El CEO de Ford habla de los eléctricos y el futuro: “el nuestro será tan barato de producir como los de China”

Ford es uno de los fabricantes que está trabajando para cambiar su situación ante la amenaza que está suponiendo el desembarco de marcas chinas. La firma americana prepara una plataforma de bajo coste para vender coches eléctricos a precios competitivos.
La industria del automóvil de occidente atraviesa un momento transcendental que puede suponer todo un cambio en las reglas del juego. Las marcas de Europa y Estados Unidos (y también las de Japón) viven de cerca la auténtica amenaza que supone el desembarco de fabricantes chinos, con coches que se venden muy por debajo del precio medio del mercado.
Esto ha provocado una caída en la competitividad de los fabricantes tradicionales, que están viendo como estas marcas procedentes del país asiático ganan terreno en matriculaciones. Tan crítica es la situación en el Viejo Continente que la Comisión Europea ya ha puesto en marcha una serie de fuertes aranceles a las importaciones de vehículos fabricados en China.
Queda por ver cómo reaccionará el mercado ante las medidas proteccionistas que Europa y Estados Unidos están llevando a cabo contra la industria del automóvil china. Mientras tanto, los fabricantes occidentales se preparan para volver a la senda de la competitividad tratando de desarrollar coches (especialmente eléctricos) a precios con los que plantar cara a los productos chinos.
Ford va con todo gracias a una nueva plataforma de bajo coste para coches eléctricos que está desarrollando
Uno de ellos es Ford. La firma americana, a través de su máximo responsable, Jim Farley, ya ha manifestado en más de una ocasión lo avanzada que está la industria automotriz china. De hecho, hace unas semanas ya dijo que estos vehículos son “una amenaza existencial”, al mismo tiempo que no duda en revelar que conduce a diario un coche chino y que está encantado.
A pesar de ello, Farley tiene intención de salvar los muebles en Ford, y lo hará con un coche eléctrico que, tal y como explicó a los accionistas de la compañía, igualará “los costes de producción de los fabricantes chinos”.
La marca ya reveló en febrero que está trabajando en el desarrollo de una nueva plataforma de bajo coste que servirá como base para una nueva generación de coches eléctricos. Para lograrlo ha formado un equipo liderado por Alan Clarke, la persona detrás de la ingeniería del Tesla Model Y, y ha puesto a su lado a antiguos empleados de Tesla, Rivian o Lucid.
El primer coche en el que usarán esta plataforma será un pick-up de tamaño medio que Ford indicó que estaría destinado a “los clientes que quieren más por su dinero”. Según Farley, este coche supondrá “un cambio de juego” en un segmento tan competitivo como lo es el de las camionetas en Estados Unidos.
Volver a la senda del éxito debería ser posible si Ford logra que esta plataforma sea realmente económica de producir. Solo de este modo será posible lanzar coches eléctricos de bajo coste a un mercado en el que los fabricantes chinos acaparan todas las ventas cuando el precio es un factor determinante.
También será interesante descubrir cómo afecta al mercado los mencionados aranceles a las importaciones que Europa acaba de activar para proteger a su industria de la amenaza china, así como la respuesta de otros grandes fabricantes, como el Grupo Volkswagen o Stellantis.

