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Noticia

Empotra su Nissan Altima contra ¡el segundo piso de un edificio!

Nissan Altima

Inverosímil historia la que nos llega desde la localidad de Santa Ana, California, donde un conductor acompañado por su copiloto acabó empotrando su Nissan Altima contra el segundo piso de un edificio comercial. Por suerte, no hubo que lamentar muchos más daños que los materiales.

Hay historias que hay que leer varias veces para creérselas. La de hoy es una de ellas. Y es que resulta complicado aceptar que un Nissan Altima acabe empotrado contra el segundo piso de un edificio. Pues bien, esto es lo que ha sucedido en la localidad californiana de Santa Ana durante la madrugada del pasado domingo.

Corrían las 5:30 de la mañana cuando el modelo japonés se elevó hasta 10 metros para acabar incrustado literalmente en una de las ventanas del edificio. Suponemos que ninguno de los dos ocupantes del coche quería pedir cita en la consulta dental que había detrás de las mismas. Bromas aparte, el informe de las autoridades indica que el conductor iba a más velocidad de la debida por la calle French, y que al alcanzar el cruce con la calle 17, se topó con un divisor central que le hizo de catapulta. Por suerte, durante el vuelo y el aterrizaje no hubo que lamentar ninguna víctima, ni tampoco en un edificio que a esas horas permanecía vacío.

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Uno de los pasajeros logró salir por su propio pie del Nissan Altima siniestrado, pero el otro tuvo que esperar a la llegada de los bomberos para poder liberarse del amasijo de hierros que le atrapaba. No obstante, un mal menor para lo que podría haber sido.

Según ha informado posteriormente la policía de Santa Ana, el conductor del modelo de Nissan ha reconocido estar bajo la influencia de narcóticos en el momento del accidente, siendo éste uno de los motivos por los que fue enviado al hospital tras el mismo. Es de suponer que no salga de rositas, dada su irresponsabilidad y la magnitud de la tragedia que podría haber causado.

Tal fue la buena suerte de todo el mundo implicado en esta historia que ni siquiera el leve incendio que se produjo tras el impacto pasó a mayores. Y es que cuesta creer, tal y como vemos en la imagen de Orange County Fire Authority PIO que preside este texto, que todo esto haya quedado simplemente en una curiosa historia que contar. Por fortuna, así ha sido.

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