Mazda CX-5 u Honda CR-V: dos SUV diferentes, pero igualmente interesantes, para comprar si buscas un coche con etiqueta ECO

El Mazda CX-5 y el Honda CR-V son dos de esos SUV que escapan de lo establecido en este segmento. Los analizamos para averiguar cuál es la mejor opción de compra.
Salir de la norma es posible incluso en el competitivo segmento SUV. Para demostrarte que hay modelos interesantes más allá de las marcas más tradicionales, en este artículo vamos a analizar a fondo todo lo que ofrece el Mazda CX-5 y el nuevo Honda CR-V, para que también contemples la posibilidad de comprar un SUV diferente al resto.
Estos dos modelos pertenecen a segmentos diferentes, pero lo cierto es que conservan bastantes similitudes y compensan sus puntos débiles con convincentes puntos fuertes en varios apartados. Vamos a descubrir qué ofrece cada uno de estos modelos en detalle en una comparativa técnica.
Dimensiones

Hablemos primero de las medidas exteriores. En el caso del Mazda CX-5 estamos ante un SUV de tamaño medio con una carrocería que alcanza los 4.575 mm de largo, 1.845 mm de ancho y 1.685 mm de alto, todo ello sobre una plataforma que ofrece 2.700 mm de distancia entre ejes.
Por otro lado, la nueva generación del Honda CR-V es un vehículo ligeramente más grande, perteneciente ya al segmento D-SUV. Por tanto, nos encontramos un todocamino con una longitud de carrocería de 4.706 mm, una anchura de 1.866 mm y una altura de hasta 1.684 mm, así como una distancia entre ejes de 2.701 mm.
Maletero
En lo que a capacidad de maletero se refiere, quizás sea uno de los apartados clave a la hora de tomar una decisión de compra cuando se trata de un SUV. El modelo de Mazda ofrece un compartimento de carga con entre 510 y 522 litros de volumen, cifra que llega hasta los 1.383-1.395 litros una vez se abaten los respaldos de los asientos traseros.
El modelo de Honda goza de un maletero con mayor capacidad volumétrica gracias a sus medidas exteriores. Dependiendo de la versión, el maletero del CR-V tiene entre 579 y 617 litros de capacidad, llegando a los 1.634-1.710 litros una vez se abaten los respaldos de la segunda fila de asientos.
Motorizaciones

A nivel mecánico, la oferta de motores del Mazda CX-5 se limita a dos propulsores de gasolina híbridos ligeros con etiqueta ECO y a dos diésel convencionales. El propulsor de gasolina es una unidad de 2.0 litros con 165 CV de potencia, con cambio manual o automático y tracción delantera; así como un 2.5 litros de 194 CV que solo está disponible con cambio automático. Mientras tanto, el diésel es un 2.2 litros de 150 CV y 184 CV, disponible con cambio manual o automático.
En el caso del Honda CR-V, la oferta de motores incluye un híbrido no enchufable de 2.0 litros con 184 CV, etiqueta ECO de la DGT y configuración de tracción delantera o 4x4. A este se une un híbrido enchufable, también de 184 CV, con etiqueta Cero Emisiones y hasta 81 kilómetros de autonomía en modo eléctrico. Ambos motores ofrecen cambio automático de tipo CVT de serie.
Equipamiento de serie
Entre el equipamiento de serie del Mazda CX-5 (acabado Center-Line Plus) encontramos Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, cámara de visión trasera, climatizador bi-zona, cristales tintados, faros LED, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, sensor de luz y lluvia, navegación, volante calefactado, retrovisores eléctricos y calefactados.
También debemos incluir otros elementos de equipamiento como las luces de carretera automáticas, arranque manos libres, sistema multimedia con pantalla de 10,25 pulgadas, retrovisor interior electrocromático, control de crucero con limitador, control de ángulo muerto, detector de tráfico trasero, freno de estacionamiento eléctrico, aviso y prevención de cambio de carril involuntario, y asistente de frenada de emergencia con detección de peatones.
Por su parte, el Honda CR-V (acabado Elegance) cuenta con acceso y arranque sin llave, tapicería de cuero, modos de conducción, freno de estacionamiento eléctrico, cuadro de instrumentos digital de 10,2 pulgadas, control de ángulo muerto, alerta de tráfico cruzado, aviso de colisión frontal, limitador de velocidad, sistema de mantenimiento en carril, función de seguimiento a baja velocidad y sistema de ayuda de permanencia en la carretera.
Al mismo tiempo, encontramos otras tecnologías como el asistente de tráfico, reconocimiento de señales, sistema multimedia con pantalla táctil de 9 pulgadas, Android Auto y Apple CarPlay, cargador inalámbrico, climatizador bi-zona, retrovisor interior electrocromático, control de crucero adaptativo, sensor de luces y lluvia, retrovisores eléctricos, asientos delanteros eléctricos y calefactados, volante calefactado, sensores de aparcamiento, portón trasero eléctrico, cámara trasera y llantas de aleación de 18 pulgadas.
Precios
Y en el apartado de precios, el Mazda CX-5 está a la venta en España desde 35.183 euros en su versión de acceso a gama Center-Line Plus, la cual va asociada al motor de gasolina híbrido ligero de 2.0 litros y 165 CV con cambio manual de seis velocidades y etiqueta ambiental ECO de la DGT.
El Honda CR-V, por otro lado, parte desde los 48.145 euros en la versión Elegance de acceso a gama. Está ligada al motor híbrido no enchufable de 184 CV, con cambio automático y etiqueta ambiental ECO.
Conclusión
Llegados a este punto, es hora de exponer en qué apartados es mejor cada modelo. Por ejemplo, en términos de dimensiones el Honda CR-V es 131 mm más largo y 21 mm más ancho que el Mazda CX-5, mientras que en altura y distancia entre ejes la diferencia es de tan solo 1 mm.
Eso sí, las mayores medidas del modelo de Honda hacen que su maletero ofrezca una capacidad volumétrica superior. Concretamente, el CR-V tiene hasta 107 litros más de espacio de carga que el CX-5, mientras que con los asientos traseros abatidos la diferencia puede llegar a ser de hasta 327 litros a favor del modelo de Honda.
En la oferta de motorizaciones también hay claras diferencias. En el caso del modelo de Mazda, la apuesta son motores de gasolina híbridos ligeros y dos diésel tradicionales, lo cual empieza a escasear incluso en el segmento SUV. El Honda, por otro lado, apuesta por dos motores híbridos, uno de ellos híbrido enchufable con una gran autonomía en modo eléctrico.
El equipamiento de serie es bastante completo incluso en versiones de acceso a gama. Sin embargo, el CR-V ofrece un plus de tecnología que no encontramos en el CX-5 más sencillo, aunque sí lo incluye en otros niveles de acabado.
Pero todo esto tiene su efecto en el precio. Y es que el Mazda CX-5 es casi 13.000 euros más barato que el Honda CR-V de acceso a gama. Con esa diferencia de precio, puedes optar a niveles de acabado superiores y motores más potentes en el CX-5, lo que hace que sea un producto más competitivo incluso frente al CR-V, que pertenece a un segmento superior.


