Tesla retira varios Tesla Model 3 y Model Y de la circulación porque "no cumplen con los requisitos de la prueba sin cinturón de seguridad"

Tesla recompra 15 coches en EEUU tras detectar que no cumplen la normativa de seguridad del país. Los coches producidos en Berlín y Shanghái eran para Canadá.
La seguridad vial es lo más importante a la hora de construir un coche y eso es algo que tienen interiorizado todos los fabricantes. Sin embargo, los tiempos cambian, las tecnologías también, y por eso los sistemas de seguridad se van modernizando y cada vez son más. Pero, precisamente, este salto hacia delante es lo que está perjudicando a Tesla, que ha tenido que retirar del mercado y recomprar 15 vehículos porque "no cumplen con los requisitos de la prueba sin cinturón de seguridad".
En concreto, la Administración Nacional de Seguridad Vial (NHTSA) de EEUU ha puesto sus ojos en los modelos de Tesla que se han fabricado en las plantas de la compañía situadas en Berlín y Shanghái.
Según el organismo, estos coches se construyeron para cumplir con las normas de seguridad canadienses, pero luego acabaron en EEUU, con una normativa diferente.
Es cierto que, expuesto así, no parece tan grave, pero la realidad es que sí lo es, ya que, según el Gobierno de Donald Trump, estos modelos no cumplen con la normativa en seguridad vial impuesta en el país, por lo que estos coches no pueden circular.
En concreto, no están equipados con un airbag para las rodillas, lo que significa que "no cumplen los requisitos de la prueba sin cinturón de seguridad".
Un error que le va a costar mucho dinero a Tesla
De los modelos que tiene en el mercado Tesla, los que aparentemente tienen problemas son el Model 3 y el Model Y. También es verdad que son los coches más vendidos de la marca de Elon Musk.
En concreto, del Tesla Model 3, la NHTSA afirma que el modelo canadiense no se ha sometido a las pruebas de resistencia al impacto del parachoques utilizadas en Estados Unidos.
Por otro lado, el Model Y no está equipado con las medidas de seguridad necesarias para cumplir con la norma FMVSS n.º 201. Esta última regula la protección de los ocupantes del habitáculo en caso de impacto.
Los coches que presentan estos problemas, según la NHTSA, son los que se vendieron en Canadá entre el 21 de diciembre de 2023 y el 16 de febrero de 2026.
Tras la venta, los clientes se pusieron en contacto con la empresa para solicitar cartas de conformidad que les permitieran importarlos a Estados Unidos.
En estos escritos, la compañía confirmaba que los modelos cumplían con "todas las normas federales aplicables en materia de seguridad de los vehículos de motor, parachoques y prevención de robos, salvo determinadas normas relacionadas con el etiquetado y las luces de circulación diurna descritas en 49 C.F.R. 591.5(g)". Algo que no era totalmente cierto.
Sin embargo, tras recibir una carta de conformidad enviada "por un canal de comunicación fuera del habitual", Tesla decidió poner en marcha una revisión interna.
El resultado fue que la compañía entendió "las diferencias de diseño y equipamiento entre los vehículos fabricados en… diferentes plantas de montaje, y si las diferencias de equipamiento entre mercados afectaban al cumplimiento de los requisitos de la FMVSS".
Aunque nunca es tarde si la dicha es buena, lo cierto es que Tesla debería haber hecho estas comprobaciones mucho antes de recibir las famosas peticiones.
Tesla se enfrenta ahora a un gasto considerable, ya que está recomprando vehículos que se importaron a Estados Unidos. En el caso de los modelos que aún no se han importado, se están revocando sus certificados de conformidad y los propietarios recibirán "nuevos certificados en los que se indique correctamente que los vehículos no cumplen con determinadas normas FMVSS".



