Michael Schumacher no es solo uno de los mejores pilotos de Fórmula 1 de la historia. También ha dado nombre a algunos coches

Con siete títulos mundiales, Michael Schumacher es uno de los pilotos más laureados de la Fórmula 1. Repasamos algunos coches a los que prestó su nombre.
Más de 11 años han pasado desde que Michael Schumacher sufrió aquel terrible accidente mientras esquiaba y, desde entonces, su estado de salud es todo un misterio. El ‘Kaiser’ es uno de los mejores pilotos que han pasado por la Fórmula 1, pero también ha prestado su nombre a algunos coches.
El binomio que se creó entre Michael Schumacher y Ferrari fue uno de los más importantes de la historia de la competición, tanto dentro como fuera de los circuitos.
Tanto es así que el piloto alemán ha participado en el desarrollo de algunos modelos, como ocurrió con el Ferrari 458 Italia. Concretamente, en aspectos como la ergonomía en el habitáculo.
Pero también ha habido coches que, directamente, han llevado su nombre. Exactamente, ediciones especiales que sirvieron para impulsar las ventas del modelo. Dos de esos coches fueron de Fiat y uno de Ferrari.
Fiat Seicento Schumacher

En 2001, Fiat lanzó una edición especial del Seicento, denominada ‘Michael Schumacher’, y limitada a sólo 5.000 unidades, de las cuales, apenas 260 llegaron a España. El modelo conmemoraba el primer título conseguido con Ferrari en la F1 en la temporada 2000.
Basada en el acabado Sporting, contaba con un kit aerodinámico de Abarth compuesto por un alerón en el techo y unos pequeños faldones laterales. Además, tenía unas llantas de 14 pulgadas en lugar de las originales de 13 y la firma del piloto alemán impresa en el paragolpes delantero, en los faldones y en la puerta trasera.
En el interior, incluía algunos detalles distintivos, como una palanca del freno de mano y una base de la palanca del cambio específicas, además de una pequeña placa con el número de la unida.
Los cambios eran meramente estéticos, ya que el resto del coche era el mismo que el Fiat Seicento Sporting, lo que significa que montaba un motor de cuatro cilindros y 1.1 litros con 54 CV y 86 Nm de par a 3.250 rpm.
Fiat Stilo Schumacher

Después de una década de los 90 buena para Fiat, con modelos como el Punto, el Bravo, el Marea o el Brava, las cosas no fueron tan bien en los 2000. El Fiat Stilo destacó por un diseño atractivo, mejoras notables en el equipamiento y en los acabados y motores turbodiésel con buenas prestaciones.
Sin embargo, el Stilo lo tuvo difícil para competir con los cocos de la categoría, como fueron el Seat León o el Ford Focus, además del Volkswgaen Golf, claro está.
Para intentarlo, Fiat realizó algo habitual en la marca y que suele salirle bien: lanzar ediciones especiales. Hubo un Stilo Abarth, aunque estaba lejos de ser un GTI, y también destacó el Stilo Schumacher.
Presentado en el Salón del Automóvil de París de 2004, rendía tributo al piloto alemán, que ese mismo año conquistó su quinto mundial de Fórmula 1 consecutivo con la Scuderia Ferrari, y el séptimo de su carrera.
Estaba basado en la versión Abarth a la que Fiat añadió un kit estético realizado por Zender, compuesto por paragolpes, taloneras, un alerón trasero sobre la puerta del maletero y unas llantas de 17 pulgadas con diseño específico.
Bajo el capó, se podía optar por el motor de gasolina de cinco cilindros y 170 CV del Stilo Abarth o un 1.9 Multijet turbodiésel de 140 CV. La producción estuvo limitada a 3.500 unidades y, más allá de las modificaciones estéticas, era igual que la versión Abarth.
Ferrari 488 GTB "The Schumacher"

También el Salón de París, pero de 2016, sirvió de escenario para conocer una versión especial del Ferrari 488 GTB, bautizada como “The Schumacher”, en homenaje al ‘Kaiser’, que ya llevaba casi tres años en coma tras el accidente.
El coche era el mismo que el original, la única diferencia era la carrocería, pintada con los colores del F2003-GA que pilotó Schumacher en la temporada 2003 y con la que ganó su tercer título con la escudería italiana.
El motor era un V8 biturbo de 3.9 litros, derivado del 458 Italia, pero con algunos cambios, empezando por la sobrealimentación. Entregaba una potencia de 670 CV a 8.000 vueltas y 760 Nm de par máximo. El motor del 458, además de ser atmosférico, tenía una mayor cilindrada (4.5 litros).
El propulsor iba asociado a una caja de cambios automática de doble embrague y siete relaciones. Según datos oficiales, el 488 GTB aceleraba de 0 a 100 km/h en 3,0 segundos, de 0 a 200 km/h en 8,3 segundos y alcanzaba una velocidad máxima “superior a 330 km/h”.
