El final de Asimo, el simpático robot de Honda

Todos los trabajadores soñamos con una jubilación dorada, pero posiblemente no es el caso de Asimo, ese simpático robot humanoide que Honda creó en el año 2000 y que acaban de jubilar posiblemente porque no ha terminado de ser todo lo que se esperaba de él.
Asimo es su nombre y, en realidad no es más que un acrónimo de los términos en inglés que lo definen (Advanced Step in Innovative Mobility, paso avanzado en movilidad innovadora). El objetivo que perseguía en su origen era ayudar a las personas que carecen de movilidad completa en sus cuerpos, así como animar a la juventud a estudiar ciencias y matemáticas.
En su momento, los entusiastas de la robótica auguraban que 20 años después de su lanzamiento, es decir, a día de hoy, Asimo debería ser una ayuda fundamental en los hogares de medio planeta y, por tanto, haber ayudado a hacer más sencilla la vida de todos nosotros.
Pero lo cierto es que eso no ha ocurrido y últimamente su papel había quedado relegado al de embajador de bienvenida de jefes de estado cuando llegaban a Japón, incluídos el rey Felipe VI y la reina Letizia. Y también mejoró en otras áreas: el Robot ASIMO de Honda juega al fútbol con Obama.

Honda aseguró que iría evolucionando y que mejoraría sus relacionarse con los humanos para, incluso, ayudar a los más pequeños de la casa a hacer los deberes, pero la cosa se fue desinflando. De hecho, la última noticia que publicamos en AUTO BILD sobre Asimo fue en el verano de 2014: Honda presenta la última generación del robot ASIMO.
Es una pena, porque el proyecto sonaba genial. Así habla Honda en su propia web:
"ASIMO es la culminación de dos décadas de investigación en robótica humanoide por parte de los ingenieros de Honda. Puede correr, caminar por pendientes y superficies irregulares, girar suavemente, subir escaleras y alcanzar y agarrar objetos. También puede comprender y responder a sencillas órdenes de voz. Tiene capacidad de reconocer el rostro de un grupo de personas".
El gran problema es que estas funciones eran impresionantes en encuentros de robótica, pero no tan prácticas para la vida real. Por no hablar de su precio... Según nuestros compañeros de Business Insider, en 2011, más de 10 años después de su lanzamiento, los portales especializados cifraban el coste de la última versión del robot en más de 2 millones de euros.
En 2018 ya se confirmó que no habría más desarrollos de Asimo y esta misma semana se ha comunicado oficialmente que pasa a la jubilación definitiva. Ya no podrá ni estrechar manos de presidentes, ni jugar al fútbol ni presumir de que sabe subir escaleras.
Esperemos que esto no prive a Honda de seguir innovando, especialmente en la industria de la automoción, que es lo que nos preocupa. Y estamos seguros de que así será, como ya te contamos con la creación de una nueva marca de coches eléctricos de Honda y Sony.
Otros artículos interesantes:

Enrique Trillo
Redactor jefe
Enrique Trillo es redactor jefe de Auto Bild desde 2005. Puedes localizarle escribiendo pruebas de coches, vídeos y en noticias y análisis de la actualidad del sector.