Elon Musk dice que va a abrir el código de los Tesla Model X y Model Y. Y a nadie le va a sorprender demasiado si no ocurre lo que dice: ya pasó con el Roadster

El máximo responsable de Tesla ha anunciado a través de las redes sociales que tiene la intención de abrir el código de dos de sus coches más longevos, el Model S y el Model X.
Elon Musk vuelve a prometer que Tesla abrirá parte de su tecnología al público. El CEO de la firma estadounidense es un habitual de las redes sociales y en más de una ocasión ha aprovechado el poder de difusión que estas tienen para hacer alguna que otra confesión. Esta vez, el objetivo son los Tesla Model S y Model X, dos de los modelos más veteranos de la marca americana. Sin embargo, el anuncio que Musk hizo a finales de la semana pasada en X (anteriormente Twitter) ha despertado bastante escepticismo porque no sería la primera vez que el fabricante habla de “liberar” el código de uno de sus vehículos sin que el resultado termine siendo lo que muchos esperan.
Según publica Electrek, Elon Musk aseguró que Tesla tiene previsto “hacer de código abierto” el desarrollo de los Model S y Model X, tomando como referencia lo que ya hizo anteriormente con el primer Tesla Roadster. Sin embargo, ese precedente es precisamente el que hace que muchos duden de que la compañía vaya a ofrecer un acceso real a toda la información técnica de estos modelos.
Tesla ya lo prometió hace tres años
No sería la primera vez que Tesla promete abrir el acceso a uno de sus coches. En noviembre de 2023, Musk anunció que todo el diseño y la ingeniería del primer Roadster pasaban a ser de código abierto y llegó a afirmar que “todo lo que tenemos, ahora lo tenéis vosotros”. La realidad, en cambio, fue muy distinta.
Lo que Tesla publicó entonces se limitó a un pequeño repositorio en GitHub que incluía varios archivos relacionados con las comunicaciones internas del vehículo, un programa de diagnóstico y un par de documentos en formato PDF. A ello se sumaban otros cinco paquetes de documentación disponibles únicamente a través del portal de servicio de la marca y accesibles tras iniciar sesión con una cuenta de usuario.
Aunque aquella información resultó útil para algunos desarrolladores e investigadores, estaba muy lejos de lo que habitualmente se entiende por un proyecto de código abierto. No se publicaron los archivos de diseño CAD, los planos mecánicos, el código fuente del software, los esquemas completos de la electrónica ni tampoco la documentación necesaria para reproducir o modificar el vehículo de forma independiente.
Además, el propio repositorio ha permanecido casi inalterado desde su publicación. Los principales archivos ya se habían subido un año antes del anuncio oficial y, desde entonces, apenas ha recibido actualizaciones.
Otro aspecto que también generó críticas fue la ausencia de una licencia de software libre. Tesla acompañó la documentación con un texto en el que rechazaba cualquier responsabilidad sobre el uso de esos archivos, pero sin conceder expresamente permisos para copiarlos, modificarlos o redistribuirlos. Desde el punto de vista jurídico, eso impide considerar que aquel material fuera realmente ‘open source’, tal y como señalaron diversos especialistas.
¿Cambio de planes con el Tesla Model S y Model X?
Ahora la compañía quiere repetir esa estrategia con el Tesla Model S y el Tesla Model X. Ambos modelos representan el origen de la compañía como fabricante de vehículos eléctricos de gran volumen y, aunque continúan formando parte de la gama, su protagonismo comercial ha disminuido frente a los exitosos Tesla Model 3 y Model Y.
Precisamente por eso, muchos interpretan este movimiento como una forma de dar una segunda vida a dos modelos históricos sin que la compañía tenga que seguir destinando tantos recursos a su desarrollo.
Sin embargo, la experiencia con el Roadster hace pensar que el contenido publicado podría volver a limitarse a herramientas de diagnóstico, bases de datos de comunicaciones internas y algunos documentos técnicos, dejando fuera la información realmente valiosa para desarrolladores o fabricantes independientes.
Uno de los aspectos que sí podría resultar interesante sería la publicación completa del software basado en Linux que utilizan estos vehículos. Tesla ya tuvo que liberar parte del código hace años tras las reclamaciones relacionadas con el cumplimiento de las licencias GPL, aunque distintas organizaciones especializadas consideran que aquella publicación nunca llegó a ser completa.
Por ese motivo, algunos expertos creen que la apertura del software de los Tesla Model S y Model X podría servir para completar ese proceso pendiente. No obstante, de momento no existe ningún calendario oficial ni detalles concretos sobre qué información piensa publicar Tesla.
El anuncio de Elon Musk vuelve a situar sobre la mesa la posibilidad de acceder a la ingeniería de algunos de los modelos más importantes de Tesla. Pero el precedente del Roadster invita a mantener la prudencia, porque la compañía ya utilizó anteriormente el término “código abierto” para referirse a una documentación que estaba muy lejos de lo que muchos esperaban que fuera.
