Redacción Auto Bild

Cinco SUV potentes, bonitos, refinados y prácticos. ¿Se puede tener todo?

Se buca coche para todo: uno que se capaz de aglutinar familia, tiempo libre, refinamiento y diversión al volante bajo la chapa. El recién llegado BMW X3 cumple con esto. Pero no está solo. Tiene duros rivales en el Alfa Stelvio, Audi Q5, Mercedes GLC Volvo XC60. Toca comprobar si la última generación del SUV de BMW es capaz de adelantarles a todos por la izquierda. Comparativa: BMW X3 vs Alfa Stelvio, Audi Q5, Mercedes GLC y Volvo XC60.

El Alfa Romeo tiene un diseño para enamorar a muchos y muchas. Musculado, e inusitadamente deportivo para este segmento. Nuestra unida prescinde del techo panorámico opcional. El interior no es por tanto tan luminoso, pero a cambio te ahorras más de 1.500 euros y, sobre todo, ganas en espacio para las cabezas. 

En el maletero entran hasta 1.600 litros, de modo que está al nivel del BMW y el Mercedes. Y su vigoroso 2,2 litros de 180 CV y 450 Nm, es el que antes pasa de 0 a 100 km/h. 

El Alfa se pasa de duro

Rodamos los primeros metros y ya me enerva su chasis tan rígido, sus asientos escuetos, una dirección muy puntiaguda pero también suave y una visibilidad trasera más bien justa. También unas levas del cambio en el volante demasiado grandes, que entorpecen el acceso a las palancas del intermitente y el limpiaparabrisas. 

VIDEO: ¡El Alfa Romeo Stelvio a fondo!

Puesto 4 con 479 de 750 puntos. Alfa Romeo Stelvio 2.2 Diesel Q4. Espacio generoso y motor excepcional, pero falta el catalizador SCR y la conectividad es mejorable. 


Volvo aún no se despide del diésel...

... aunque haya anunciado que lo hará a medio plazo. Y la prueba es que sigue brillando en este tipo de motores. El D4 tiene catalizador SCR y es el único de esta comparativa que cumple la normativa Euro 6d TEMP.

Su dos litros biturbo de 190 CV y 400 Nm de par máximo permite una conducción relajada y silenciosa, pero al mismo tiempo sube de vueltas con avidez si se lo pides, aunque su enfoque es la suavidad. Lo mismo pasa con el chasis y la dirección. El sueco pasa por el asfalto con delicadeza, filtrando muy bien las irregularidades. Y la tacto del volante no invita a una conducción decidida, sino rodar con el mínimo esfuerzo. 

Prueba Volvo XC60 T8

Menos nos han gustado los pequeños asientos, y el uso tipo tablet de los elementos de control. La navegación por la multitud de menús de su pantalla táctil distrae demasiado de la conducción.

Puesto 4 con 519 de 750 puntos: Volvo XC60 D4 AWD. Un sueco con estilo y confort, pero no le pidas dinamismo. 


El Mercedes tira de veteranía

El GLC es el que más tiempo lleva en el mercado de la comparativa, puesto que debutó en 2015. Y con todo nos sigue sorprendiendo, sobre todo, por lo equilibrado que es. Conducimos relajados sobre cómodos asientos, degustamos el leve balanceo (nunca excesivo) de su confortable suspensión y dejamos que su potente diésel de 204 CV y 500 Nm nos lleve rápido y sin sobresaltos a nuestro destino. 

Pero nos han rechinado algunas cosas: el sistema de control por voz da la impresión de sufrir algún tipo de sordera, y echamos en falta el avisador de tráfico transversal detrás del coche, que sus rivales sí que ofrecen. Además, los gráficos de los mapas no tienen la definición que se espera hoy en día y delatan la edad de este modelo. 

El Mercedes GLC es también la referencia en Estados Unidos

Puesto 3 con 524 de 750 puntos. Mercedes GLC 250 d 4Matic. Un coche cómodo y equilibrado para viajar, pero caro y con alguna carencia. 


¿Quieres aislarte? Monta en el Audi Q5

Es espacioso, está refinadamente acabado y bien aislado del exterior. Tanto, que uno se imagina que bajo el capó bulle un TDI, pero no lo nota. Pero echamos en falta algo de nervio: en el afán de Audi por "proteger" al conductor de lo que sucede alrededor, echamos de menos más comunicación en la dirección. Además, la respuesta de su motor de 190 CV y 400 Nm se siente algo más contenida que en sus rivales. 

Precios Audi Q5 2017 (X)

Sí nos ha gustado su suspensión neumática opcional, que hace desaparecer la mayoría de las irregularidades del asfalto. Según sube la velocidad de marcha se endurece, y aporta mayor aplomo al conjunto. Si no fuera por su rácana garantía de dos años, podría haber optado al primer puesto. 

Puesto 2 con 528 de 750 puntos. Audi Q5 2.0 TDI quattro. Suspensión muy confortable, pero no es tan ágil y manejable como el BMW.


And the 'winner' is...


Lo realmente encomiable de BMW es que, aunque fabrique un coche de postura elevada como este, logra transmitir el dinamismo que sus fans esperan de la marca. El pequeño 20d de 190 CV brilla más por la manera que entrega la potencia que porque sea un prodigio de fuerza. 


Donde demuestra su talento es subiendo por carreteras de montaña. La precisa dirección guía las 1,9 toneladas de este SUV con abrumadora agilidad , apoyada en el empuje constante del motor. El firme chasis y su activa tracción total no dejan que nada desliza, e insertan y sacan al coche de las curvas con facilidad pasmosa. 

Prueba BMW X3 2.0 d

El ya conocido cambio automático de ocho velocidades encuentra siempre la relación perfecta. Y lo mejor: la diversión no cesa cuando entras en un tramo de asfalto en mal estado, porque la suspensión filtra con eficacia. Y eso es lo que debe ofrecer un SUV. No solo espacio. 

Respecto a esto último, el X3 no es el más grande de la comparativa, pero su habitabilidad es notable. Y la adereza con unos asiento generosos y de ergonomía perfecta y el genial concepto de manejo iDrive del sistema multimedia. 

¿Tiene algún defecto? Algunos, pero residuales. Como los reposacabezas delanteros que presionan un poco entre los omóplatos, o el portón, que solo se abre hasta los 1,84 metros. 

Puesto 1 con 538 de 750 puntos. BMW X3 xDrive 20d. Muy ágil, al mismo tiempo práctico y confortable para el día a día y tecnológicamente en lo más alto. 

¿Quieres conocer todas las versiones del BMW X3? Aquí las tienes


 

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