Un estudio de universidades en Estados Unidos y Hong Kong aclaran que este ADA aumenta un 5,7% los frenazos

Un estudio realizado entre universidades de Estados Unidos y Hong Kong descubre que este ADA es más propenso a frenazos en un 5,7% que los del resto del mercado.
Los sistemas de ayuda a la conducción, también conocidos como ADAS, son un gran recurso para garantizar la seguridad vial en las carreteras, pues pueden prevenir accidentes a través de correcciones automáticas o mediante recursos sonoros.
Diversos estudios sobre esta nueva tecnología han dejado entre ver que, algunos sistemas concretos, pueden llegar a motivar una conducción arriesgada para el conductor, poniendo así en peligro su vida y la del resto de vehículos de la vía.
Según una investigación desarrollada en distintas universidades de Estados Unidos y China, los conductores que con el paso del tiempo se han acostumbrado a estas correcciones por parte del ADA, conducen de manera más inconsciente o descuidada, pues se convencen de que este sistema le corregirá cualquier error. No obstante, esto se convierte en un auténtico peligro cuando el sistema se equivoca o falla, pues puede generar unas consecuencias irreversibles.

De hecho, este estudio va más allá, pues también ha analizado el género de los conductores para concluir lo siguiente: las mujeres respetan mucho más los avisos de los ADAS que los hombres, quienes muestran un comportamiento mucho más arriesgado.
Dos interpretaciones distintas sobre la urgencia
Tras el análisis de toda la información recogida, los investigadores llegaron a una conclusión: la interpretación de la urgencia por cada sistema ADA puede evitar o provocar un accidente.
Acorde al estudio, los ADAS cuyas advertencias se consideran "menos urgentes", en los que se incluyen los detectores de ángulo, motivan una reducción del 6,8% de los frenazos imprevistos del conductor. Este dato posiciona a este tipo de ADA como un sistema o herramienta que garantiza una mayor seguridad al volante.
Por el contrario, los ADAS cuyas advertencias se consideran "muy urgentes", entre las que destaca el aviso por un cambio involuntario de carril o ante una posible colisión frontal, experimentan un aumento de los frenazos del 5,7%.
Cabe mencionar que estos datos son en comparación con un total de 195.743 vehículos que no cuentan con ninguno de los sistemas ADA mencionados.
Un sistema que reduce los datos de siniestralidad
A modo de conclusión, el estudio refuerza la idea de que este tipo de sistemas sí que contribuye a garantizar la seguridad del vehículo y sus pasajeros frente a otro coche que no dispone de los sistemas ADA. Sobre todo, los investigadores inciden en los accidentes mortales, pues, al menos durante la investigación, la detección de colisiones frontales y la advertencia de salida involuntaria del carril redujeron en un 15% las colisiones.
Por otro lado, los sistemas de ayuda a la conducción, como aquellos situados en los laterales del vehículo, evitaron las colisiones por ángulo muerto en un 19% en los vehículos testados en la investigación.

Los ADAS más conocidos y desconocidos
En los últimos años, es cada vez más común que los vehículos cuenten con este tipo de sistemas para garantizar una mayor seguridad al volante. Quizás los más conocidos pueden ser el asistente ante posible colisión lateral o el aparcamiento asistido, pero la lista se amplía a otro tipo de herramientas.
Entre ellas destaca el asistente de parada de emergencia. Cuando el sistema detecta que el conductor no responde ante los estímulos del tráfico (avisos sonoros o luminosos) es el propio sistema quien dirige el coche hacia un lugar seguro o arcén. Además, también tiene la capacidad de llamar al 112 y activar las luces de emergencia.
Otro tipo de sistemas de ayuda a la conducción es el aloblock, el cual bloquea el vehículo (impidiendo su arranque) con un alcoholímetro. En el caso de que el conductor no realice el control soplando en el alcoholímetro instalado o superando la tasa permitida, el sistema no arranca el vehículo. Este tipo de sistemas no se encuentra en todos los vehículos, pues es el gobierno de cada país quien decide qué conductores y bajo qué circunstancias se debe instalar en el vehículo.
Gracias a este estudio se puede corroborar que la instalación y aplicación de este tipo de medidas en la carretera son imprescindibles para reducir el número de accidentes y siniestros de tráfico. Cada vez son más los vehículos que llevan incorporados estos sistemas y la variedad de ellos, por lo que a cada mejora estamos un paso más cerca de garantizar la mejor seguridad posible en la carretera.


