En Cupra se olvidan de EEUU hasta dentro de unos años y se centrarán en el mercado que dominan: "no cancelamos, solo posponemos"

Cupra ha aplazado sus planes para desembarcar en Estados Unidos, la guerra arancelaria se ha convertido en un obstáculo enorme. La marca se centra en su mercado Europeo.
Seat quiere centrarse en seguir creciendo en Europa. La marca española ha dado marcha atrás en sus planes y va a desacelerar su estrategia de lanzar la marca Cupra en Estados Unidos, aún es demasiado pronto para adentrarse en un mercado como el americano.
Cupra no llegará a Estados Unidos hasta al menos 2030, aunque podrían volver a retrasar sus planes. Desde la compañía de Martorell aseguran que deben hacer frente a "los retos actuales del sector", esta es una respuesta "a la evolución de las dinámicas del mercado".
Cupra no puede competir en Estados Unidos
La marca española prefiere asegurar su crecimiento en Europa antes de desembarcar en Estados Unidos. La guerra comercial iniciada por Donald Trump con aranceles a la importación tampoco ha beneficiado a Cupra.
"No estamos cancelando, solo posponiendo nuestro lanzamiento en Estados Unidos. Continuaremos analizando la evolución del mercado en los próximos años para determinar el mejor momento y enfoque", en declaraciones de Sven Schuwirth, vicepresidente ejecutivo de ventas, marketing y postventa de Seat.
Schuwirth ha confirmado que Cupra "aprovechará el fuerte impulso que ha logrado en los territorios clave en los que está presente y pronto se expandirá a nuevos mercados de alto potencial".
Estados Unidos aún tendrá que esperar
La decisión de Cupra llega apenas un día después del acuerdo arancelario que ha cerrado la Unión Europea con Estados Unidos. Desde Bruselas han pactado un 15% a la importación de productos procedentes de la UE.
Wayne Griffiths, CEO Seat, publicó la hoja de ruta de la marca para desembarcar en el país norteamericano con dos modelos. Uno de ellos se fabricaría en las instalaciones que el Grupo Volkswagen tiene en el continente, aunque no especificó si sería en Estados Unidos o México.
Seat acabó con los rumores de que saliesen de Martorell los Cupra que se venderían en Estados Unidos. Tras la guerra comercial de Donald Trump, sería inviable intentar hacerse un hueco en el país importando desde España.
La planta de montaje de Martorell tiene otros planes: se está preparando para el lanzamiento del Cupra Raval, un eléctrico que se espera que salga al mercado a partir del próximo año.
El fabricante pretende seguir apostando por Europa en un momento complicado. El grupo automovilístico ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio operativo de 38 millones de euros, un 90,6% menos interanual por el impacto de los aranceles europeos.
El Cupra Tavascan ha sido uno de los lastres del fabricante español, un SUV coupé 100% eléctrico que se produce en China. La compañía se centra ahora en reducir los costes para aumentar sus márgenes de beneficio de cara a la segunda mitad del año.
"Seguimos manteniendo un diálogo constructivo con la Comisión Europea para abordar esta situación y confiamos en alcanzar una solución positiva en un futuro próximo", comenta Markus Haupt, consejero delegado interino de Seat, en una publicación en su cuenta de LinkedIn.

