Ya he probado el primer Honda CR-V PHEV de la historia. "Una pena que este SUV no esté en los primeros puestos de ventas"

Tiene 184 CV, es espacioso, silencioso y con una calidad de rodadura muy alta. Ahora, por primera vez en su historia, el Honda CR-V puede ser híbrido enchufable.

En 1984 honda presentó el Civic Shuttle 4WD, un Civic con una posición de conducción más alta, tracción a las cuatro ruedas y una imagen más campera, gracias a unos guardabarros más grandes. Este modelo es el germen del protagonista de mi prueba, el nuevo CR-V PHEV que representa lo que pide la gente en un SUV del segmento D.

Pero eso no quiere decir que sea un modelo nuevo. El CR-V, lanzado en 1995, no estrenó la denominación SUV (eso lo hizo el Jeep Cherokee de primera generación en un folleto de ventas de 1974), sí abrió el camino en el mercado, al menos en el no-americano.

La que está a la venta es la sexta generación del todocamino más vendido del mundo y se ofrece ahora, por primera vez en la marca, en esta variante híbrida enchufable, una variante que tenía ganas de conducir, pues ya pude probar el Honda CR-V e:HEV que me dejó un muy agradable sabor de boca. Tanto es así, que creo que  pena que este SUV no esté en los primeros puestos de ventas.

Que te guste más o menos el diseño de un coche es algo subjetivo, pero desde mi punto de vista, creo que Honda lleva acertando mucho en estas últimas generaciones de modelos, pues se ha vuelto a superar con un aspecto rotundo y que me recuerda a algunos modelos americanos. 

Además, no es precisamente pequeño: tiene 4,71 metros de longitud (unos 10 cm más que un Toyota RAV4 y prácticamente lo mismo que el KGM Torres HEV, que se acaba de presentar y que ya ha probado mi compañero Luis Guisado), 1,87 de anchura y 1,67 de altura, por lo que es 10,5 cm más largo y 1 cm más ancho, además de ser 1,5 cm más bajo que su predecesor. 

Dentro hay calidad y bienestar, pero le falta chispa

El interior destaca por la consistencia de sus ajustes. Adopta, en su mayoría, materiales gomosos y plásticos blandos, y lo que para mí me parece muy importante: botones físicos para el sistema de climatización. Quizá se me quede algo justa la pantalla de 9" del sistema multimedia (10,2" es la del cuadro de instrumentos), que, además, no tiene una muy buena resolución. 

Me desplazo a las plazas traseras, cuyo acceso se realiza de forma fácil, gracias a la altura de la carrocería, pero, sobre todo, al gran ángulo de apertura de las mismas que hace que sea muy sencillo colocar a un bebé en su sillita. 

Y como la distancia entre ejes suma 2,70 metros, 35 cm más que el anterior CR-V, el espacio para las piernas es muy grande (ha crecido en 1,6 cm); el de la cabeza también es holgado. Por cierto, la banqueta puede desplazarse hasta 18 cm y los respaldos, colocarse en ocho posiciones diferentes. Por su parte, el maletero cubica 635 litros, 138 más que su predecesor. 

En marcha con el Honda CR-V PHEV

El sistema PHEV está compuesto por un motor de gasolina 2.0 de 148 CV y dos propulsores eléctricos, uno de 184 CV que hace la labor de impulsor y otro que trabaja junto con el de combustión como generador. 

Asimismo, suma una  batería de 17,7 kWh que puede ser cargada a 6,7 kW y con la que puede recorrer hasta 82 km en modo eléctrico, pero que durante esta prueba en condiciones reales de circulación se han quedado 65 km.

Cuando casi se agota la batería, en ciudad puede moverse con unos 3,5 l/100 km. Con ella a cero, lo que sucede en viajes largos por carretera, a 120 km/h, el consumo conseguido es de 7,4, que no está nada mal para su peso (1.991 kg) y dimensiones. Y en recorridos mixtos, con la carga agotada, he medido un consumo medio es de 6,0.

A la hora de enfrentarte a la carretera, tiene bastante empuje, como dejan claro los 4,8 segundos que he medido en su paso de 60 a 100 km/h y los 6,0 del 80-120 km/h. Estos datos se traducen en unos adelantamientos rápidos y seguros, aunque quizá me ha sorprendido más los 9,1 en el 0 a 100 km/h (0,3 s más rápido que el dato oficial) debido a la suavidad en la entrega de potencia.

Sin duda su terreno predilecto es la autopista. Durante la prueba, este CR-V PHEN me ha mostrado muy buenas maneras, con una gran calidad de rodadura y una estabilidad lineal elevada, aunque como te puedes imaginar es en ciudad donde más partido le vas a sacar.

Algo peor se siente en una carretera revirada. Tiene un centro de gravedad bajo que te permite rodar con ligereza y suavidad, pero cuando la cosa se retuerce más de la cuenta, su peso y un eje delantero poco dado a la deportividad, te va a pedir que bajes el ritmo.

Valoración

Nota 7.8

Ha tardado en llegar, pero por fin el configurador del CR-V incluye versión híbrida enchufable. Está muy bien insonorizado, tiene una calidad de rodadura excelente y es muy cómodo. Su precio no es bajo, pero el equipamiento de serie es muy abundante. ¡Qué gran coche!

Lo mejor

Calidad de rodadura, buenos materiales y ajustes, acceso a las plazas traseras y al maletero, autonomía eléctrica real

Lo peor

Pantalla central de 9" pequeña, comportamiento en asfalto roto o en carreteras con muchas curvas, peso cercano a los 2.000 kg

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Hugo Valverde

Web Mánager autobild.es y responsable de Audiencias

Hugo Valverde es Responsable de Audiencias y webmanager en AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2007. 'Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida'. Eso ha hecho.

Honda CR-V e:PHEV 184 CV

MODELO

CR-V

VERSIÓN

Honda CR-V

NOTA8

VER PRUEBA

Aquí tienes la prueba del Honda CR-V 2019, que, en esta ocasión y tras presentarse con un motor de gasolina 1.5 turbo, llega con propulsión híbrida y etiqueta Eco.