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Comparativa

Motor

Comparativa: 10 modelos diésel vs 10 modelos gasolina (II)

Comparativa diésel vs gasolina

Esta es la segunda parte de nuestra macrocomparativa diésel vs gasolina. Otras cinco parejas, frente a frente

Skoda Octavia Combi 2.0 TDI vs 1.5 TSI  

Si hoy sigue teniendo justificación un diésel, es en un coche como el Skoda Octavia Combi. Después de todo, no es una coincidencia que miles y miles de viajeros habituales sigan confiando en el TDI para hacerles muchos kilómetros cada año. 

Skoda Octavia

Este diésel tiene una respuesta suave, un par muy generoso y un consumo contenido incluso cuando vas a buen ritmo abonado al carril izquierdo de la autovía. 

Pero el Skoda también es totalmente convincente como motor de gasolina. Apenas perceptible cuando está parado, el 1,5 litros es agradablemente discreto a nivel sonoro incluso a plena carga. El pequeño déficit de par está bien oculto por la gradación exitosa de la caja de cambios de seis velocidades.

A fondo por el carril izquierdo de una autovía alemana sin límite, el velocímetro nos ha mostrado 243 km/h, una locura. Llevándolo a velocidades más lógicas en nuestra vuelta de prueba de consumo hemos conseguido 6,8 litros de media, solo 1,3 litros más que el diésel. Y es que el TDI tiene un peso adicional de más de 100 kilos que juega claramente en su contra. 

Zagas Skoda Octavia

El gasolina cuesta unos 2.500 euros menos y además ahorra en mantenimiento. Y contrarresta la desventaja de la carga del remolque 100 kilo menos con su carga útil más alta.

Al final, el diésel tiene que hacer al menos 27.219 kilómetros antes de haber ahorrado ni un céntimo en comparación con el TSI, que es más suave y cómodo. Te recordamos que, al igual que en la primera parte de la comparativa, hemos calculado los costes en Alemania, pero son bastante equiparables a los de España.

Cockpit Skoda Octavia

Ganador: gasolina. Una clara victoria: el TSI no es de ninguna manera inferior al TDI en términos de dinámica, y también es más ligero y silencioso. Al final, también es económico y tiene un mayor valor de reventa.

Kia Sorento 2.2 CRDI vs 1.6 T-GDI HEV 

Si bien la primera generación del Kia Sorento todavía estaba cerca de un vehículo todoterreno e hizo que los propietarios de caballos y embarcaciones fueran felices con sus 3,5 toneladas de carga de remolque a un precio asequible, la última generación se ha convertido en un irresistible (y no precisamente barato) SUV.

Kia Sorento

La versión de gasolina del Kia comienza con un motor de 1,6 litros híbrido está respaldado por otro eléctrico de 60 CV. Tiene una potencia del sistema de 230 CV y un impresionante par de 350 Nm.

Por desgracia, el convertidor automático exige llevar el motor alto de vueltas para sacarle la quintaesencia. 

El 2.2 litro, por su parte, es un diésel de la vieja escuela. Junto con el DSG de ocho velocidades, funciona de manera potente y predecible. Como mula de carga, deja bien atrás al híbrido: 2.500 kilos frente a 1.650. Pero es apenas más barato y pierde mucho más valor que el motor de gasolina. 

Motor Sorento

Ganador: gasolina. Una victoria estrecha. La propulsión híbrida la convierte en un SUV para ir relajado que alcanza rápidamente sus límites. El robusto diésel realmente se adapta mejor al tipo de coche, pero solo vale la pena para los conductores de remolques y los conductores frecuentes.

Opel Corsa 1.5 D vs 1.2T

¿Un diésel en un Opel Corsa? Esta combinación nunca ha sido muy popular en los coches pequeños. Es cierto que en su sexta generación el Opel ha crecido, pero, ¿lo suficiente para justificar un diésel? Al fin y al cabo, es el único cuatro cilindros de la gama Corsa, mientras que a los motores de gasolina ya les basta con tres.

Opel Corsa

Al arrancar en frío, hasta el más lego en temas automovilísticos reconoce que este Opel es un diésel. Pero una vez lanzado, sin embargo, progresa de manera elástica y poderosa. El truco es mantener el giro del motor a buen nivel. Y es que a menos de 2.000 revoluciones hay un hueco considerable, un retraso del turbo que nos retrotrae a los años 90.

El gasolina funciona de forma mucho más convincente. El tres cilindros sobrealimentado responde como un motor más grande, silencioso y sofisticado. Su déficit de par de 45 Nm respecto al diésel apenas se nota, incluso puntúa con una respuesta más directa. Su transmisión de seis velocidades es precisa y pasa de 0 a 100 en menos de diez segundos. 

Motor Corsa

Por si fuera poco, cuesta unos 1.800 euros menos que el diésel, al que hay que hacerle, como poco, 32.477 kilómetros al año para amortizarlo. 

Ganador: gasolina. Silencioso, elástico, potente y económico. El motor de gasolina de tres cilindros es divertido y ahorra dinero. El diésel se queda atrás en todas las áreas. ¿Un Opel Corsa con motor diésel? Probablemente, ya ha perdido todo el sentido. 

Mercedes E 400 d 4MATIC Estate vs E 450 4MATIC Estate

En el Mercedes Clase E hay que fijarse en el cuentarrevoluciones para saber qué tipo de motor llevamos bajo el capó. Todo funciona con tal suavidad, sea diésel o gasolina, apoyado en su automática aterciopelada de nueve velocidades, que el tópico de los hoscos diésel de Mercedes ha quedado definitivamente desterrado. 

Mercedes Clase E

Especialmente en la variante 4Matic el diésel es una opción ideal: 330 CV, 700 Nm de un seis cilindros en línea con un funcionamiento refinadamente perfecto. 

Eso no quiere decir que el Mercedes de gasolina no sea una opción muy a tener en cuenta, claro. Pero también gasolina. En el E 450 también hay un seis en línea que funciona casi en absoluto silencio, apoyado por un motor eléctrico de 22 CV. El sistema Start-Stop es inmejorablemente suave gracias al generador de arranque de 48 voltios. La sed de gasolina sigue siendo más que justa con 9,5 litros para esta categoría de alto rendimiento.

Independientemente de si es diésel o gasolina, la Clase E vuelve a poner el listón muy, muy alto. La comodidad de conducción, el funcionamiento y la coordinación son de un planeta diferente tanto en el diésel como en el gasolina.

Cockpit Clase E

Ganador: diésel. Con los mejores ingredientes y una perfecta coordinación, el E 450 y el E 400 d brindan el máximo placer de conducción. El hecho de que el diésel gane al final se debe exclusivamente a los costes.

Peugeot 2008 PureTech 130 vs GT BlueHDi vs e-2008

En el Peugeot 2008 hay algo que no cambia ya sea la versión diésel, gasolina o (hemos hecho una excepción aquí) eléctrica: la suspensión cómoda y la dirección suave hacen que el Peugeot sea un automóvil muy acogedor. El cockpit aspecto deportivo es solo un espejismo.

Peugeot 2008

¿Qué motor va mejor con este Peugeot? No puedes equivocarte con ninguno de los tres. El gasolina de tres cilindros es el único con una caja manual de seis velocidades en la prueba. No importa, en primer lugar le da al motor una ventaja de precio y en segundo lugar armoniza bien con el turbo de 1.2 litros. Sus 230 Nm están disponibles en un amplio rango de revoluciones y son una gozada en el día a día. Pero los 7,4 litros del test de consumo no son precisamente comedidos.

Hemos medido 5,6 litros para el diésel. Y sus 1,5 litros y 300 Nm son más que suficientes para navegar con brío por el tráfico diario. El sonido es inequívocamente diésel, pero en general, es bastante contenido.

Cockpit 2008

El diésel rueda con la automática de ocho velocidades opcional, lo que encaja con la naturaleza relajada del pequeño francés incluso mejor que la transmisión manual. El precio extra de 4300 euros por el motor de gasolina solo se recupera tarde, después de más de 35.000 kilómetros, también por la mayor pérdida de valor. 

¿Y el e-2008? La batería de 50 kWh permite una autonomía de unos 300 kilómetros. La carga, gracias a unos impresionantes 100 kW, permite llenar la batería a un 80 por ciento después de solo 30 minutos. Y el precio final no es exageradamente mayor respecto al gasolina. 

Ganador: gasolina. Finalmente es el que mejor encaja con la personalidad de este coche, pero cualquiera de las tres opciones es muy gratificante.

Y además