

El primero en llegar ha sido el Renault 5 E-Tech y su versión deportiva, Alpine A289, con 180 y 220 CV. El coche eléctrico francés está ya a la venta a partir de 31.584 euros sin contar con las ayudas públicas del Plan MOVES III, de hasta 7.000 euros, que lo dejaría en 24.584 euros.
Está construido sobre la nueva plataforma AmpR Small, mide 3,92 metros de longitud, una distancia entre ejes de 2,54 metros y tiene un interior suficientemente amplio para cuatro pasajeros, con un maletero de 326 litros de capacidad.
Por ahora, está disponible con el motor de 150 CV y una batería de 52 kWh que le proporciona hasta 400 kilómetros de autonomía. Más adelante, llegarán las variantes menos potentes, con 120 y 95 CV, esta última con una batería más pequeña, de 40 kWh de batería y 300 kilómetros de autonomía.
El próximo en la agenda es el Renault 4, que se presentará en los próximos meses y llegará al mercado el año que viene. Basado en el Renault 4EVER Trophy Concept presentado en 2022, no será un turismo utilitario sino un crossover, también eléctrico.

Será un poco más grande que el R5 eléctrico, ubicándose por encima de este en la gama, con una longitud de 4,16 metros, aunque la distancia entre ejes será similar: 2,57 metros.
Compartirá plataforma y motorizaciones con su hermano pequeño, por lo que veremos mecánicas eléctricas de 95, 120 y 150 CV, dos niveles de batería y una autonomía de hasta 400 kilómetros.
Ya para 2026, Renault tiene previsto traer de vuelta el Twingo. Será la cuarta generación, pero estará inspirado en la primera, el Twingo original que apareció en 1992, tal y como vimos en el primer prototipo presentado a finales del año pasado.

El Twingo prototype E-Tech luce detalles como la forma general de su carrocería, un capó corto y bajo, los faros redondos delanteros o una zaga con pilotos LED en forma de U. Tendrá carrocería de cinco puertas y los tiradores delanteros integrados en la carrocería en disposición vertical.
Aún es pronto para conocer los detalles de su sistema de propulsión, pero sí sabemos que utilizará la misma plataforma AmpR Small que el R5 y el R4, así como los motores y baterías.
El desarrollo de todos estos modelos corre a cargo de la subdivisión Ampere, un departamento encargado exclusivamente de la creación de automóviles eléctricos.
Por qué Renault mira al pasado

Todos estos coches retro permanecen en el imaginario colectivo, tanto de aficionados como no tan aficionados al motor. El Renault 17 un poco menos en España, porque tuvo escaso protagonismo, pero sí en Francia.
Muchos pensarán que se trata de una simple estrategia de marketing y algo de razón tienen, pero no es el único motivo. Renault lleva tiempo aplicando esta estrategia también en sus campañas publicitarias.
El ejemplo más claro es el anuncio del renovado Renault Captur, ambientado en la década de los 80, en el que aparecen varios modelos de la época, como un Renault 19 Cabrio, un Renault 25, un Renault 20 y un Renault 21 Turbo. Todo ello acompañado de la canción Push it to the limit de Paul Engemann, de la película Scarface.
Con esta estrategia, lo que hace Renault es ofrecer un valor añadido a los potenciales compradores, frente a otros competidores, como las marcas chinas, que ofrecen un producto de una calidad aceptable y mucho más barato, pero sin el poso de la historia, la tradición y el recuerdo que sí tiene una marca como Renault.

La compañía gala produce estos coches retro para el público general, con la intención de ofrecer coches eléctricos un poco más baratos. Pero se dirige especialmente a personas que hoy tienen alrededor de 50 años, los últimos boomers y los primeros de la generación X que crecieron viendo estos coches.
A ellos van dirigidos estos coches, personas que, normalmente, tienen un trabajo estable y una economía más saneada, al menos si lo comparamos con los jóvenes, y por tanto se pueden gastar los 25.000 euros, más o menos, que cuestan estos eléctricos.
Se trata de comprar un recuerdo. Este es el valor añadido que las marcas chinas no pueden aportar y las europeas sí. Es una manera de tocar la fibra sensible. Puedes comprar un coche chino más barato, pero, si pagas más, puedes llevarte el coche de tu infancia adaptado al presente.
