He probado el Cupra Terramar VZ 1.5 e-Hybrid: cuando la sensatez se junta con el placer

Cupra amplía su gama. El Terramar es un SUV compacto de diseño atrevido. En esta prueba, traemos el híbrido enchufable con acabado VZ y 272 CV.
El Terramar es el miembro más reciente del garaje deportivo de Cupra: mide 4,52 metros de largo, 1,87 de ancho y 1,59 de alto. Sus parientes cercanos son el Audi Q3, el Volkswagen Tiguan y el Skoda Kodiaq, prácticos SUV con un diseño discreto y apto para las masas.
El Cupra Terramar tiene una apariencia completamente distinta, con líneas marcadas, numerosos pliegues y nervaduras. En conjunto, es atrevido, la discreción desde luego no es lo suyo. No a todos les gustará, pero a quienes sí, les encantará. Para esta prueba tenemos el híbrido enchufable con acabado VZ y 272 CV.
Por dentro
En el interior, la cosa sigue por el mismo camino: también es dinámico y alegre. Encima de los instrumentos hay una visera, el botón de arranque y el selector de modos de conducción están integrados en el volante, la consola central tiene una forma muy marcada, y aquí y allá veo los típicos acentos color cobre de Cupra.
El cuadro de instrumentos mide 10,25 pulgadas, los indicadores – bien diseñados y fáciles de leer – son configurables con cuatro diseños diferentes.
La pantalla táctil mide 12,9 pulgadas y, como en muchos modelos del grupo VW, está suspendida en el espacio sin integración. Hay que inclinarse para alcanzarla. Existen soluciones mejores. Sin embargo, Cupra ha diseñado la gráfica y la estructura del menú del sistema multimedia de forma atractiva y lógica.
El espacio disponible es en general muy correcto, y especialmente en la parte trasera, mayor de lo que uno podría esperar. Los asientos deportivos delanteros son calefactables, tienen una forma agradable y ofrecen buen apoyo lateral, aunque la base es demasiado corta y no se puede extender.
El asiento trasero es dividido y desplazable, con respaldo ajustable en inclinación. Se viaja con comodidad, especialmente en la posición más reclinada. El maletero del híbrido enchufable tiene una capacidad de 450 litros, mientras que en las otras versiones del Terramar es de 540. La carga útil máxima del Terramar probado es de 521 kilos, una cifra considerable.
Motor
El Terramar 1.5 e-Hybrid probado aquí cuenta con un TSI de 1,5 litros y 177 CV, un motor eléctrico de 116 CV, cambio automático de doble embrague de seis marchas y una batería de 19,7 kWh netos (25,8 kWh brutos). La potencia total del sistema es de 272 CV.
El 0 a 100 km/h lo completó en la prueba en 6,8 segundos, la velocidad máxima es de 215 km/h. En modo exclusivamente eléctrico, el Cupra ha alcanzado una autonomía real de 94 kilómetros. Con la batería vacía – medido por separado – consumió 6,6 litros/100 km. El consumo medio en la prueba (con un 40 % de uso eléctrico) ha sido de 4,0 litros/100 km más 9,5 kWh. Son cifras muy buenas.
Con el cargador rápido, el Terramar admite un máximo de 50 kW, con lo cual el nivel de batería puede pasar del 10 al 80% en 26 minutos.
Comportamiento
Como siempre con los híbridos, hay que adaptarse a ellos. Es decir, mantener la calma y dejarlo rodar: entonces se recorren distancias sorprendentemente largas en modo eléctrico. El motor de 1,5 litros, cuando entra en juego, suena algo tosco, y a altas revoluciones parece forzado o áspero. A media carga, el sistema tiende a dar tirones o sacudidas, lo que resulta molesto, especialmente en ciudad.

El Terramar está rebajado un centímetro en comparación con sus modelos hermanos de plataforma, y la suspensión adaptativa DCC tiene un ajuste más firme. Está claro, cierta dureza es parte de la identidad de la marca Cupra. Pero no nos pongamos nerviosos: el DCC aún ofrece un abanico agradable entre un confort razonable y una firmeza enérgica. La dirección responde con precisión y rapidez, ofrece un buen feedback, y así, el Terramar, que pesa 1,9 toneladas, se conduce como debe ser: dinámico y ágil.
Factores para decidir la compra
El Terramar logra realmente un buen equilibrio entre sensatez – por ejemplo, con un buen espacio y bajo consumo – y diversión: se conduce con agilidad, y los 272 CV no son solo números en el papel, siempre que la batería esté llena. Los precios elevados, tanto del modelo como los extras, reflejan la creciente confianza de la marca Cupra.
Valoración
Nota 8
Lo mejor
Comportamiento ágil y confortable a la vez, buen equipamiento, diseño deportivo, practicidad.
Lo peor
La mecánica híbrida no es fluida siempre, y a veces provica tirones. Precio elevado.