He probado el Skoda Scala, 4 razones para comprarlo y una para pensarlo

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He pasado una semana al volante de la versión 1.5 TSI de 150 CV del Skoda Scala y te cuento cuatro cosas que me han gustado del compacto checo y una que le resta atractivo.
¿Tú eres de los que compra coche con la cabeza o con el corazón? Si eres de los segundos, este contenido no te interesa. Pero me temo que si estás leyendo esto es porque sabes darle vueltas al coco y comprar con lógica.
El Skoda Scala es un coche de sobra conocido. Se trata de un modelo perteneciente al segmento C, es decir, el de los compactos y, por tanto, rivaliza con coches como el Seat León o el Ford Focus, por poner un par de ejemplos.
Seguramente no es el modelo que la gente tiene en mente cuando piensan en comprar un coche de este segmento, pero te aseguro que debería entrar en muchas quinielas y estos son los motivos:
Precio insuperable
Sin lugar a dudas, el precio es uno de los grandes aspectos a tener en cuenta a la hora de valorar la compra de un coche nuevo. Y este Scala interesa porque es de los compactos más baratos del mercado. Está disponible desde 25.700 euros y solo el Kia Ceed y el Citroën C4 son más baratos, pero el Skoda está mejor hecho.
Eso sí, ten en cuenta que el modelo que yo he probado, el 1.5 TSI de 150 CV sube la factura hasta los 30.210 euros, porque te obliga a subir al acabado Selection. Las versiones disponibles, por cierto, de menos a más equipadas son: Essence, Selection, Design, Sport y Monte Carlo.
Milagro de espacio interior
Pero vamos al lado práctico: Para medir 4,36 de largo, sinceramente no sé cómo lo han hecho los checos para rascar una distancia entre ejes de 2,65 m. Gracias a eso, el espacio en las plazas traseras es muy bueno y se sitúa claramente por encima de la mayoría de sus rivales.
Y no hay que olvidarse del maletero, que tiene ¡467 litros!, hay modelos del segmento superior que no sueñan con semejante zona de carga. Te aseguro que no hay ni uno solo de sus rivales que ofrezca más. En esto es sencillamente el mejor.
Motor 1.5 TSI enérgico y poco gastón
Todos los Scala que hay a la venta a día de hoy montan un motor gasolina TSI, por tanto, cuentan con la etiqueta C de la DGT y la gama de potencias disponible es de 95, 115 y 150 CV. El de 95 solo te lo recomiendo si vas a hacer trayectos cortos y buscas el precio de compra más competitivo posible.
La variante 1.0 TSI de 115 CV es más equilibrada y se defiende mejor cuando sales de la ciudad, pero desde mi punto de vista se sigue quedando algo corto de potencia. Por eso, mi recomendación es que no te quedes corto y vayas a por este modelo con 150 CV, que empuja de maravilla y gasta 5,9 litros en carretera.
Además, lo puedes pedir unido al cambio DSG por 1.800 euros más. Te aseguro que no solo te alegrarás de olvidarte del pedal del embrague, sino que nunca más querrás regresar a un cambio manual, porque es suave y rápido y ya no da tirones en maniobras a baja velocidad como sí lo hacían las primeras versiones del DSG.
Buen equipamiento tecnológico

En cuanto a tecnología, la unidad que yo he podido conducir viene con cuadro de mandos digital de 10,2" y pantalla principal de 9,2", aunque en las versiones básicas son de 8 y 8,25", respectivamente. Eso sí, cuenta en todos loas casos con Android Auto y Apple CarPlay inalámbrico de serie, así como cuatro tomas USB (dos delante y otras dos detrás).
Negativo: tan sobrio, que aburre
Puede parecer muy superficial, pero desde mi punto de vista no lo es. El diseño es algo muy personal, lo sé. No obstante, gran parte del aliciente de estrenar coche es sentirte que vas al volante de algo que engancha, que motiva y que te da prestigio. Y eso, personalmente, creo que es algo que no ocurre en el caso del Skoda Scala.
El compacto checo es correcto, pero no llama nada la atención. Es tan sobrio que puede llegar a resultar incuso aburrido. Es como ese amigo educado y discreto que se pone en una esquina en una fiesta y que, por no molestar, incluso llega a pasar desapercibido.
Desde luego, los checos tienen en su catálogo modelos mucho más atractivos. Diría que todos los demás en su gama tienen algo que les hace destacar: Kodiaq, Enyaq, Karoq... Ninguno es la alegría de la huerta, siempre mantienen una estética muy Skoda, pero con el Scala tendrían que tratar de darle un giro.

