Empieza el contraataque chino: SAIC, dueña de MG, va a actuar legalmente en Europa contra los aranceles

La UE impone aranceles de hasta 35,3% a los coches eléctricos chinos, desatando una respuesta de China y la denuncia de MG y SAIC por competencia desleal.
La reciente subida de aranceles en la Unión Europea (UE) para los coches eléctricos de fabricantes chinos como MG, BYD, y Geely, que entró en vigor el 5 de julio, ha intensificado las tensiones comerciales entre Europa y China.
Esta medida responde a la decisión de la UE de imponer tarifas adicionales a estos vehículos, con el objetivo de contrarrestar lo que consideran una competencia desleal por parte de las marcas chinas, que supuestamente se benefician de ayudas encubiertas del gobierno chino para reducir sus precios en Europa. Esta iniciativa ha desencadenado fuertes reacciones tanto en China como en la industria automotriz.
El conflicto por los aranceles: antecedentes y decisiones de la UE
La UE inició su investigación a comienzos de 2024, motivada por sospechas de que los fabricantes chinos, apoyados financieramente por el Estado, estaban logrando una ventaja de precio injusta sobre las marcas europeas.
La investigación concluyó que los coches eléctricos de estas marcas podrían ser hasta un 20% más económicos en comparación con vehículos equivalentes de fabricantes europeos, gracias a las subvenciones del gobierno chino. Esta diferencia de precios impulsó a la UE a establecer aranceles adicionales, cuya magnitud varía según el supuesto nivel de subvención recibido por cada fabricante.
Entre los aranceles más notables, destaca el 35,3% impuesto al Grupo SAIC, propietario de la marca MG, sobre el ya existente 10% de tarifa de importación. La intención de la UE es hacer frente a esta competencia presuntamente desleal.
Sin embargo, las protestas del Grupo SAIC no se hicieron esperar. Desde julio, la empresa solicitó una revisión de este arancel, obteniendo solo una ligera reducción sin lograr un cambio significativo en la decisión de la UE.
La reacción de China y su impacto en los productos europeos
El 4 de octubre, la falta de consenso entre los países de la UE respecto a la continuidad de estos aranceles temporales motivó a China a tomar represalias, aumentando los impuestos al brandy europeo y advirtiendo de posibles incrementos en las tarifas a vehículos europeos con motores de gran cilindrada.
La fecha límite para la decisión final de la UE era el 31 de octubre, y, en un giro inesperado, los aranceles fueron ratificados el 30 de octubre. En respuesta, China presentó una demanda contra la UE en la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Además, el Grupo SAIC, en su lucha por mantenerse en el mercado europeo, también anunció su intención de demandar a la UE. La marca MG sostiene que la investigación de la UE ignoró información crucial aportada por el Grupo SAIC, lo cual habría llevado a conclusiones incorrectas sobre las subvenciones chinas, inflando las cifras reales y distorsionando el impacto de estas ayudas.
MG: “Esto va en contra del libre comercio”
En una conversación exclusiva con Auto Bild España, el Grupo SAIC expresó su postura oficial ante los nuevos aranceles. En palabras de la compañía, “este es un movimiento en contra del libre comercio”. Según representantes de MG, la decisión de la UE va “totalmente en contra” de las normas comerciales globales y agregaron que “así no se electrifica un país”.
La empresa también aseguró que, en la medida de lo posible, evitarán que estos costos adicionales se traduzcan en un aumento de precios para los consumidores: “En MG no van a trasladar ni un euro al cliente en la medida de lo posible”.
Para los vehículos de MG, los nuevos aranceles suponen un incremento significativo. Por ejemplo, el modelo MG4, que ya pagaba un 10% de aranceles, ahora enfrenta un aumento de 35,3%, lo que representa un sobrecoste de aproximadamente 7.000 euros.
No obstante, la marca busca alternativas para reducir el impacto de estos aranceles en sus operaciones europeas. La compañía ha declarado que está tomando “medidas para adaptarse a las barreras comerciales”, lo que podría incluir una mayor oferta de vehículos híbridos (HEV y PHEV) en Europa, ya que estos modelos no están sujetos a las nuevas tarifas.
La lucha por el mercado europeo y el futuro de los vehículos eléctricos
El caso de MG y SAIC subraya la creciente complejidad del mercado europeo de vehículos eléctricos, que se ha vuelto un campo de batalla tanto comercial como político. Con las nuevas tarifas, la UE busca equilibrar la balanza para proteger a los fabricantes europeos de la competencia china.

Sin embargo, esta medida plantea interrogantes sobre la accesibilidad de los coches eléctricos en Europa y cómo afectará a los consumidores. Además, la reacción de China, junto con la demanda en la OMC, amenaza con escalar a una guerra comercial en toda regla.
Para las marcas chinas, el mercado europeo es clave en sus planes de expansión global. SAIC y MG han reiterado su compromiso de mantener su presencia en Europa, pero consideran que los nuevos aranceles complican su modelo de negocio.
En palabras de un portavoz de MG, “la UE ha cometido errores durante la investigación”, una afirmación que recalca la insatisfacción de la empresa con las conclusiones de la UE sobre las subvenciones chinas.
Al respecto, MG ha asegurado que buscarán justicia en los organismos de la UE, afirmando que interpelarán “judicialmente ante los organismos competentes de la UE” con el objetivo de poder llevar a cabo una revisión de la medida.
Perspectivas futuras
La aplicación de estos aranceles plantea numerosos desafíos para la industria automotriz europea y su objetivo de incrementar la adopción de vehículos eléctricos en el continente. A medida que aumenta la demanda de este tipo de vehículos, la accesibilidad y el precio de los modelos disponibles serán factores cruciales.
Las tensiones entre la UE y China sólo incrementan la incertidumbre en torno a estos objetivos, y el conflicto podría extenderse a otros sectores. En definitiva, la decisión de la UE de aumentar los aranceles a los coches eléctricos chinos parece ser solo el inicio de una posible guerra comercial.
La postura de MG y SAIC refleja el descontento de las marcas chinas que ven en el mercado europeo una oportunidad crucial, pero que ahora enfrentan una barrera adicional. El resultado de esta disputa podría marcar un precedente para las relaciones comerciales entre Europa y China, con efectos duraderos para la movilidad eléctrica y la competitividad del sector.





