Prueba

Comparativa Mercedes GLA, Clase A, Clase B y CLA

David López

Por el momento, el Mercedes GLA ha salido bien parado en todas las pruebas. Ahora lo enfrentamos contra sus propios hermanos: Clase A, B y CLA 200 CDI, con un resultado muy sorprendente.

Los ingenieros de Mercedes han creado cuatro automóviles diferentes partiendo de las mismas piezasy ahora se enfrentan en esta comparativa. Por ejemplo la plataforma, el motor, los ejes, la transmisión, el equipamiento, los asientos, los aireadores, los mandos y los botones del salpicadero. Ese es el caso del Clase A, el Clase B, el CLA y el GLA. Todo está muy pensado en la marca de la estrella: el CLA debía ser un inteligente coupé de cuatro puertas, el GLA un estiloso SUV y el Clase A un compacto con tintes deportivos. ¿Y la Clase B? Pues nada, simplemente un monovolumen compacto aburguesado que, contra todo pronóstico, resulta ser el ganador de esta comparativa porque es más espacioso y práctico que los nuevos modelos.

Los cuatro llegan con la motorización turbodiésel CDI (tres con el 1,8 litros, uno con el 2,2 litros) y todos equipan de serie el cambio automático de doble embrague con siete velocidades 7G-DCT. El cual, por cierto, no nos ha gustado especialmente: da demasiados tirones al acelerar y durante la conducción no responde con la decisión esperada. Esto es algo que se repite en los cuatro modelos, aunque cada uno tiene sus propios matices. Por eso, en las siguientes páginas comprobarás que el nacer con los mismos mimbres no significa vivir después la misma vida...

Mercedes CLA 200 CDI

Mercedes tenía claro que su CLA iba a ser un coupé de cuatro puertas. Hay quien piensa que un coupé solo puede tener dos puertas, pero yo puedo afirmar que este coche lo es: silueta baja y alargada, curvas marcadas, ventanillas sin marco. Salta a la vista. Bajo su techo bajo e inclinado ofrece poco espacio y delante vas muy bajo, aún más cerca del asfalto que en el Clase A. Las plazas traseras son estrechas y, aunque pueden viajar dos adultos, Mercedes debería referirse a su modelo como un 2+2. El Mercedes CLA monta el mismo 1.8 de cuatro cilindros de los Clase A y Clase B 200 CDI. Solo cumple con la norma Euro 5 y es bastante gruñón, algo que no casa demasiado con su elegante exterior. Eso sí, tiene potencia y temperamento suficientes y consume 5,5 l/100 km, igual que el A 200 CDI. También ofrece un comportamiento similar: manejable, temperamental, firme. La suspensión filtra bien las irregularidades del terreno... salvo los baches pequeños, porque al pisarlos transmite ligeros golpes al interior. El CLA 200 CDI cuesta 35.989 euros (con DCT y llantas de 17 pulgadas). Mucho dinero. Sin duda, el CLA es algo especial.

Mercedes GLA 200 CDI

Dejemos que hablen las cifras para aclararnos: el GLA, con 4,42 metros y 1,49 de alto, le saca 13 y 6 centímetros, respectivamente, al Clase A. Eso significa que el acceso es más cómodo, que no vas tan bajo y que las puertas son más grandes. Pero eso no implica que sea más espacioso, lo que nos ha sorprendido, porque según nuestras medidas incluso pierde tres centímetros delante. Y con todo, te sientes más desahogado. Eso tiene que ver con unas ventanillas más grandes y un par de trucos: la postura más elevada al volante aporta más visibilidad y detrás, aunque es tan estrecho como el Clase A, la banqueta va más baja, lo que deja mayor espacio para la cabeza. Especialmente a los adultos. El Mercedes GLA está impulsado por un 2.2 diésel que cumple con la norma de emisiones Euro 6. Una mecánica de respuesta tosca, pero que empuja con fuerza y decisión. El GLA rueda tan desahogado como el Clase A 200 y su suspensión es igual de firme. Eso sí, como el punto de gravedad es más elevado, balancea más en las curvas. Y en el precio también está más arriba: cuesta 33.572 euros (con cambio DCT y ruedas de 18 pulgadas). Cuestión de cifras...

Mercedes A 200 CDI

No hay discusión: el Clase A es un éxito rotundo. Algo que no era 100% esperable al principio debido a sus plazas traseras estrechas y a un chasis demasiado duro. Delante uno adopta una postura baja y deportiva, detrás se va más incómodo. Es estrecho para cualquier adulto, sea cual sea su estatura. También es precaria su visibilidad trasera, debido a su diminuta luneta. Va motorizado con un 1.8 diésel que cumple la norma Euro 5, no es precisamente silencioso y tiene una respuesta ruda. Con 1.486 kilos, es el más ligero de la comparativa y el que responde con mayor alegría al acelerador, especialmente frente al Clase B. Junto al CLA es el que menos consume: 5,5 litros. Después de soportar numerosas críticas, el Mercedes Clase A recibió a finales de 2013 una suspensión más suave, pero el A 200 CDI sigue teniendo un tarado firme que provoca golpeteos sobre baches cortos, aunque filtra con eficacia las irregularidades prolongadas. A su favor tiene un comportamiento ágil y una dirección directa. Por eso es el más divertido de este cuarteto. Con un precio de 32.361 euros (con cambio DCT y llantas de 17 pulgadas) es el más recomendable de los cuatro. Ojo: ¡eso no quiere decir barato!

Mercedes B 200 CDI

Ante todo, discreción. Mientras sus rivales buscan llamar la atención, el Clase B pasa bastante desapercibido. Un coche con una apariencia sobria y modesta. Con 1,56 metros de altura, supera al GLA en seis centímetros y eso se nota en el interior. No solo vas más desahogado, sino que el espacio real es mayor, especialmente detrás. Aquí es donde los pasajeros irán más cómodos, incluso los más altos. Y el B 200 es el único que ofrece una buena modularidad, eso sí, pagando un extra. Por 682 euros, la banqueta trasera será deslizable. Así, el maletero se puede volver aún más grande y eso que es el que tiene más capacidad: de 486 a 1.545 litros. Está propulsado por el mismo 1.8 CDI que el A y el CLA. Y también aquí empuja con fuerza, de hecho el Clase B no es mucho más lento que sus hermanos. Sin embargo, las impresiones de conducción sí que difieren: balancea más, rueda más sosegado, la dirección no es tan directa... Y la suspensión es la más cómoda; no se puede decir que sea muy suave, pero es la que mejor filtra los baches. Con un precio de 32.423 euros (incluido el DCT) el Clase B es incluso más caro que el A, pero eso no le impide ganar.

CONCLUSIÓN

Mercedes inventa nuevos estilos de vida e innova con modelos como el GLA, a medio camino entre un compacto y un SUV, o el CLA, un coupé de cuatro puertas. Pero tiene que llegar el Clase B para enseñar cómo se hacen las cosas. Tal vez no sea especialmente bonito, pero es el más espacioso, cómodo y práctico. Lo que no nos ha convencido en ninguno de los tres es la ruda respuesta del motor diésel, un cambio algo lento y una suspensión un tanto rebotona. De una marca como Mercedes, esperábamos algo más...

Imagen de perfil de David López

Director Online

Coches grandes, pequeños, urbanos, deportivos... todos son interesantes y tienen mucho que probar y contar