Los fabricantes europeos están divididos por la aplicación de los aranceles

El problema más inmediato del sector.

Si hay un hecho que va a marcar el devenir de la industria del automóvil en Europa, lo normal es pensar en la prohibición de los coches térmicos en 2035. Es lógico, pero es algo que todavía queda relativamente lejos en el tiempo y hay otro factor mucho más acuciante que puede suponer un antes y un después: los aranceles a los coches eléctricos chinos.

Anunciados hace unos meses por la Unión Europea como un método para luchar contra la competencia desleal de las firmas chinas, todavía no se han aplicado de manera definitiva, algo que pasará a partir de noviembre.

Aunque a priori sea algo que a todos los países y fabricantes europeos les debería parecer bien, lo cierto es que hay toda una división de opiniones con posturas enfrentadas entre unos y otros.

Vamos a repasar cuál es el enfoque de unos y otros.

Los aranceles europeos a los coches europeos chinos

Lo primero es saber de qué estamos hablando. La UE anunció que, tras una investigación llevada a cabo sobre como el estado chino subvenciona a sus marcas en materia de vehículos de cero emisiones, aplicaría una serie de aranceles en función de cuántas ayuda recibía cada fabricante y de si habían colaborado en la investigación o no.

Los porcentajes son los siguientes:

  • BYD: 17,4%
  • Geely: 20%
  • SAIC: 38,1%
  • Fabricantes que han colaborado, pero no han sido incluidos en la muestra: 21%
  • Fabricantes que no han colaborado: 38,1%

Aunque les afecte de distintas maneras, en términos generales su precio va a subir, un problema ya que en muchos casos son las tarifas ajustadas uno de los mayores puntos a favor de los coches eléctricos chinos sobre los coches eléctricos de origen europeo.

Lejos de quedarse ahí, hace apenas unas semanas, como recogen los compañeros de Business Insider, la UE volvió a realizar otra votación en la que se aprobó subir hasta el 45% los aranceles, algo que podría aplicarse durante 5 años. 

Además, se modificaron algunos porcentajes aplicables y entró en la ecuación Tesla, que fabrica allí el Model 3 y que sería grabada con un 7,8% de impuestos.

División de opiniones

Aunque el resultado de la votación fuera a favor, no todos los países manifestaron su apoyo. Francia, Italia y Holanda lo ven con buenos ojos, pero otros como Hungría y Alemania votaron en contra. Esta alineación de los países en uno u otro lado de la historia no es algo fortuito, si no que respalda las posturas de las principales marcas automovilísticas que hay en cada uno de ellos.

Así, Francia ha sido de los países que más a apostado por los impuestos, algo que respaldan marcas pertenecientes a Stellantis o Renault, según recogen en Business Insider.

Sin embargo, los fabricantes alemanes se han mostrado en contra de manera muy clara. Es algo lógico porque las marcas francesas no tienen en China un mercado tan importante, mientras que las germanas, especialmente las premium, sí que tienen un volumen de negocio importante en el país asiático, que podría verse afectado severamente si éste decide contraatacar con sus propias medidas “anti europeas”.

Oliver Zipse, consejero delegado de BMW, no se ha cortado al respecto: “La votación de hoy es una señal fatal para la industria automovilística europea. Lo que se necesita ahora es un acuerdo rápido entre la Comisión Europea y China para evitar un conflicto comercial del que nadie salga ganando”.

A lo que añadió que: “El hecho de que Alemania haya votado en contra de los aranceles es una señal importante y aumenta las posibilidades de un acuerdo negociado”.

Mercedes ha señalado que los aranceles son “un error” y apunta que "estamos convencidos de que los aranceles punitivos empeoran la competitividad de una industria a largo plazo”.

Volkswagen ha sido la más comedida, señalando que “hasta que se aplique la decisión a finales de octubre, todavía es posible una solución negociada que evite los derechos compensatorios sobre las importaciones de coches eléctricos de China” y pidiendo que se llegue a una solución política entre ambos bandos para evitar el enfrentamiento.

Por último, la postura oficial de China es claramente en contra de esta medida. El Ministerio de Comercio de China emitió un comunicado en el que decía: “China se opone firmemente a las prácticas proteccionistas injustas, incompatibles e irrazonables de la UE en este caso, y se opone firmemente a las medidas compensatorias de la UE contra los vehículos eléctricos de China”.

¿Qué dice España?

Pedro Sánchez ha declarado: “Tengo que ser contundente y franco… Creo que tenemos que reconsiderar, todos nosotros, no solo los Estados miembros, sino también la Comisión Europea, nuestra posición hacia este movimiento. No necesitamos otra guerra, en este caso una guerra comercial”.

Por su parte, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha señalado que “tenemos que seguir avanzando en esta negociación, puesto que es importante la protección de un sector tan estratégico como el sector del automóvil, y además hacerlo evitando una escalada de medidas comerciales que puedan ser perjudiciales para todos”.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España