El Tesla Model Y frente a la autonomía real: alguien lo ha cargado a tope y ha conducido hasta que se ha descargado del todo. El resultado puede que no sorprenda a nadie

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Olaf Itrich
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Tesla demuestra por qué sigue liderando el coche eléctrico: el Model Y logra un consumo sorprendentemente bajo a velocidad constante y supera a un duro rival.

Tesla siempre ha sacado músculo de sus coches. Aunque es cierto que durante un tiempo su catálogo se ha quedado atrás, sobre todo teniendo en cuenta el salto que han dado las marcas chinas en los últimos años, la compañía de Elon Musk ha demostrado una vez más por qué es el rey de los eléctricos. Ahora ha demostrado que el Model Y es capaz de hacer consumos mínimos a una velocidad sostenida.

El Tesla Model Y lleva años demostrando por qué es uno de los coches eléctricos más llamativos del mercado. Pocos son capaces de superar sus ventajas. 

Sin embargo, el camino se demuestra andando, y una mejor dicho, ya que este modelo de Tesla tiene unos consumos que son la envidia de sus rivales.

Uno de los principales problemas que encuentran los usuarios que se interesan por los vehículos eléctricos es su autonomía. Algo que el Model Y quiere desterrar. La última prueba de Out of Spec ha demostrado su fortaleza.

A pesar de que en otros aspectos los coches de Tesla pueden cojear un poco más, lo cierto es que en cuanto a la autonomía estos vehículos han demostrado que no tienen rival.

El Tesla Model Y Performance se impone a sus rivales

En una prueba comparativa a velocidad constante de 113 km/h, el Tesla Model Y Performance recorrió alrededor de 499 kilómetros. Lo hizo en condiciones comparables a las de otro SUV eléctrico reciente, el Rivian R2, pero con un resultado claramente mejor en carretera.

Hay que tener en cuenta que el Tesla Model Y Performance ni siquiera es la versión más eficiente en lo que a maximizar la autonomía se refiere. En concreto, homologa 492 kilómetros de autonomía y una aceleración de 0 a 100 kilómetros/hora en 3,3 segundos, junto con una velocidad máxima de 250 kilómetros/hora.

Además de sus potentes baterías, la aerodinámica y el software también tienen un papel crucial en esta mejora de la autonomía. De hecho, la forma del Tesla Model Y siempre ha sido muy cuestionada por las formas redondas; sin embargo, estas sirven para cortar mejor el aire.

En un coche eléctrico, la aerodinámica se vuelve decisiva cuando se circula rápido durante horas. Pero, al subir la velcoidad, el aire puede jugar en nuestra contra.

Por eso un SUV más cuadrado, más alto o con estética todoterreno puede parecer más atractivo visualmente, pero penalizar consumo y autonomía real.

El Rivian R2 sirve como buen contraste. Sobre el papel, es un rival muy serio: más robusto, más aventurero y con una imagen diferente. Pero en la misma prueba a 70 mph se quedó en 407 kilómetros, por detrás del Tesla.

Aunque es cierto que en ciudad todos los coches eléctricos dan la talla, lo cierto es que en grandes viajes sí se nota la diferencia. Un coche que consume menos puede parar más tarde, cargar menos energía para recorrer la misma distancia y reducir la incertidumbre del conductor.

En la práctica, eso convierte al Tesla Model Y en un coche más fácil para quien quiere usarlo como vehículo principal. A estas cualidades se le suma la red de Supercargadores de Tesla.

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Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.