Prueba

Mercedes A 45 AMG: deporte extremo

Kike Ruiz

¿Puenting? ¿Paracaidismo? ¿Rafting? Si quieres sentir cómo la adrenalina fluye por tus venas, olvídate de todo eso... El Mercedes A 45 AMG es un cóctel que seguro te va a encantar. Eso sí, prepara 55.150 euros...

Quién lo ha visto y quién lo ve... Si hace un par de años me llegan a decir que el Mercedes Clase A iba a tener bajo el capó 360 CV no me lo hubiese creído. Sin embargo, la nueva carrocería y la estimable ayuda de AMG han hecho posible un modelo que, ahora mismo, no tiene rivales en su segmento: el Mercedes A 45 AMG.

Ni Volkswagen Golf R, ni Audi RS 3 ni ningún compacto deportivo que te puedas imaginar llega a su nivel de su rendimiento. Para muestra un botón: el Mercedes A 45 AMG que tengo entre manos pasa de 0 a 100 km/h en solo 4,6 segundos, una cifra inalcanzable por todos ellos. Y es que el cuatro cilindros sobrealimentado de este Mercedes es un aluvión fuerza.

Su sonido ya es bronco desde el ralentí (y eso que no cuenta con el escape AMG Performance –724 euros– que anuncia unos cuantos decibelios más) y su zona buena se encuentra a partir de las 2.000 rpm, momento en el que el turbo sopla con todas sus ganas. Por debajo de ese punto no hay mucha chicha, ni muchas sensaciones donde rascar, la verdad. Una vez que lo superas, prepárate porque este Clase A 45 AMG se desata. Lo bueno es que la marca de la estrella ha hecho bien al elegir su tracción integral 4Matic para derivar al asfalto toda esa energía desbocada.

De esa forma, cuando hundes el pie derecho lo puedes hacer sin piedad porque no vas a tener pérdidas de tracción ni esas molestas sacudidas en el volante de los GTI con tracción delantera. Dicho de otra forma: vas a poder salir de las curvas a fondo con ambos ejes digiriendo tus ímpetus sin problemas y una gran sonrisa en tu cara.

El que puedas tomar las curvas a una velocidad tan demencial se debe en parte a un chasis que resulta extremadamente duro. Si eres un fanático de la conducción deportiva puede que para ti sea una gran noticia, pero para el resto de los mortales este esquema, ayudado por unas llantas de perfil muy bajo, hace que tu espalda te lo vaya a agradecer cada vez que te bajes del coche (y eso que los asientos son cómodos y están bien perfilados).

A cambio, a tus manos llega con nitidez toda la información que necesitas para poder avivar el ritmo. Cuando lo hagas, los frenos no van a ser ningún obstáculo, ya que cumplen sobradamente con una conducción exigente.

Pero no todo es perfecto. El cambio AMG DCT de siete velocidades y doble embrague me parece algo lento. Tiene tres modos de uso (Normal, Sport y Manual) y en ninguno de ellos logra reducir de una forma lo suficientemente rápida como para convencerme.

Pero no todo es malo: las primeras marchas son cortas y eso permite ganar aceleración con facilidad. ¿Conclusión? Si tienes la friolera de 55.150 euros y ganas de pasártelo en grande de verdad (nada de GTI), este es un candidato perfecto.

Imagen de perfil de Kike Ruiz

Redactor de AUTO BILD