La crisis de Nissan tiene un efecto colateral: Renault, que ve cómo sus beneficios se hunden

Renault alcanzó un resultado operativo de 4.300 millones de euros en 2024, un 15% más que el ejercicio anterior, pero sus beneficios se hundieron casi un 66% por Nissan.

Renault tiene una china en el zapato que se llama Nissan. La crisis de la marca japonesa tiene un efecto colateral en la francesa que, a pesar de que aumentó su cifra de negocios el año pasado, sus beneficios se hundieron.

El grupo automovilístico galo cerró el 2024 con una cifra de negocios de 56.200 millones de euros, un 7,4% más que el ejercicio anterior.

Sin embargo, aunque este balance supera las expectativas del mercado y demuestra que el grupo no se ha visto tan afectado como otros fabricantes en un año especialmente difícil desde el punto de vista financiero, sus beneficios cayeron casi un 66%.

Y el responsable de esta caída no es otro que su socio Nissan, cuyas ganancias se hundieron un 93% durante el primer semestre fiscal.

Los beneficios de Renault se hunden por culpa de Nissan

Según ha comunicado la compañía del rombo, en 2024 alcanzó un resultado operativo de 4.300 millones de euros, lo que representa un aumento del 15% con respecto a 2023, así como un 7,6% de cifra de negocio.

El grupo atribuye estos números a la sólida posición de sus tres mercas Renault, Dacia y Alpine, que han experimentado un crecimiento constante este último año, según recoge el diario Cinco Días.

Sin embargo, el beneficio neto del constructor cayó un 65,8% en 2024, con 752 millones de euros de ganancias, frente a los 2.200 millones de euros del ejercicio anterior, debido al deterioro de su participación en Nissan, que actualmente es del 35,7%.

Esto ha llevado al CEO del Grupo Renault, Luca de Meo, a decir durante la presentación de los resultados que van “a encontrar una manera de ser más independientes de Nissan”. 

En este sentido, la compañía contempla la opción de vender su paquete de acciones de Nissan, algo de lo que se viene rumoreando desde hace tiempo. 

En las últimas semanas, en medio de las negociaciones finalmente fracasadas para una posible fusión entre Honda y Nissan, se especuló con la posibilidad de que Foxconn, la compañía taiwanesa de componentes electrónicos, se hiciera con la participación de los franceses en su socio japonés.

La alianza entre ambos fabricantes japoneses no fructificó, debido a las pretensiones de Honda de convertir a Nissan en una subsidiaria. Ahora Nissan está buscando nuevos socios, mientras su salud financiera es muy preocupante.

Supera las expectativas

Pese a todo, Renault no puede quejarse de su situación. Es la marca más vendida en Francia (la tercera en Europa) y superó sus expectativas financieras, que preveía, al menos, 2.500 millones de euros, con un flujo de caja libre de 2.900 millones de euros (la cantidad de efectivo que genera una empresa después de cubrir sus gastos operativos y realizar las inversiones necesarias en capital).

Esto ha permitido fortalecer su posición financiera neta, que alcanzó los 7.100 millones de euros, casi el doble que en 2023, así como mantener un nivel de solvencia elevado y aumentar el dividendo propuesto para 2024 en un 19%, hasta los 2,20 euros por acción.

A pesar de la crisis que atraviesa el mercado europeo, el Grupo Renault ha sido uno de los pocos fabricantes que han mantenido sus previsiones en 2024. 

En total, vendió 2.265 millones de vehículos, frente a los 2.236 millones del año anterior, lo que representa un ligero aumento del 1,3%, como señala Expansión. Además, mantiene una sólida cartera de pedidos en Europa, con dos meses de previsión de ventas.

Aunque en el tercer trimestre se produjo una reducción de las entregas de un 5,6%, el descenso fue menos acusado que en otras compañías, como Volkswagen o Stellantis, cuyas ventas cayeron un 20% en el mismo periodo, principalmente debido al exceso de stock en Estados Unidos.

Asimismo, a diferencia de otros fabricantes, Renault ha sido de las pocas que no han tenido que recurrir a lo que se conoce como profit warning o advertencia de ganancias, que ocurre cuando una compañía informa a los accionistas y al público que los resultados de sus ganancias no cumplirán con las expectativas del mercado. 

Parte de la culpa del buen momento de Renault la tienen sus últimos lanzamientos, como el Renault 5 E-Tech, que aspira a convertirse en su modelo estrella, y el Renault Scenic E-Tech, uno de los eléctricos más mayor autonomía del mercado. 

Y este año podría ser mejor con la introducción de versiones más asequibles del R5 y la llegada de nuevos modelos, como el esperado Renault 4, el Alpine 390, la versión híbrida del Dacia Bigster o e Twingo eléctrico, que aparecerá ya en 2026.

Reducir los costes de producción de sus coches eléctricos

Para este 2025, el objetivo del Grupo Renault es alcanzar un margen operacional superior al 7%, apoyándose en una sólida estrategia de reducción de costes y una diversificación de alianzas estratégicas.

En este sentido, la compañía se ha comprometido a reducir los costes de producción de vehículos eléctricos en un 40% para que sean más asequibles. Se espera que el futuro Twingo cueste alrededor de 18.000 euros.

Paralelamente, el Grupo Renault es uno de los que más presión está ejerciendo para modificar la actual normativa CAFE sobre las emisiones promedio que deben cumplir las marcas. 

Pese a que arranca en una posición más ventajosa que otros, el constructor francés también tendrá que aumentar considerablemente sus ventas de eléctricos para evitar las multas de la Unión Europea. La otra opción es comprar créditos de emisiones a marcas como Tesla, que sólo venden eléctricos.

En Renault no están dispuestos a dar dinero a un fabricante que, además, no es europeo sino estadounidense, algo que carece de sentido cuando Bruselas ha impuesto aranceles a las marcas chinas, supuestamente para proteger la industria europea y, al mismo tiempo, se financia a otra marca extranjera.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España