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Comparativa

Comparativa: Ford Focus vs Kia Ceed y Volkswagen Golf

Ford Focus vs Kia Ceed y Volkswagen Golf

El nuevo Kia Ceed ha ganado en una comparativa reciente al Volkswagen Golf. ¿Podrá lograr también semejante hazaña el nuevo Ford Focus? Lo cierto es que, sobre el papel, argumentos no le faltan. Pero lo mejor es que te leas esta comparativa del nuevo Ford Focus vs Kia Ceed y Volkswagen Golf para que lo compruebes por ti mismo. Todos ellos, por cierto, son rivales del nuevo Skoda Scala.

Para esta ocasión, hemos elegido a los tres compactos con motores gasolina de baja cilindrada y alto rendimiento, siguiendo las dinámicas del 'downsizing'. El Ford monta el tres cilindros turbo 1.0 Ecoboost de 125 CV. El Kia es el 1.4 T-GDI, con 15 CV más. 

VÍDEO: Prueba a fondo del nuevo Ford Focus

En el caso del Volkswagen es el 1.5 TSI de 130 CV, más caro que sus rivales. ¿Más dinero es igual a más coche? No necesariamente, al menos, en el caso del equipamiento de serie. Y es que en el Ceed se esconde una dotación bastante más nutrida de fábrica, y añade una garantía imbatible de siete años. 

Si quieres deportividad... ¡A por el Focus!

Ford Focus vs Kia Ceed y Volkswagen Golf

Pero empecemos a las claras: si eres de los que disfruta al volante, de los que ejerce una conducción dinámica a la mínima, tu coche es el Focus. En esta comparativa, es la máquina de conducción. Por mucho que esté en desventaja, respecto a sus rivales, en potencia y cilindros. 

Y es que su pequeño tres cilindros mantiene muy bien el tipo frente a las mecánicas más grandes de sus rivales. Apenas es un poco más lento, e incluso alto de vueltas tiene una respuesta suave que en ningún momento se vuelve forzada o ruidosa. Chapeau.

Una pena que esto contraste con su respuesta por debajo de las 2.000 revoluciones, donde acústicamente se hace mucho más presente en el habitáculo. Otra cosa que empaña la buena sensación general es su consumo: a pesar de ser un motor más pequeño y moderno que el de sus rivales, en el Focus se ha mostrado inesperadamente tragón, con casi siete litros de media. 

Otro aspecto del Focus que no está optimizado: su cambio manual de recorridos cortos y manejo rápido y preciso se encuentra con un embrague duro, y de tacto difuso. Por eso, añadido a la pobre masa oscilante de su tres cilindros, lograr arrancadas fluidas requiere un claro ejercicio de paciencia. 

Al Ford le falta algo de confort

Lo mismo puede decirse de su rodar por superficies irregulares. Sus ruedas de presión de hasta 2,9 bares se sienten duras, y con el chasis deportivo del acabado ST Line, las suspensiones solo filtran de mala gana. Solo cuando alcanzas cierta velocidad el comportamiento general se vuelve un poco más confortable. 

Pero volvamos a lo que decíamos de "máquina de conducción". Y es que en el momento en que uno se sienta al volante, se siente íntimamente unido a la carretera. Apoyado en una dirección rápida y directa y un aplomo excelente, pasa por las curvas con una limpieza inusitada, incluso a buen ritmo. 

Ford Focus vs Kia Ceed y Volkswagen Golf

Y todo esto casa perfectamente con el excepcional rendimiento de los frenos en nuestro test, un chasis que no se pone nervioso por muchos cambios de apoyo que enlaces y un ESP que entra en acción justo cuando debe. Así es como debe reaccionar un coche moderno a las abruptas correcciones de trayectoria. 

Pero claro, los coches modernos también deben ofrecer buenos asientos, y no es el caso del Focus. Echamos en falta algo más de mullido y agarre lateral. A eso hay que añadir que el techo panorámico opcional cuesta un espacio muy valioso en las plazas traseras, y personas que midan más de 1,75 metros deberán un poco la cabeza si quieren encontrar una postura cómoda. 

El Golf, el más equilibrado

El Volkswagen Golf de nuestra prueba montaba un cambio automático DSG que gana puntos en consumo y confort de manejo, pero los pierde en el apartado del precio. 

El 1.5 TSI, por su parte, tiene una respuesta excelente: silencioso y potente, puedes rodar relajado o realizar una conducción decidida por igual. Por desgracia no está entre los motores más modernos del mercado, y por eso no cumple con la Euro 6d-TEMP. La marca asegura que montará el filtro de partículas a partir de 2019. 

Por lo demás, el Golf es el más equilibrado del trío. Tiene una suspensión confortable, pero al mismo tiempo aplomo de sobra para pasar a buen ritmo por las curvas, y su interior es espacioso y práctico. A eso añade unos asientos delanteros muy confortables y con buen agarre, que incluyen hasta función de masaje. Eso sí: son opcionales. 

El Kia puntúa en costes y cockpit

Ford Focus vs Kia Ceed y Volkswagen Golf

No puede decirse lo mismo de los asientos del Kia: no están mal de mullido, pero claramente les falta sujeción lateral, y eso se nota pronto en las zonas de curvas. A cambio, su cockpit es claro e intuitivo, todos los botones están donde uno se espera, y las distracciones de la conducción son mínimas. El Kia monta un motor con potencia de sobra, que funciona como un turbo clásico: el empuje llega siempre después de tomarse un breve respiro, y entonces sí, empieza a subir de vueltas como si no hubiera un fin. 

El manejo del cambio podría ser un poco más fluido y con un tacto más directo, y la dirección es menos rápida y comunicativa, motivos por los que este Ceed se siente más burgués y relajado que el dinámico Focus. Y aunque su rodar general es cómodo, cuando llegan los baches, la respuesta de la suspensión es algo seca.

Puesto 3 con 517 de 750 puntos: Ford Focus 1.0 EcoBoost. Un buen coche, con el comportamiento más dinámico y divertido de los tres, pero le falta confort y fuerza a bajas vueltas.

Empate:

Puesto 1 con 524 de 750 puntos: VW Golf 1.5 TSI BlueMotion. Espacioso, comportamiento equilibrado, pero por no llevar filtro de partículas debe compartir el primer puesto. 

Puesto 1 con 524 de 750 puntos: Kia Ceed 1.4 T-GDI. Un coche sin apenas fallos reseñables, que se pone a la cabeza por sus bajos costes y su imbatible garantía.

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